Marcado crecimiento en el consumo de carne vacuna
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Hoy el promedio es de 61 kilos por habitante, tres más que hace siete años. Le sigue el pollo en la preferencia de las mesas locales. Las razones
Con frecuencia se suele sostener que la carne vacuna sigue siendo el alimento más conveniente en materia de precio, si se lo compara con otros que tienen valores más baratos, pero su rendimiento es menor en cuanto a la satisfacción del apetito y tienen menos variantes de preparaciones.
En estas cuestiones se encuentra seguramente la principal razón de la preferencia del consumidor local, a punto tal que en la actualidad se consume un promedio anual de 61 kilogramos de carne de vaca por persona, es decir tres más que los 57,5 kilos de hace siete años.
En cuanto a los precios y a diferencias de esos años en los que el consumo bajó, últimamente se han mantenido. “Hubo subas de centavos, mucho menos que otros alimentos y no se avizoran grandes subas ni faltante de mercadería, pues la situación de la sequía no ha perjudicado al ganado de la región”, explicó un carnicero.
En materia de valores, pesos más pesos menos, el kilo de milanesa oscila los $110; el de carne picada $90 y el vacío y asado andan por los $140.
Por su parte el kilo de pollo oscila entre $45 y $55, y los cortes de cerdo promedian los $130.
La mayoría de las carnicerías de Necochea y Quequén compran mercadería a los frigoríficos de otras ciudades y una de las curiosidades es que desde hace un largo tiempo el Matadero municipal dejó de expenderles achuras, un sabroso complemento de los asados, las que en general se adquieren en Mar del Plata.
De carne somos
Si bien en los últimos años, ya sea por moda y decisión de vida, no son pocas las personas que en Necochea se han volcado a la cocina vegetariana o vegana, el número no ha opacado la preferencia por los asados, las milanesas y los pasteles se papa, entre otras tentaciones que llevan carne.
También ha aumentado la comida elaborada, ya que no se dispone de tanto tiempo para cocinar. “Es muy marcado el crecimiento que ha tenido la venta de milanesas preparadas, listas para freír o el horno. Tanto de vaca como de pollo y con precios de $130 y $120 el kilo respectivamente, cada vez salen más”, indicó a Ecos Diarios una comerciante del rubro.
Cifras de los últimos años
De acuerdo a las estadísticas del área municipal de Bromatología e Higiene en cuanto a la introducción a la ciudad de carnes, fiambres y lácteos, desde frigoríficos de diversos puntos de la Provincia y de la faena en el Matadero Municipal de Necochea, estos han sido los consumos de algunos de los últimos años en cuanto a carne vacuna: en 2009, 5.452.260 kilogramos; en 2010, 4.421.760 kilos; en 2011, 5.337.480 kilos y en el reciente 2017, 5.670.930 kilogramos.
Por su parte entre enero y febrero se consumieron 1.333.418 kilos, en este caso teniendo en cuenta vacas, porcinos, pollos y corderos.
Siempre considerando productos bovinos, avícolas, porcinos y ovinos se vendieron en 2017, 118,4 kilos per cápita al año en el país, mientras que el promedio local fue de 113,3 kilogramos.
Pollos y cerdos
Durante el año pasado en Necochea se consumieron 3.215.647 kilogramos de carne de pollo, es decir un promedio per cápita anual de 34,6 kilos.
Finalmente de carne porcina se vendieron 636.338 kilos, es decir 6,8 por habitante local.
Mapa de las carnes
En la Argentina, el consumo per cápita de proteína animal es hoy el más alto de la historia.
Según datos oficiales al mes de setiembre del año anterior, en el caso de la carne de vaca se produjo una caía en comparación con la década del 90.
Efectivamente, mientras el consumo per cápita de carne vacuna llegó en 1990 en el país a los 78,2 kilos, en los últimos años perdió terreno con otras, como la porcina y la aviar, y ahora se ubica en un consumo per cápita de 58 kilos. Tres menos que el promedio anual de Necochea.
En tanto, los productores de carne aviar tuvieron motivos para ser optimistas en las últimas dos décadas y media: en 1990 se consumían 10,9 kilos per cápita al año, mientras que a fines del año pasado esa cifra trepó hasta los 44,9 kilos.
Por su parte el sector porcino se plantea llegar a 2025 con un consumo per cápita anual de 25 kilos. Ya lleva un buen envión: en 1992 se consumían 7,5 kilos, mientras que hoy se comen 13,7 kilos (a los que hay que sumar 4 que se comen como chacinados)
La carne ovina es la proteína animal que menos volumen mueve en el país en cuanto a su consumo per cápita. En poco más de dos décadas, desde 1990 hasta ahora, sólo pasó de un consumo per cápita de 1 kilo a otro de 1,8 kilos.