“Me gusta estar en el campo de acción, junto a la gente”
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Yanina Berri. Es presidenta del Club de Leones y definió su deseo de ayudar a los demás
Alejandra Fernández – Redacción
Yanina Berri es la presidenta del Club de Leones y entiende que la vida la fue llevando hacia la parte solidaria, cuando su papá enfermó empezó a entender que había otras prioridades en la vida, le hizo un click y comenzó a seguir “la idea de ayudar a los demás, tratando de equipar, estar más en lo social que es lo que más le gusta”
Cabe destacar que la solidaridad es un sentimiento de unidad que nos mueve a dar sin esperar recibir nada a cambio. Sin dudas, se trata de la base de muchos valores humanos que se van adquiriendo desde la infancia y que conjugan aquello que somos: lealtad, compañerismo, empatía, amistad, amor, respeto. No obstante, resulta más sencillo explicar qué es la solidaridad mediante ejemplos que a través de una definición.
Ya en tiempos de Sócrates, Virgilio, Séneca o Apuleyo, la solidaridad era un valor importantísimo, demostrando que se trata de parte indisoluble del ser humano y de las sociedades que este compone, de allí la importancia de destacar el rol que desempeña Yanina Berri.
Hace seis años que se sumó a los Leones aunque antes ya trabajaba involucrándose en la venta de bonos y un tiempo después que su hija mayor, Delfina juró como Leo, comenzó a involucrarse en las actividades internas del club.
Necesidades
En ese sentido recordó Yanina que “en junio de 2013 me invitaron a ser miembro y ahora tengo un cargo pero la función es ayudar a la comunidad por eso se dice que “donde hay una necesidad hay un León”.
Berri está casada, reparte su tiempo entre sus obligaciones al frente de la entidad y su familia, tiene dos hijas, y Florencia preside actualmente el Club Leo que la tiene a ella como consejera del grupo de jóvenes que tanto trabajan para colaborar con la comunidad.
Preside la entidad de servicio desde hace tres años y se ha convertido en la cara visible para la comunidad, en cambio a Berri le gusta “estar en el campo de acción, junto a la gente”.
Cabe mencionar que si bien en estos últimos años definió su vocación solidaria, cuando cursaba sus estudios secundarios se hizo socia de Greenpeace, y desde hace 25 años está asociada a Unicef.
Entre otras organizaciones, también colabora con la Fundación Garraham, “ahí me uní con el tema de las tapitas y ahora estoy más involucrada desde el club” y también con la Fundación Favaloro y al respecto contó que “después que mi hija Florencia fue operada del corazón decidimos hacer un aporte y aunque no la atendieron ahí pensamos que era necesario ayudar para que se pueda seguir haciendo investigaciones”.
En todos estos años ha ido forjando un perfil solidario, en un principio colaborando con entidades y fundaciones a nivel internacional y ahora desde la entidad que preside que también tiene una fundación a la que se puede hacer aporte, “me siento bien haciendo eso y trato de enseñarle a mis hijas que, uno a veces vive limitado entre unas avenidas pero desde que entraron al club Leo se dieron cuenta que había otras situaciones y gente que estaba viviendo necesidades que no conocían”.
De acuerdo a su opinión, es importante que los jóvenes tomen conciencia y valoren lo que tienen para, después volcar en el club todo lo que aprenden en la parte social.///
RETRATO
Nacida en Mar del Plata por cuestiones laborales de su padre vivió en Patagones, Bahía Blanca y Tres Arroyos. Se establecieron aquí cuando tenía 15 años y finalizó el secundario en el Colegio Nacional, sección Comercial.
Vale mencionar que el Club de Leones de Necochea en los últimos años se ha volcado a ayudar al hospital, en particular los sectores de Neonatología, Maternidad y Hemoterapia.
Hace cuatro años que Berri es consejera del Club Leo que colabora con el hospital Irurzun y dijo que “estoy contenta por el grupo de jóvenes que estoy formando”.
Su proyecto es seguir trabajando mientras se sienta bien y tiene su familia que la alienta porque desde hace dos años tiene un cargo a nivel distrito O3, es jefe de zona y abarca los clubes Necochea, Tandil, Balcarce y Ayacucho y este año es jefe de región y realiza periódicas visitas a ocho clubes.
La entidad local tiene 16 asociados y entiende que es un grupo reducido por tratarse de una comunidad de 100 mil habitantes “hay quienes creen que es elitista pero se requiere compromiso y responsabilidad”.
Yanina se siente satisfecha de la labor desarrollada, “veo los logros y me siento bien”, expresó. Toda la labor que desarrollan la publican en las redes sociales y se mostró complacida de acompañar a los Reyes Magos “es tan lindo ver la cara de las personas cuando llegan; son cosas que me llenan el alma y desde el Club puedo llegar a más ámbitos y ayudar a más cantidad de gente que lo que podía hacer sola”.