“Me cortaron las piernas”, aseguró la víctima del atraco
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/05/auto-robado-1.jpg)
Ocurrió en calle 55 entre 68 y 70, entre las 18 y 18.40 de este jueves, a metros de un establecimiento educacional. La denuncia quedó radicada en la Seccional Primera y anoche buscaban el vehículo
“La verdad es que me cortaron las piernas, se trata de un grave perjuicio económico para mí”, reconoció Sofía Liarte, estudiante de la Carrera de Psicopedagogía, quien resultó víctima del robo de su vehículo en cercanías al micro centro.
“Dejé el coche estacionado cerca del Instituto Cavagnaro, donde concurro a diario para completar con mis estudios y cuando salí del edificio no encontré el auto que había estacionado sobre calle 55 entre 68 y 70”, contó la joven a Ecos Diarios.
El rodado quedó debidamente cerrado, aunque la estudiante olvidó de activar la traba del volante.
“Cuando comprobé que mi vehículo no estaba donde lo había dejado estacionado me desorienté bastante. Por eso que con una amiga caminamos unos metros para recorrer la manzana completa, a fines de establecer si lo había parado en otro lugar”, aseguró la damnificada.
Finalmente, el rodado no apareció y minutos después radicó la denuncia policial en la sede de la Comisaría Primera, donde se instruyeron actuaciones judiciales caratuladas como “hurto de automotor”, con intervención de la Fiscalía Nº 3 en turno.
Otros casos
Sofía Liarte habló anoche con Ecos Diarios y reconoció que “en esa misma cuadra, vecinos me dijeron que les habían sustraído el automóvil de la puerta de sus viviendas. Es decir, hubo otros casos en ese mismo sector de la ciudad”.
“Una persona que vive en calle 55 entre 68 y 70 me dijo que le habían llevado el auto y a pocas cuadras lo recuperó”, explicó la estudiante que anoche recorría diferentes puntos para tratar de encontrar su automóvil.
Se trata de un Fiat modelo Uno, patente colocada KFR-618, de color blanco, que era buscado por el personal del Comando de Patrullas, tras el alerta realizado por la denunciante.
“En el Instituto Cavagnaro se portaron muy bien y escucharon lo que me había ocurrido, se dio aviso a la Policía y los oficiales llegaron al lugar para tomar conocimiento de las características del auto, hasta que amplié la denuncia en la comisaría”, añadió la joven. Anoche, desde la misma dependencia policial que recepcionó la denuncia del robo, emitió al sistema informático el pedido de secuestro de la unidad sustraída.