Marcado descenso en la venta de carne, con subas y nuevas modalidades de consumo
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Tras un acopio inicial intenso, las compras disminuyeron sensiblemente. El cierre de parrillas pegó duro en la comercialización de asado. Lo que más se compra
No es novedad que la pandemia de coronavirus ha trastocado fuertemente la vida de un alto porcentaje de nuestra sociedad económicamente hablando, y como consecuencia de ello los hábitos de consumo se han alterado sin conocerse aún si esto será para siempre.
Uno de los nichos económico en los que más se ha acentuado este cambio es el del consumo de carne vacuna, alimento por antonomasia para buena parte de los argentinos.
El mercado necochense ha sufrido variables en cuanto a la comercialización de carne: un comienzo de cuarentena con mucha gente que optó por aprovisionarse de varios kilos ante la incertidumbre inicial, y de allí en más una fuerte caída en las ventas, que según carniceros consultados por Ecos Diarios es de “entre un 30 y 40%” menos de salida en los mostradores.
Ahora sobra asado
El asado es una tradición dominguera en muchas casas. Al menos lo fue hasta que irrumpió el Covid y con el aislamiento obligatorio quedaron de lado las reuniones familiares y, sobre todo, al permanecer cerrados a la atención las parrillas y restaurantes (la venta por delivery no mueve la aguja), el consumo disminuyó considerablemente.
“Ni siquiera para el Día del Padre, pese a que muchos opinaban que se iban a reunir las familias aunque no estuviera autorizado, se vendió asado, matambre y mucho menos achuras. El bajón es muy pronunciado…”, sentenció Gabriel, quien lleva adelante cuatro carnicerías, en otros tantos supermercados chinos de la ciudad. Todos ubicados en distintos barrios, con clientes de diferente poder adquisitivo.
Tras aquél comienzo de cuarentena de compras casi diarias de carne y con ventas que se asemejaron en algunos casos a las de las fiestas de fin de año; en la actualidad las idas a la carnicería han disminuido a no más de tres compras semanales. Se buscan las ofertas y los cortes más económicos son los que más salen, encabezados por carnaza para hacer milanesas. También tienen buena salida las preparadas y las hamburguesas.
En el mercado de la venta de carne minorista, quienes tienen carnicerías en supermercados se quejan porque solo pueden trabajar hasta las 18 y los restringidos ingresos a los locales, de a no más de diez personas, hace que mucha gente desista de hacer cola cuando sólo va a comprar carne.
En contrapartida les ha empezado a ir mejor a quienes sólo cuentan con venta de carne, que por tratarse de un producto esencial están habilitado a expender hasta las 20, y no padecen tanto le merma de ingreso en sus cajas.
Sin embargo, las opiniones requeridas coincidieron en que desde el año 2011 no se notaba una escasa venta como en la actualidad.
Suba de precios
Entre las causas del bajón indudablemente está la económica, con muchos consumidores que han visto reducidos sus ingresos, ya sea por la merma en sus actividades o directamente su cancelación, incluyendo a quienes han perdido su fuente laboral o tienen dificultades para cobrar.
En todo este periodo también se han producido retoques en los precios, el último en la pasada semana. En el orden de poco más de $10 por kilo, que varios carniceros han decidido no trasladar al cliente, para que las ventas o sigan cayendo.
El reciente incremento está vinculado al mal tiempo reinante en los últimos 20 días, que no permite el ingreso a varios campos para cargar animales, y aquellos que los tienen cerca de caminos o rutas, lo cotizan a la hora de vender el producto. Se trata de una costumbre de años, cuando llega el invierno y las lluvias. Claro que en este caso todo lo que sube, no baja.
En lo que respecta a los valores de carne en Necochea, los cortes para hacer milanesas oscilan entre $400 y $420 el kilo; y las carnes para preparar tucos y acompañar pastas varían de $350 a $380, mientras que la carne picada se vende a unos $300 el kilogramo.
En la rueda inicial, el alimento se comercializa a través de unos cinco consignatarios y matarifes (incluye al carneado que hace en el Matadero Municipal) y no hay más de tres frigoríficos foráneos que venden a los carniceros, principalmente uno con sede en Gonzales Chaves.
Unas 211.000 cabezas de ganado
Si bien la producción del agro es la que prevalece ampliamente en los campos del distrito de Necochea, tiene su importancia la explotación de la ganadería vacuna, que en la actualidad cuenta con unas 211.000 cabezas, distribuidas entre 750 establecimientos.
La mayoría del engorde de vacas se lleva adelante a campo abierto, es decir con pasturas (producción de novillos pesados); aunque ha aumentado la alimentación mixta, es decir a campo con una suplementación a grano. La tercera variante es a grano, en corral.
De la producción el 75% se exporta y el 25% restante se comercializa en la red de carnicerías, para un consumo donde prevalece la carne de novillito y vaquillona, denominado “consumo liviano” y el 70% de ese ganado es engordado a corral con maíz.
“En cuanto a los valores comerciales de la ganadería argentina, se han podido mantener porque China nunca dejó de comprar”, explicó el consignatario de ganado Leonardo Ruggiero.
A diferencia del mercado europeo, que compra los cortes de carne de alta calidad y sin hueso; el país asiático no tiene barrera sanitaria con el producto argentino, y adquiere “la vaca completa”.
Los productores aguardan con expectativa que en próximos meses la Unión Europea aplique la llamada cuota 481, que sólo comercializa novillos de dos dientes germinados a grano, a diferencia de la cuita Hilton, que sólo acepta novillos alimentado con pasturas.
Reconversión
La inserción de las redes sociales ha cambiado las reglas de comercialización del ganado, y bajo esa nueva realidad una nueva herramienta empieza a cobrar fuerza: el fideicomiso o fondo ganadero, que posibilita que mucha gente ajena a la actividad pueda ingresar al negocio. Invirtiendo en ganado y recibiendo una renta, en principio en ciclos de 180 días.///