“Me gusta hacer piezas más artísticas que sean diferentes”
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Cintia Casas. Ceramista, fabrica objetos utilitarios con una impronta propia

En sus trabajos en cerámica, Cintia Casas aplica un poco de todo lo que ha ido aprendiendo, y actualmente se dedica a la fabricación de objetos utilitarios y artísticos.
De todas formas la joven ceramista aclara que “todo lo que hago trato que sea diferente, de darle otro perfil”.
Cabe destacar que sus piezas, entre las que se pueden encontrar macetas, cuencos y tazas, entre otras, se destacan por la variedad de formas y la tonalidad de colores y las técnicas “además hay una muchas variantes de técnicas y aplico todo lo que he ido aprendiendo de dibujo y pintura”, contó Cintia.
Cabe destacar que la ceramista realiza todo el trabajo en la pieza, desde la creación hasta su venta, “es todo artesanal”, destacó.
Hace cuatro años que se dedica a esta actividad y el primer año, paralelamente tenía otro empleo, pero desde hace tres se animó a dar el paso y dedicarse exclusivamente a trabajar en su taller.
Sus piezas se identifican por la impronta y en muchos casos hay quienes ya identifican sus trabajos.
Casas estudió fotografía con Valeria Olmos durante cuatro años y después hizo pintura y dibujo durante casi un año en la Escuela municipal de Artes.
Reconoce que siempre le gustó dibujar y en esa búsqueda cursó el FOBA en la Escuela Provincial de Artes donde incursionó en las más diversas disciplinas y fue donde descubrió la cerámica.
Taller
Posteriormente, cursó durante unos meses el profesorado de Artes Visuales pero por cuestiones laborales no pudo continuar hasta que decidió anotarse en el taller de cerámica de María Izurieta.
“La cerámica me atrapó, porque reúne todo, pintura, dibujo y escultura, y además es un material que no me resultó difícil de dominar”, afirmó.
Luego de un año de tomar clases comenzó a trabajar por su cuenta y hoy día tiene su emprendimiento, que si bien le gustaría que creciera, entiende que “al tratarse de un trabajo artesanal demanda más tiempo porque hago cerámica desde cero, todo de forma manual”.
Cabe destacar que al momento de modelar una pieza le gusta poner en juego toda su creatividad, “me gusta hacer cosas más artísticas, tengo trabajos únicos y otros más seriados”, contó Cintia.
La ceramista disfruta de cada uno de los pasos del proceso hasta finalizar su labor aunque reconoce que “el armado de la pieza y el esgrafiado me gusta mucho”.
Vale destacar que como algunos de los objetos que realiza tienen un fin utilitario, no solo decorativo, requiere de un cuidado especial.
La joven artista reconoce que debe apuntarse en lo referido a la comercialización de sus creaciones, participó en algunas ferias para que conocieran sus productos y actualmente lleva sus obras a dos comercios y vende particular. Además, realizó el curso de fotografía, “para tomar fotos de mis piezas y poder mostrarlas”.
Hace lo que le gusta y por eso no le resulta un trabajo pesado aunque para sostener su producción debe pasar muchas horas en su taller y destacó que “si me encargan algo en particular le dedico más tiempo”.
RETRATO
Cintia tiene 33 años, nació en Necochea y cursó la primaria en la Escuela Nº 2. Por su parte la secundaria la hizo en la Técnica Nº 2. Ha tomado clases en la Escuela Municipal de Arte y en la Provincial Nº 500.
Es técnica en Turismo, aunque nunca ejerció y además del trabajo en su taller ha participado en otras actividades con su profesora, como la realización de un tótem en la Escuela Provincial de Arte y en un mural “no es lo que yo hago pero me sumé”.
La artista continúa en contacto con su profesora, María Izurieta, y siempre aprende nuevas técnicas para su labor “es mi referente”, afirmó.
Entiende que el trabajo artesanal no es muy valorado sin embargo para ella resulta el oficio ideal “porque te olvidás de todo y te da mucha libertad; unís todo lo que estudiaste y lo aplicás en el momento”, dijo en referencia al proceso creativo.
Actualmente está haciendo piezas en arcilla blanca pero también utiliza roja de San Manuel; algunas que se obtienen del Río Quequén, “me regalaron otras del Norte del país que son de colores y negra de España”.
Los diferentes materiales dan como resultado un objeto distinto y el proceso demanda de varios días porque si bien puede armarla en 15 minutos después tiene que esperar un par de días para que se seque, “hay que trabajar con cuidado porque es super delicado”, puntualizó.