“Me gustaría ver un poco más de entusiasmo en la ciudad”
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Afirmó Arturo Garamendy, un necochense que vive en Buenos Aires y está dispuesto a colaborar para que Necochea luzca en condiciones todo el año
Arturo Garamendy nació en Necochea y aunque por cuestiones laborales hace varios años que reside en Buenos Aires, tiene su corazón en nuestra ciudad, a la que está unido por fuertes vínculos familiares y afectivos.
Es un enamorado de nuestras playas y nunca dejó de pasar sus veranos aquí. Vivir fuera de su lugar natal lo ha convertido en un agudo observador del deterioro que se observa. Sin embargo, lejos de quedarse en la mera crítica se mostró dispuesto a ayudar para que la situación se revierta y Necochea vuelva a ser un destino turístico de calidad.
En razón del afecto que siente por la ciudad se mostró apenado por el pobre estado de la ciudad, “hace varios años que está muy venida a menos y Necochea tiene suficientes recursos como para explotarla mejor”.
Para graficar esta situación trazó una analogía con Miramar, otra localidad costera, que ha progresado notoriamente en el aspecto turístico con respecto a la nuestra.
Entre otras cosas, enumeró el deplorable estado de la avenida 59 en toda su extensión, la avenida 2 en dirección al Puerto; el cierre del Casino, pero en contrapartida destacó la importancia que reviste la estación portuaria y la puso como excepción “porque ahí se ven progresos importantes”
A su entender Necochea ha llegado a este estado de situación por desidia y desinterés de las autoridades municipales, provinciales y nacionales, tanto las actuales como las que las precedieron.
En ese sentido expresó que “puedo no ser preciso porque no vivo acá y cada uno sabe dónde le duele el zapato” pero está convencido que durante algo más de 15 años no se hizo nada para evitar el deterioro del edificio del Casino ni se peleó ante Provincia para trasladarlo a otro lado.
Arturo Garamendy nació y creció en Necochea. Egresó del Colegio Nacional en 1963 y, por cuestiones de estudio y laborales, se radicó en Buenos Aires.
Trayectoria
Actualmente tiene 71 años, es jubilado y se desempeñó durante 40 años como ingeniero químico en empresas del rubro.
Su actividad laboral le brindó la posibilidad de viajar y conocer diversos países del mundo, sin embargo nunca dejó de pasar los veranos en esta playa, junto a su esposa e hijos.
Otro aspecto que resaltó es la poca antelación con la que se arman los locales comerciales y el mal aspecto que presentan los que están desocupados, con vidrieras tapiadas o tapadas de afiches.
Entiende que para revertir este estado de cosas es necesario buscar ideas alternativas, como bajar impuestos a quienes alquilen locales a precios razonables para que vuelvan a estar en funcionamiento.
“Acá no hay un espíritu de progreso, en el mes y medio que dura el verano se trata de sacar algún provecho pero da pena ver el estado en que se encuentra la avenida 59; la Terminal de Ómnibus que se iba a reformar es un asco”, afirmó.
Tampoco escapó a su observación la negativa imagen que brinda al turista la avenida 2 camino al Puerto, “dejan que los médanos se vengan encima y es un lindísimo paseo para ir a la Escollera a ver entrar los barcos”.
Desbordes
Las cloacas rebalsando en puntos estratégicos de la Villa Díaz Vélez y la falta de agua son una constante de cada verano no obstante se mostró complacido con la gran oferta gastronómica que hay en la ciudad así como los emprendimientos de instituciones privadas.
Garamendy no puede evitar preguntarse porqué suceden estas cosas y todo es tan precario; acostumbra a compartir estas inquietudes con sus amigos necochenses que coinciden con él pero aprecia cierta resignación “no se pone empeño y entiendo que no solo se depende de los recursos municipales sino también de lo que aporta provincia y Nación”, reflexionó.
A lo largo de estos años a transmitido a su esposa e hijos el amor por su ciudad, y días pasados su hija celebró su matrimonio en Necochea, “mis hijos son porteños y viene todas las veces que les resulta posible”.
En cierto modo se ha convertido en un promotor turístico y más de 20 de sus amigos de Capital Federal veranean aquí, “los convencí que es lo más lindo que hay”, enfatizó.
El vínculo afectivo con su lugar de origen se mantiene intacto, y trata de buscar alternativas para las numerosas deficiencias que encuentra, “me da pena que no se pueda hacer algo”, expresó.
Defensor a ultranza de este lugar, también considera que se puede sacar provecho del viento, y llevar adelante algún proyecto en ese sentido.
Arturo no está dispuesto a bajar los brazos y se ofreció a colaborar de manera desinteresada e independiente para posicionar turísticamente a Necochea, “me gustaría ver un poco más de entusiasmo de parte de la ciudad, si se pone plata y entusiasmo se puede atraer más gente de la que viene”, finalizó Garamendy.///