Marino vinculado a Necochea fue rescatado en el Sur
Guillermo Tarapow, excapitán del Irizar, sufrió una fractura de cráneo en un buque mercante
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Un reconocido marino que en 2007 tuvo un rol destacado en la evacuación del rompehielos Irizar, cuando se incendió, y que tiene vínculos familiares con Necochea, sufrió un grave accidente en un buque mercante.
El Capitán de Fragata (RE) Guillermo Tarapow sufrió graves heridas el sábado al ser golpeado por una cadena en la cabeza en el buque mercante Varamo.
Tarapow, que tiene una hermana en Necochea, se desempeñaba como verificador de remolque en el Varamo y sufrió la fractura de cráneo cuando su silla de comando se desprendió debido a los violentos movimientos del buque, provocados por olas de hasta cinco metros y vientos de 60 nudos.
La emergencia fue reportada a la Prefectura Naval Argentina, que de inmediato puso en marcha el operativo de rescate.
Ante la gravedad de la situación, desde la base aérea de Comodoro Rivadavia despegó un helicóptero con un equipo de rescatistas especializados, acompañado por el avión PA-73 para brindar apoyo logístico.
A pesar de los vientos huracanados y el mar agitado, la tripulación logró ejecutar una maniobra de aeroevacuación de extrema precisión, estabilizando al herido antes de trasladarlo a un centro médico.
A su llegada al hospital, Tarapow ingresó en estado crítico y actualmente se encuentra bajo monitoreo intensivo.
Su cuñado, el abogado Guillermo Almassio, dijo este martes a Ecos Diarios que se encuentra en coma inducido, pero evoluciona positivamente.
Marino experimentado
Tarapow es un marino experimentado que se hizo conocido a nivel nacional cuando en abril de 2007 se incendió el rompehielos Irizar.
En ese momento el Capitán de Fragata se encontraba al mando del buque que realiza habitualmente las campañas antárticas.
Al incendiarse el buque Tarapow desobedeció las órdenes de sus superiores de abandonar la embarcación y se quedó hasta que fueron evacuados los 241 tripulantes.
Una década más tarde, en una entrevista afirmó que la decisión “no se trató de un acto de insubordinación, sino de cariño hacia la tripulación y al barco que comandaba”.
Tras el desembarco de 210 personas en medio de condiciones meteorológicas adversas, quedaron a bordo un grupo de 30 personas (todos tripulantes de alto rango) que descendieron del buque en último término, luego de diagnosticar que a la embarcación le quedaba un lapso de sobrevida de entre “una y cuatro horas”.
En ese momento, Tarapow quedó solo en el rompehielos durante 36 horas, hasta que cuatro buques de rescate se pudieron acercar y se conformó una brigada de 50 rescatistas que subieron a combatir el incendio.
“Se cumplieron todos los procedimientos. Yo sabía que de esa no salía vivo y lo asumí con mucha paz. Estaba solo en un barco incendiándose con 1.240.000 litros de combustible almacenado. Trabajé y recé hasta que amaneció, y entonces me pregunté si todavía había chances de salvar el buque”, dijo el marino.
Tarapow fue convertido en un héroe por la opinión pública, pero dentro de la Armada fue cuestionado.
Como resultado de esta desobediencia, Tarapow se enfrentó a dos posibles destinos dentro de la fuerza: un consejo de guerra o solicitar su pase a retiro. Optó por esta última opción.
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