Masacre de Magdalena: intendente de Cambiemos dijo que Solá debió ser investigado
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El intendente de Magdalena, Gonzalo Peluso (Cambiemos), cargó con dureza contra el diputado massista Felipe Solá, al recordar que era gobernador cuando ocurrió la «Masacre de la cárcel de Magdalena», pero que no fue investigado en el caso que terminó ayer con la condena a tres jefes penitenciarios y la absolución de 14 agentes.
«Felipe Solá era gobernador y ni siquiera fue imputado», señaló Peluso tras la lectura del veredicto contra los responsables de las muertes de 33 presos de la cárcel de Magdalena, ocurridas el 16 de octubre de 2005.
En declaraciones al portal El Teclado, Peluso indicó que Solá «quiere dar cátedra de democracia y es uno de los responsables de lo que pasó en la cárcel de Magdalena».
El intendente, quien representó a los agentes absueltos, aseguró que «se estaba cometiendo un acto de injusticia porque los verdaderos responsables nunca fueron ni siquiera imputados, como es el caso del ex gobernador, que estaba al frente de la provincia en octubre de 2005».
«La cárcel reportaba al Poder Ejecutivo provincial en mano de Felipe Solá, y ni siquiera se lo interpeló en la Cámara de Diputados», indicó el intendente.
Ayer, la Justicia condenó a al director del penal, Daniel Oscar Tejeda; al jefe de turno y responsable del operativo represivo, Reimundo Héctor Fernández y al efectivo Rubén Alejandro Montes de Oca, mientras que sobreseyó a otros 14 agentes.
El hecho se produjo el 16 de octubre de 2005, cuando efectivos del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) ingresaron al pabellón 16 disparando a quemarropa escopetas con munición anti-tumulto, como respuesta a una discusión entre dos internos.
Como respuesta, un interno dio inicio a un fuego en el fondo del pabellón. Las llamas comenzaron a propagarse, y los agentes del Servicio Penitenciario cerraron la celda, bloqueando la única salida disponible.
Durante la investigación se determinó que los matafuegos de la unidad estaban descargados, mientras que los colchones con los que se inició el fuego no eran ignífugos, lo que facilitó la propagación de las llamas. La mayoría de los testimonios, en tanto, dan cuenta de que los agentes no intentaron apagar el incendio ni asistir a los detenidos.