Marina Charpentier brindó una charla sobre adicciones y la importancia de los límites en la crianza
La madre del músico Chano participó del V Congreso de Primera Infancia y Familia, donde reflexionó sobre la dependencia emocional y la necesidad de implementar educación emocional en las escuelas.
:format(webp):quality(75)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/10/chano_y_su_mama_su_principal_apoyo_para_superar_los_momentos_dificiles.webp)
Marina Charpentier, en representación de la ONG Familia Esperanza, participó del V Congreso de Primera Infancia y Familia desarrollado en el Colegio Máximo de San Miguel. Durante el encuentro, que tuvo como lema Acompañar la vida siempre, la mujer compartió su experiencia personal y el aprendizaje adquirido al acompañar a otras madres que atraviesan desafíos similares frente a la adicción de un hijo.
Charpentier relató cómo descubrió su propia dependencia emocional tras recibir asesoramiento profesional. Al respecto, recordó las palabras de un especialista:
Un terapeuta especializado en adicciones me dijo: 'sí, tu hijo es un adicto, pero vos sos codependiente, y tenés que participar de grupos'. Y yo hacía casi 20 años que estaba en terapia, sin embargo nunca nadie me había hablado de la dependencia emocional. Entonces, le empecé a poner nombre a lo que me pasaba a mí.
La disertante, de 67 años, hizo hincapié en la necesidad de integrar herramientas de gestión emocional en el sistema educativo.
Necesitamos educación emocional como materia en las escuelas. Para mí, desde el jardín de infantes; así como se aprende geografía, física, o tantas cosas que no sé si las usamos tanto. No hay proyectos de ley presentados, reclamó durante el evento ante la secretaria de Infancia y Familia, Yésica Grillo.
Al reflexionar sobre su rol como madre, Charpentier admitió haber sido demasiado complaciente en el pasado.
Fui muy complaciente con mis hijos, los ayudé demasiado. Le facilité cosas a mi hijo; él tendría que haber repetido de año en el secundario, yo le ponía 500 maestras particulares para que pasara, confesó. En este sentido, sostuvo que la adicción es una enfermedad de falta de límites y que es fundamental enseñar a los hijos que sus acciones tienen consecuencias.
Finalmente, la referente concluyó que el límite es una forma de amor y contención.
Educar es poner límite, el límite es amor, la educación implica sostener, decir: 'en esta casa estos son mis valores', sentenció sobre la importancia de fortalecer a los jóvenes frente a las adversidades.