“Me revolcaron por el piso y me pusieron un arma en la cabeza”
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Aseguró Anabela Carrizo Magnini, quien fue despojada de sus herramientas de trabajo durante un violento arrebato en un sector del barrio Sudoeste. “Como soy una persona de bien, pensé que no me iba a tocar, hasta que me pasó”, reconoció ayer la damnificada
“Estoy toda dolorida y con moretones. Me revolcaron por el piso y luego uno de los ladrones puso un arma sobre mi cabeza”, señaló ayer Anabela Carrizo Magnini, otra víctima del ataque de los vulgarmente llamados “motochorros”.
“Son unos cobardes, ya que me sorprendieron por la espalda y también me golpearon para robarme el maletín con mis herramientas de trabajo, material muy costoso que tenía desde hacía diez años”, continuó diciendo la mujer.
Carrizo Magnini es pedicura, reflexóloga, maquilladora y también es amante del canto.
“Siento que soy una persona de bien, solidaria, pensé que no me iba a tocar, hasta que me pasó”, indicó la damnificada del violento arrebato.
La mujer habló ayer con Ecos Diarios y narró lo ocurrido con dos delincuentes en moto que la interceptaron cuando regresaba a su casa a pie por la plazoleta ubicada sobre la avenida 58 entre 85 y 87, en un sector del barrio Sudoeste.
El atraco se produjo alrededor de las 17 del jueves “y los vecinos del barrio me ayudaron enseguida. Sé que es la tercera o cuarta vez que ocurre un hecho similar en la zona, los muchachos parece que estuvieran cebados y nadie los puede parar”, reconoció Anabela Carrizo Magnini.
En una moto negra
Los dos malvivientes actuaron con pasamontañas para tratar de evitar ser identificados por la damnificada y se movilizaban en una moto de color negro.
“En el maletín, además de mis herramientas, estaba el teléfono celular que me lo gané con el trabajo que hago a diario y todavía lo estoy pagando”, continuó diciendo la mujer que resultó víctima del robo.
Como conclusión, Anabela Carrizo Magnini dejó un mensaje para las mujeres: “No salgan con carteras, tengan cuidado y miren para atrás si sienten una moto, no lleven nada de valor y no salgan solas”, recomendó.
Pero aclaró que “debemos cuidarnos y no confiar en nadie, aunque lógicamente que tenemos que seguir trabajando, tampoco puede ser que estos individuos nos arruinen la vida”.
Vivir con miedo
Una mujer que es amiga de la pedicura Carrizo Magnini y se enteró de lo ocurrido expresó con sinceridad algo que es parte de la realidad que atraviesan las mujeres.
“Salgo de mi casa como cada día y tengo miedo de llevar la cartera. En principio quiero ir al trabajo caminando y luego, utilizo el colectivo para trasladarme por temor a sufrir un arrebato”.
Los casos de robo de carteras, bolsos y mochilas a través de la modalidad de arrebatos se repiten a diario en diferentes sectores del núcleo urbano y en la mayoría de los hechos, los delincuentes se desplazan en moto.