Más prevención y educación
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/06/beso.jpg)
Al igual que está sucediendo a nivel nacional, en nuestra ciudad también han aumentado los diagnósticos de enfermedades de transmisión sexual y sobre todo de VIH.
Según las estadísticas del área de Infectología del hospital municipal Dr. Emilio Ferreyra, las franjas etarias más afectadas son las que van de 18 a 25 años y de 40 a 60 años, que son quienes –de acuerdo a lo que se detecta en los consultorios- hacen un uso escaso del profiláctico al momento de tener un contacto sexual ocasional.
La situación preocupa a los médicos porque entienden que esta situación va en aumento en las nuevas generaciones, quienes manejan poca información sobre el tema, algo que queda demostrado si se tiene en cuenta el alto porcentaje los contagios.
Si bien son varias las enfermedades de transmisión sexual, la gran mayoría se tratan con medicamentos especiales. Sin embargo, las que más preocupan son el HIV, la sífilis, la hepatitis B y la C, aunque para todas hay tratamientos disponibles. En el caso, por ejemplo, del HIV, que no tiene cura, teniendo una atención adecuada, se puede alcanzar una calidad de vida normal.
Parece increíble que hoy en día que se habla mucho más de sexo que antes en las conversaciones cotidianas, en la televisión, en el cine, todavía haya tabúes sobre ciertos temas. En realidad se dice mucho, pero pocas veces en serio y con información y sobre todo con una intención educativa. En éste, como en otros temas, falta educación.
Quienes fueron adolescentes en la década del noventa recordarán, cuando explotó el tema del sida, la cantidad de campañas de prevención, promoviendo el uso del profiláctico. Campañas a través de afiches, en la televisión y una insistencia constante en las escuelas, con talleres, clases y jornadas especiales. Seguramente quedaron sectores a los que no se llegó, pero de toda esa información algo quedó en esa generación.
Las anteriores no lo vivieron porque la adolescencia de ellos transcurrió en tiempos en los que el sida no se había difundido, mientras que las nuevas generaciones se relacionan de forma más libre, más abierta y lamentablemente los cuidados son escasos. Y en este sentido, los adultos –padres y docentes, que son quienes están cerca de los jóvenes- tienen responsabilidad y, en muchos casos, pocas herramientas para abordar una educación sexual integral. Y los adolescentes se siguen sacando las dudas entre ellos, aunque ahora también recurren a Internet, una fuente de información inagotable, aunque no siempre confiable.
Quizás es ahora de diseñar nuevas campañas de comunicación para prevenir enfermedades, promover el uso del preservativo y brindar información certera sobre ciertos temas, que pese a los tiempos que corren siguen siendo tabú. Campañas que tengan que ver con los niños y jóvenes de hoy, quienes con otra forma de ver la vida con relación a los del noventa, pero que tienen en el fondo, las mismas dudas, los mismos miedos, aunque parezcan más atrevidos y sean más arriesgados.
Es de esperar que se diseñen campañas a nivel nacional y por qué no, a nivel local, no sólo de prevención sino también para hacerse los controles necesarios. En este aspecto, hay que decir que en Necochea se hacen todos los test en forma gratuita, al igual que los tratamientos, con profesionales especializados.