Mariano Martínez, su deseo de quedarse en el cine y alejarse de la TV
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2022/01/NWA5BMX6RRHB3MPH6Q62OTXP3Y.jpg)
El actor se mostró entusiasmado con su participación en la pantalla grande y habló de «Yo, Traidor», el nuevo filme que protagoniza de la mano del director Rodrigo Fernández Engler
Mariano Martínez es uno de los actores más exitosos de la televisión nacional y es difícil imaginarse una tira de Polka sin su cara, aunque, agradecido al medio, apunta ahora a su carrera en el cine con el estreno de «Yo, Traidor», de Rodrigo Fernández Engler, este jueves en salas del país.
«Es un poco la decisión (la de dejar la tele por cine), pero es difícil en una situación como la que está Argentina. Decirle que ‘no’ a algo es muy complejo», dijo en una entrevista con Télam el intérprete que para 2022 planea el estreno del largometraje «Humo bajo el agua», de Julio Midú.
Sin embargo, aclaró: «Ojalá que pueda seguir llevándola por este lado. Es mi sueño porque me encanta hacer cine, lo disfruto, amo hacerlo y ojalá que tenga una recepción para poder seguir. Hoy está difícil, sé que el teatro vino con todo y la gente va, pero el cine está más complejo me parece».
En «Yo, traidor», Martínez interpreta a Máximo, un joven y ambicioso abogado que mezcla el beneficio propio con el familiar. A partir de la venta de la empresa que maneja junto a su padre y hermano, arma un negocio que a priori es beneficioso para todos, aunque la mejor tajada es para él mismo.
Pero a medida que se adentra en la interna política del pueblo de pescadores en el que se instala, su situación se empieza a complicar y ve cómo tambalean sus propios principios y los límites de sus valores comienzan a correrse.
«Habla un poco de la historia de todos nosotros porque todos tenemos de qué arrepentirnos en la vida o cosas que hicimos en algún momento y todos tenemos que pedirle perdón a alguien o tuvimos que perdonar a alguien», comentó.
Alejado del papel del galán o del gracioso por el que se lo conoce en la televisión, Martínez retoma la encarnaciones de personajes con mayor profundidad y cercanos al drama, como en «Solo por hoy», de Ariel Rotter (2001), y «No sabe, no contesta», de Fernando Musa (2002).
«La versión libre esta que hicieron de `El Hijo Pródigo´ me encantaba cuando leí el guion, porque deja un mensaje de perdón y el arrepentimiento que es tan importante, tanto como el amor. A nivel actoral, Máximo está casi la hora y media en pantalla y eso era un desafío. Algo así, para un actor, es un regalo», sostuvo, quien preparó sus primeros acercamientos al personaje con la ayuda de Betiana Blum.