Marcelo Guevara: “Lo más importante para un fotógrafo es la sensibilidad”
En diálogo con Ecos Radio, Guevara repasó su llegada a Necochea y momentos con figuras reconocidas
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Marcelo Guevara construyó su vida entre flashes, cámaras y viajes que lo llevaron a retratar a algunas de las figuras más importantes del deporte y la cultura popular. Desde Lionel Messi y Lionel Scaloni hasta Guillermo Francella, Manu Ginóbili o Diego Maradona, su lente capturó momentos únicos junto a ídolos que marcaron generaciones. Sin embargo, detrás de una carrera de más de veinte años, también hay una historia íntima y decisiva: la elección de dejar atrás Buenos Aires y empezar una nueva vida en Necochea, impulsado por el amor.
El reconocido fotógrafo dialogó con el programa radial “Desde Temprano”, que se emite por Ecos Radio, y repasó tanto su recorrido profesional como su historia personal, marcada por la pasión por la fotografía y por la familia que hoy lo acompaña.
“Soy del Conurbano bonaerense y vine a Necochea porque me enamoré”, contó a Ecos Radio. “Me casé acá y con Cintia formamos una familia ensamblada. Tengo dos hijos de mi pareja anterior, Joaquín y Felipe, de ocho y once años, y Cintia tiene un hijo de veinte”, destacó.
“Papá saca fotos”
Su cuenta de Instagram lleva un nombre que llama la atención: “Papá saca fotos”. El origen, según lo explicó, fue una anécdota con sus hijos. “Cuando la maestra preguntó a qué se dedicaban los padres, mi hijo levantó la mano y dijo: ‘Mi papá saca fotos’”, relató, mencionando que desde entonces, esa frase quedó asociada a su trabajo y pasó a ser el nombre de su perfil en redes sociales.
Primeros pasos y aprendizaje
Marcelo recordó que su carrera profesional comenzó como asistente en uno de los estudios más grandes de Buenos Aires. “Fui primer asistente durante diez años. Eso significa que hacés todo: armás las luces, producís, organizás, y el fotógrafo solo aprieta el botón. Aprendí muchísimo de esa etapa, aunque se cobraba apenas un tres por ciento de lo que valía la producción”, señaló. Con ese recorrido y la experiencia acumulada, en poco tiempo comenzó a trabajar con personalidades destacadas del espectáculo y del deporte.
El salto con Francella
El primer famoso al que fotografió directamente fue a Guillermo Francella, durante la filmación de la película Corazón de León. “Fue un desafío técnico enorme porque había escenas en las que, mediante efectos, debían hacerlo parecer más bajo. El equipo de producción que trabajaba ahí venía de hacer El señor de los anillos. Yo estuve casi veinte días con ellos en los rodajes. Esa fue mi primera experiencia con alguien tan reconocido”, relató.
Con Messi en Barcelona
A partir de allí, su carrera tomó vuelo internacional. “Me llamaron y me dijeron que tenía que viajar a Barcelona a hacer unas fotos a Messi. Era una producción para Galeno. Al otro día ya estaba en el avión, tenía todo en regla: pasaporte, visa y equipo, y estaba en Barcelona. Llegué, me recibieron con un chofer, un cronograma estricto y un equipo de treinta o cuarenta personas. Messi entró al estudio y empezó a hacer jueguitos con la pelota. Yo lo miraba y pensaba que tenía una cámara de 17.000 dólares que podía romperse con un pelotazo”, recordó entre risas y admiración.
Una anécdota con el 10
Durante su trabajo con Messi, consolidando la relación profesional que tenían, Guevara contó: “En esa sesión le dije que las fotos no me estaban saliendo bien. Entonces él me respondió: ‘Vos sos el fotógrafo’. Yo le contesté: ‘Sí, pero si vos no ponés la cara, la foto no sale. Acá mando yo’. Después, Messi me dio una palmada en la espalda y me dijo: ‘Está bien, me dijeron que sos el mejor, por eso estás acá’. Esa vez salió todo perfecto”.
Más figuras del deporte
Además de Messi, trabajó con Lionel Scaloni, Rodrigo De Paul, Gabriel Batistuta, Diego Maradona y Manu Ginóbili, entre otros.
“Con Ginóbili hicimos fotos para una campaña de La Segunda. Venía de viajar desde Estados Unidos, estaba cansado, pero se bancó una filmación de cuatro horas y después una sesión de fotos conmigo. Tiene un aura especial, como muchos de los grandes talentos. La mayoría de ellos fueron muy educados y profesionales”, destacó.
Necochea, un nuevo comienzo
Pese a trabajar en producciones internacionales, Guevara decidió instalarse en Necochea. “Conocí a Cintia en Instagram, empezamos a hablar y después de muchos viajes por la ruta 29 me vine a vivir a la ciudad. Encontré una persona diferente a lo que estaba acostumbrado”, relató.
El fotógrafo recordó con humor su primer encuentro, destacando que “quise hacer algo distinto. En lugar de salir a comer, alquilé una casa, cociné unas pizzas y compartimos una noche tranquila. Después me llevó a la escollera a ver los lobos marinos”.
Una vida entre dos mundos
Hoy divide su tiempo entre los viajes laborales y la vida familiar. “Tengo dos hijos en Buenos Aires. Me toca ir y venir, pero encontré un equilibrio. Mi vida en Necochea es más austera, disfruto de cosas que antes no veía”, expresó.
Filosofía y consejos
Consultado sobre qué consejo daría a las nuevas generaciones de fotógrafos, Guevara dejó una reflexión que resume toda su trayectoria. “Lo más importante para un fotógrafo es la sensibilidad, lo técnico se aprende. Yo siempre digo que tienen que animarse, todos pueden. Desde el fotógrafo que se compró una cámara en Necochea hasta en La Quiaca, van a poder, porque va en la capacidad de uno y en la predisposición”, concluyó.
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