Martes 20 de agosto de 1996
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Había interés de contribuyentes en la moratoria bonaerense
Tras completar un formulario y depositarlo en una urna, aguardaban que Rentas enviara el monto adeudado
El marcado interés de los contribuyentes por saldar sus deudas impositivas se advertía en las oficinas de la Dirección Provincial de Rentas, ante el lanzamiento de una nueva moratoria en el ámbito bonaerense.
Así lo había revelado la encargada del distrito de Rentas, María Magdalena Yelpo, quien precisó que "son numerosas las consultas de contribuyentes inscriptos en anteriores moratorias que están dispuestos a reformularlas, posibilidad que brinda este nuevo régimen de facilidades de pago".
Precisó que "aquellos contribuyentes que por distintos motivos han dejado de pagar cuotas de moratorias en las que se habían inscripto pueden reformular las mismas".
Podían hacerlo también, indicó, quienes en su momento habían iniciado expedientes para "pagar con bonos de consolidación de deuda", reconociendo que la anterior moratoria no había resultado demasiado beneficiosa, por lo que "muchos contribuyentes no pudieron seguir pagándola".
María Magdalena Yelpo confiaba en el éxito de esta nueva moratoria, dadas sus ventajas comparativas con las anteriores.
Para satisfacer la demanda, la oficina de Rentas había extendido su horario de atención de 8 a 17 (dos horas más) y abría sus puertas también los sábados, de 8.30 a 12.
Tanto en el local de la calle 64 como en la oficina de Quequén, en el Correo y en el Consejo de Profesionales de Ciencias Económicas, había urnas en las cuales se podían depositar los formularios R-450.
En los mismos debían volcarse los datos personales, así como los de los bienes por los cuales se deseaba cancelar deudas impositivas. La moratoria abarcaba el impuesto inmobiliario, al automotor, embarcaciones deportivas, ingresos brutos y sellos o tasas.
Para poner las cuentas al día, la Provincia ofrecía la posibilidad de pagar la deuda en cuotas (48 como máximo) y se podía acceder a la moratoria teniendo pagas las cuotas del impuesto adeudado, vencidas al 1º de marzo de 1996.
En el impuesto inmobiliario se debían tener pagas las cuotas al día a partir de la cuota 1 de 1996. En el impuesto automotor había que tener los pagos al día a partir de la cuota 2 de ese año. En pocas palabras: lo que no se incluía en la moratoria debía estar pago.
Rentas había implementado dos sistemas de liquidación: Bach y On line.
A través del primero, luego de enviar el formulario R-450, el contribuyente recibía por correo el estado de la deuda. Se lo enviaban a su domicilio para que controlara los pagos. Posteriormente debía pasar por la oficina de Rentas para definir qué modalidad de pago elegía: de contado, en cuotas o con bonos.
Mediante el sistema On line, por teleprocesamiento, el contribuyente recibía el estado de cuenta en la oficina de Rentas en el momento. No debía aguardar 15 días como en el otro sistema. De todas maneras, este último, dada su complejidad, requería práctica para su implementación, por lo que se habían brindado cursos a los operarios.
El plan de luces
El Concejo Deliberante estudiaba el denominado Plan Luces, presentado por el Departamento Ejecutivo, mediante el cual se proyectaba la instalación intensiva de iluminación extraordinaria en el núcleo urbano de Necochea y Quequén, incorporando 1.433 cuadras a este servicio.
El convenio rubricado entre el intendente Julio Municoy y la conducción de la Usina Popular Cooperativa "Sebastián de María" para la concreción del emprendimiento, y el proyecto de ordenanza que declaraba de utilidad pública la obra, se encontraban a consideración de los ediles.
Ambos expedientes habían ingresado al HCD junto a otras dos iniciativas: la aprobación de la reducción del 10% en la tarifa de alumbrado público y la homologación del decreto que prorrogaba por cinco años la aplicación de la ley 10.740, que autorizaba a la UPC a cobrar la tasa de alumbrado.
De acuerdo con los costos estimados, los vecinos debían hacer frente a cuotas que oscilaban entre 4 y 10 pesos, según el número de frentistas por cuadra y de acuerdo con los tipos de artefactos y el número de columnas.
Obra Escuela N° 40
El salón de usos múltiples y dos aulas para el octavo y noveno año encabezaban las principales necesidades de la Escuela N° 40 de Quequén, establecimiento que cumplía una positiva tarea educativa en la comunidad de la población ribereña.
Ubicada en la calle 576 Nº 2930 del barrio Seis Esquinas, esta escuela de 77 años contaba con una importante matrícula de 465 alumnos divididos en dos turnos. Además, tenía comedor, ropero y los niños recibían la copa de leche.
Aproximadamente tres años antes, las autoridades y la Asociación Cooperadora se habían planteado, entre sus principales objetivos, la construcción del salón de usos múltiples en el patio del establecimiento.
Con marcado esfuerzo, se había ejecutado parte de la obra sin subsidios o ayuda financiera por parte de la Provincia, salvo un aporte recibido de la diputada nacional Diana Gutiérrez.
En ese momento, los trabajos se desarrollaban con lentitud, cuando aún restaban el 70% del techo y las paredes, para cuya construcción eran necesarios unos tres mil ladrillos cerámicos.
"Hay empresas de Quequén que prometieron su apoyo y lo esperamos con mucho interés, porque de esto depende la continuidad de la obra", dijo el presidente de la Asociación Cooperadora, José Alberto Ortiz.
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