Martes 25 de junio de 1996
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/06/treinta_24.webp)
Municoy había definido el "paquete" de medidas
Quedaba por resolver cuándo se realizaría el anuncio. Se reducirían salarios y habría una moratoria
El plan de gobierno que iba a desarrollar el intendente Julio Municoy hasta el fin de año de aquel 1996, con obras y un fuerte ajuste en la política de personal de la Municipalidad de Necochea, estaba definido y se ultimaban los detalles para su anuncio.
Una alta fuente de la comuna indicaba a Ecos Diarios que "el borrador estaba terminado. En esas horas se iba a proceder a la corrección de las medidas y se analizaban los alcances que tendría, en particular, el tema de personal".
Había añadido que "si todo está definido, se espera su anuncio para este martes. De no ser así, se aguardará para el miércoles". En síntesis, existirían algunos interrogantes, pero parte sustancial de las medidas "está cerrada", según se acotaba.
Los "arquitectos" del trabajo, el secretario General, Fernando Ciancaglini, y los subsecretarios de Gobierno, Marcelo Rivero, y de Hacienda, Javier Mazza, habían definido cada uno de los puntos en quince días de intensa labor.
Municoy tenía previsto lanzar el ajuste en las finanzas del municipio, complementándolo con una serie de obras y proyectos "a cumplirse en los próximos seis meses de gobierno", se había establecido.
Un tema "clave" se vinculaba a la política de personal, con el nuevo escalafón y las categorías para los casi 1.200 empleados de la Municipalidad de Necochea.
La adecuación del régimen de trabajo de los agentes tenía relación con los alcances del flamante Estatuto del Empleado Público Municipal de la Provincia. Paralelamente a ello, se preveía una reducción de salarios.
Se había ratificado que "las finanzas de la comuna ahorrarían más de 1.300.000 pesos por ejercicio a partir de este sistema", reiterándose que "es preferible una reducción de salarios que llevar a cabo despidos".
Por otra parte, estaría definido el nuevo proyecto de moratoria de tasas y derechos, coincidente en su contenido y metodología con el reciente plan de regularización de deudas dispuesto por la Provincia de Buenos Aires.
La iniciativa consistía en una importante rebaja para los contribuyentes deudores y un amplio plazo para su cancelación.
Entre las medidas se contemplaba la creación de un fondo de pavimento municipal, para lo cual la comuna tomaría un crédito con el Banco Provincia y sumaría los aportes por la venta de las tierras a la firma Supermercados Toledo.
Municoy estaba en condiciones de anunciar también un plan intensivo de iluminación extraordinaria en barrios de Necochea y Quequén. La decisión se habría adoptado en conjunto con una serie de aportes que realizaría la Usina Popular Cooperativa "Sebastián de María".
El Departamento Ejecutivo iba a impulsar ese invierno, incluido dentro de las medidas, la creación del Ente de Turismo, con la disolución de la Secretaría de Turismo.
Se indicaba que el intendente Municoy tendría definidos los anuncios, para lo cual se utilizaría un novedoso método: ocupar durante algunos minutos las radios y la televisión por cable de la ciudad, en un horario todavía no previsto.
Moratoria del agro
El titular de la Sociedad Rural de Balcarce, Carlos Alberto Sáenz, había promovido la revisión de la moratoria lanzada por el gobierno bonaerense para que los productores agropecuarios pusieran sus cuentas al día con respecto al pago del impuesto inmobiliario rural.
Sáenz, secretario de CARBAP, había dicho que "los plazos deberían ser más extensos y los intereses más bajos", estimando que, de ser así, "el productor se desahogaría y podría trabajar mejor con vistas a la próxima cosecha, invirtiendo mejor".
El dirigente recalcaba que "el gobierno provincial sabe muy bien que los productores agropecuarios están descapitalizados y esta moratoria tiene que servir tanto para que los ruralistas se pongan al día con los pagos, como para que la Provincia recaude".
"Por eso es importante que esta moratoria se revea, de manera que el productor regularice sus deudas pero también pueda seguir produciendo", había dicho dicho.
Queja de vecinos
Un verdadero lodazal, compuesto por lagunas y pozos del más variado tamaño, sintetizaba el estado de una calle de Quequén y originaba las quejas de los sufridos habitantes de ese sector, que venían padeciendo el problema desde hacía varios años.
Las últimas lluvias habían agudizado la situación en la calle 525, entre 552 y 554, donde los vecinos apelaban a una categórica frase para graficar el inconveniente que los aquejaba: "Estamos tapados por el agua".
El único modo de transitar por esta calle de tierra era a bordo de algún camión o vehículo similar, porque al hacerlo en otro rodado menor se corría el riesgo de quedarse en ese pantano o virtualmente destruir el automóvil.
Angélica Muro, Carmen Alcove y Norma González vivían en esta cuadra de la calle 525 y sus respectivos pedidos a la Delegación Municipal de Quequén no habían rendido sus frutos. De acuerdo con lo que comentaron a Ecos Diarios, la calle siempre había presentado un pésimo estado de conservación, pero coincidieron en señalar que se había profundizado durante los últimos meses.
"Cuando vienen períodos en los que no llueve, la calle se seca y quedan todos los pozos, mientras que después con el agua todo se transforma en un pantano", indicaron las vecinas. Sostuvieron que todo se complicaba por la presencia de caños de desagüe que habrían sido colocados por un habitante de ese sector.
"Por este tema, también hemos reclamado en la Delegación y prometieron mandar un inspector, pero hasta ahora no ha venido", dijeron.///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión