Martes 13: hay superstición, pero varios lo consideran un día de buena suerte
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Hay quienes creen en las buenas vibras y en la mala onda, todo depende de la actitud con que uno se presente
Las connotaciones negativas que se le dan al martes 13 no tienen fundamentos científicos, pero hay quienes no se casan ni viajan a ningún lado por superstición, teniendo en cuenta tradiciones o costumbres familiares. Sin embargo, mucha gente lo toma al revés, por lo cual dentro de sus creencias, lo consideran como un día de buena suerte, destacando que es muy importante la actitud que cada uno le ponga, es decir, si uno tiene buenos pensamientos, se muestra positivo y con ganas, se predispone a que le sucedan cosas buenas.
Tanto es así, que durante ese día muchos apuestan por ese número en los juegos de azar, teniendo esperanzas de poder ganar y acertar al 13.
Ecos Diarios consultó y hoy no hay ningún casamiento en el Registro tal como dice la famosa frase “No te cases, ni te embarques”.
Asimismo varias personas de nuestra ciudad contaron sus experiencias y creencias acerca de esta fecha.
José Luis Orofino, subdirector del área de Bromatología de la Municipalidad, aseguró que no es supersticioso y le apasionan los gatos negros ya que es veterinario, pero si ha vivido situaciones raras, fuera de lo común.
Luego de haber fallecido su padre se cruzó un perro en su vida a quien llamó “Cualquiera” y le decían ”Cualqui” cariñosamente.
Era un perro callejero, que un día se apareció en su veterinaria y cuando el estaba por cerrar, sin darse cuenta, el perro ingresó al local. Al día siguiente, la chica que abría la veterinaria, lo llamó diciéndole que al abrir la puerta el perrito que estaba internado se le había escapado.
José Luis inmediatamente le dijo que no tenía ningún perro internado y ese día a la tarde apareció otra vez en el local.
Inclusive cuando José Luis estuvo internado un mes en la Clínica Regional, a los 20 días, les avisaron que el perro estaba en la puerta de la clínica y fue en ese momento cuando lo subieron al auto y se lo llevaron a su casa.
“El perro de la calle se hizo doméstico, me acompañaba a la veterinaria, era muy compañero y pasaron otras cosas raras como cuando se fue hasta la casa de mi hermana sin saber donde vivía, o cuando mi sobrina trabajaba en un local de la playa y cuando terminaba su horario, se encontraba que el perro estaba echado al lado de su bicicleta, o sea que mi familia también notaba esa cosa especial que sucedía con el perro”, recordó.
Entre otras de las anécdotas Orofino puntualizó cuando iban al cementerio a visitar las tumbas de sus padres, el perro se adelantaba y llegaba primero a la tumba.
“Cualqui” vivió sólo 6 meses con ellos, hasta que un día lo atropelló un auto. Esto paso hace diez años atrás, pero hasta el día de hoy, José Luis lo tiene presente porque siente que en cierto punto el perro los guiaba en determinadas cosas, como si fuese ese ser querido que habían perdido.
Experiencias
Por su parte, el médico Ariel González manifestó que a pesar de la carga genética de no pasar debajo de una escalera, o esquivar el gato negro, además de tocar madera como dice Joan Manuel Serrat en su canción, no es supersticioso y aseguró que “trato de luchar contra eso permanentemente, y no darle relevancia. De hecho el martes 13 de marzo nos fuimos de viaje de acá a Buenos Aires y nos tomamos un avión”.
En el ámbito familiar tratan de no darle relevancia al martes 13.
Ariel indicó que este día es uno más del calendario. “Es un día de oportunidades, le miro el lado bueno de las cosas y si te pasa algo es porque te tenia que pasar sea martes 13 o jueves 8 o viernes 11. Cuanto más alerta estas de caerte, te caes. En cambio, cuando uno se pone positivo, difícilmente te salga mal”.
Sin embargo, comentó que en el consultorio muchas veces llegan pacientes y le dicen que están mal porque alguien me tiró mala onda o le pincharon agujas a un muñeco.
Asimismo, Nancy Guelfi expresó que cuando era más joven era supersticiosa y evitaba pasar por debajo de la escalera, pero con los años dejó de serlo.
“Tengo una enorme convicción en cuanto a Dios, creo en los ángeles y en sucesos metafísicos cuando un ser querido se quiere comunicar con nosotros haciéndonos saber que están bien”, señaló.
Además considera al martes 13 como un día de suerte y se enfoca en tener pensamientos positivos. “La mala suerte no existe, son experiencias que uno debe aprender y sacar provecho”, dijo.
Por otro lado, también recordó una situación “algo especial” cuando falleció su madre. “El último tiempo ella nos decía “mirá ese gato blanco”, que nosotros nunca lo veíamos. Y cuando falleció y llegué a mi casa, vi finalmente un gato blanco en la calle”, relató.
¿Por qué se considera un mal augurio?
El número trece desde la antigüedad fue considerado como de mal augurio ya que en la Última Cena de Jesucristo, había doce apóstoles y el que murió, Jesucristo, fue el número 13.
La Cábala enumera a 13 espíritus malignos, al igual que las leyendas nórdicas; en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. También una leyenda escandinava cuenta que, según la misma tradición, en una cena de dioses en el Valhalla, Loki, el espíritu del mal, era el 13° invitado. En el Tarot, este número hace referencia a la muerte.
Por su parte, la combinación con el día martes tiene su origen a finales de la Edad Media.
El martes 29 de mayo de 1453 cayó la ciudad de Constantinopla. Según parece, el papa y las Repúblicas de Venecia y Génova enviaron una flotilla de ayuda a la ciudad sitiada, pero ésta caería antes de que llegaran.
Cuando la flota de socorro iba a entrar por el estrecho de los Dardanelos, se cruzaron con unos pocos barcos de refugiados que huían de la ciudad conquistada; al preguntar cuándo había caído, éstos respondieron que el martes.
La caída de Constantinopla supuso un profundo trauma para las potencias cristianas, y el día de su caída, el martes, asociado además al dios de la guerra pagano, pasó a considerarse de mala suerte.
Martes es una palabra que desciende del nombre del planeta Marte, que en la Edad Media lo llamaban «el pequeño maléfico» y que significa voluntad, energía, tensión y agresividad.