Mario Ezcurdia, tras el aplauso final en Jesús María
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El domingo pasado, luego de 30 años, fue homenajeado en el Festival
Dicen que no hay profeta en su tierra y tal vez los necochenses se dieron cuenta de lo conocido que es Mario Ezcurdia el domingo pasado, cuando 25.000 personas lo aplaudieron de pie en el cierre del Festival de Jesús María.
Luego de 30 años de relatar jineteadas en el clásico festival cordobés, finalmente se retiró ante una multitud emocionada, mientras que a través de la Televisión Pública lo veían desde cada rincón del país.
Es que, a pesar de su humildad, Ezcurdia es en la actualidad uno de los necochenses más conocidos a nivel nacional.
Nacido en nuestra ciudad y criado en el campo, en el paraje Mojón de Palo, en el camino viejo a La Dulce, Ezcurdia siempre estuvo vinculado a las actividades tradicionales y jamás imaginó que se convertiría en una figura conocida en todo el país.“Eso es lo que tiene el festival”, explicó con humildad. “Te conocen porque sos el relator de Jesús María”.
Pero sin duda antes de llegar al escenario del anfiteatro “José Hernández”, en la tradicional fiesta de la doma, en Córdoba, ya Ezcurdia tenía una larga trayectoria en la región. Había comenzado 20 años antes, a fines de los 60.
El próximo sábado 27 Mario cumplirá 70 años, de los cuales, 50 ha dedicado a relatar jineteadas. Por eso él decidió retirarse. Hasta diciembre de este año Mario seguirá en actividad, pero lo hará, como dice él, despidiéndose. A pesar de que se encuentra en lo más alto de su trayectoria, programó su retiro para salir por la puerta grande.
El relator
“Siempre me gustaron los caballos”, dijo ayer Mario en diálogo con Ecos Diarios. Por eso desde siempre le gustan las jineteadas, aunque nunca imaginó que alguna vez se convertiría en relator en este tipo de eventos.
Era muy joven cuando comenzó a concurrir al programa radial “Mañanitas camperas”, que conducía Coco Lanza. Iba al programa a decir poesías gauchescas. Eso le gustaba y allí comenzó a conocer a gente del ambiente tradicionalistas y las jineteadas.
Un día en la estancia San Martín se realizó una jineteada y como faltaba un relator, Coco Dindart, que era el organizador, lo invitó a subir al escenario.
Ese fue el principio de una carrera que se extendió 20 años y lo llevó a recorrer infinidad de jineteadas en la zona.
Paradójicamente, la historia se volvió a repetir en 1987, cuando Ezcurdia, ya muy conocido en toda nuestra región como relator de jineteadas, concurrió a Jesús María acompañando a Jorge Aristegui.
La jineteada no había terminado cuando comenzó a llover y todos los relatores, pensando que la prueba se suspendería, se fueron.
“Al rato deciden continuar con la fiesta, porque todavía faltaban ocho caballos, pero los animadores no estaban”, recordó Mario. Entonces Aristegui le dijo a Hugo Baldo, que era uno de los organizadores y que veraneaba siempre en Necochea: “mire ahí tiene a uno”; señalándolo a Ezcurdia.
Baldo le preguntó a Mario si se animaba a relatar y el necochense no dijo que no.
Al terminar la prueba, Baldo asombrado se acercó y le dijo: “Pero usted ya había sido animador”.
“Sí, pero de la ciudad de Necochea y la zona”, contestó Ezcurdia.
Fue así como al año siguiente se volvieron a poner en contacto y Baldo le preguntó a Ezcurdia cuanto les cobraría por relatar las jineteadas del próximo festival.
La respuesta de Ezcurdia fue: “No, no, si me pagan, me pagan y si no mala suerte”.
Es que para Mario, como para cualquier amante de las jineteadas, estar en Jesús María era tocar el cielo con las manos.
El Festival Nacional e Internacional de la Doma y Folclore de Jesús María es el evento de su tipo más popular de la Argentina y tal vez de Sudamérica. “Estar ahí, era llegar a lo máximo”, dijo Mario.
Y su trabajo gustó tanto que pasaron 30 años y 300 noches de jineteadas. “Nunca firmé un contrato antes del festival. Siempre, el último día me pagan y ahí firmo mi contrato, pero por protocolo. Tal es la confianza”, dijo Ezcurdia, que reconoce que su popularidad se la debe precisamente al festival de Jesús María.
Un año por delante
A pesar de que hace 50 años se dedica a relatar jineteadas, Mario nunca se lo tomó como una profesión de tiempo completo. Fue bombero durante 25 años, tuvo un programa de televisión en el canal local llamado “Raíces de mi tierra” y también hace desde hace años radio en nuestra ciudad, acompañando a Sergio Melgarejo, y en Radio Tres Arroyos, todos los sábados.
El domingo pasado fue homenajeado en Jesús María, donde el año próximo no volverá como relator, aunque en el ambiente dicen que seguirá vinculado a la organización.
“Mi trabajo como relator de jineteadas va a terminar en diciembre. A partir de ahora, a todos los lugares donde vaya, voy despidiéndome”, precisó Mario, que en unos días cumplirá 70 años.
“Tengo un año de trabajo por delante. El 15 de diciembre hago mi fiesta de despedida en Tres Arroyos”, dijo Ezcurdia, al que le hubiera gustado poner el broche a su carrera aquí, en Necochea, pero que por algunas circunstancias decidió realizar el festejo en la vecina localidad.
Aunque, el retirarse no significará alejarse de las jineteadas, ya que piensa seguir concurriendo. Tampoco dejará su vínculo con los caballos, ya que continuará con su escuela de equinoterapia, que mantiene desde hace 25 años.
Pero a pesar de que siente la misma pasión por lo que hace que cuando comenzó su camino en una estancia de la ruta 88, cree que es el momento de retirarse, cuando aún se encuentra en su mejor forma, por la puerta grande.
Pero aún así, todavía está sorprendido por lo que ocurrió el domingo en Jesús María. “No pensé jamás que me iba a retirar del festival con la gente de pie”, concluyó.///