“Me sorprendió a traición y si golpeaba contra los canteros, seguro, no contaba el cuento”
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Afirmó la jubilada Olga Cardone (79), otra víctima del ataque incesante de los delincuentes en moto que siguen ganando la calle. “No puede ser que vivimos de esta manera”, puntualizó
“Y… te toca”, dijo con emoción y sentimiento Olga Cardone, docente jubilada, quien también trabajó como empleada bancaria. Se refería al reciente episodio de robo sufrido en la vía pública, un violento arrebato de cartera que, de milagro, no tuvo consecuencias más graves.
“No puede ser que vivamos de esta manera. Llegar a la edad que tengo (79) y tener que rodearme con hierros para colocar en la puerta, no poder bajar del auto porque te roban la cartera o el bolso, no poder hacer un control médico porque terminé como terminé”, añadió la víctima.
Con amabilidad, la mujer atendió a los periodistas de Ecos Diarios en el living de su casa y relató la desagradable experiencia atravesada en la zona de calles 53 y 60, luego de realizarse un chequeo cardiológico en la clínica privada, ubicada a 50 metros de donde fue atacada por un ladrón en moto.
“Hace dos meses, estaba por ingresar el auto al garaje y un chico que caminaba agazapado se acercó con intenciones de robarme, entonces, me prendí de la bocina y lo ahuyenté en ese momento”, contó Cardone.
Falta de educación
-¿Por qué cree usted que ocurren estos episodios de robo en Necochea?
– Hay una falta importante de educación. Los chicos, algunos claro, están a la deriva.
Ejercí como docente, luego fui empleada bancaria y tuve mucho trato con las personas, me parece que falta respeto y orientación de la familia.
-¿Y cómo salimos de esta coyuntura?
-Estamos mal y no le veo solución. Los que tienen poder no hacen demasiado, no quieren o no pueden, la verdad, no los entiendo…
-¿Cómo ocurrió lo suyo, a la salida de la clínica privada?
-Me sorprendió a traición, por atrás, sin saber las consecuencias posteriores. Si yo golpeaba contra los canteros que están en la vereda no contaba el cuento, esto también lo hablamos con el médico Ariel Hernández Rubio, que me asistió después.
La mujer hacía alusión al violento arrebato que sufrió a plena luz del día, alrededor de las 13, luego de salir del centro asistencial donde concurrió a un control cardiológico y se topó con el malviviente.
El atraco ocurrió a poca distancia de la clínica y la mujer debió retornar a ese lugar para ser curada de las heridas provocadas por el “motochorro”. “Me llevó la cartera con las tarjetas de crédito y débito, el teléfono celular y otras pertenencias”, explicó Olga Cardone durante la conversación con Ecos Diarios.
Vivir con miedo
-¿Qué opinión tiene usted de la situación de inseguridad en Necochea?
-Es muy triste que en una ciudad tan linda y tranquila sucedan estas cosas. Hace años podíamos salir a comer, llegábamos a la casa y no pasaba nada, ahora uno tiene miedo de salir y hasta de llegar a su domicilio por lo que pudiera pasar.
-Hay que tomar recaudos para tratar de protegerse de los delincuentes.
-Y sí, cuando llego tarde a mi vivienda, dejo el vehículo afuera y espero que venga mi marido para que me acompañe a guardarlo o si sale algún vecino, aprovechamos para resguardarnos entre ambos. Este barrio (Aguas Corrientes) también está peligroso, lamentablemente.
-¿Cómo se repuso del ataque del ladrón en moto?
-Debo agradecer el accionar de los pintores que estaban trabajando cerca de donde me arrebataron la cartera, enseguida me asistieron y hasta trataron de atrapar al sujeto que logró escapar. Luego, los empleados y médicos de la clínica Cruz Azul me atendieron de maravillas y a la gente que me conoce, me llama por teléfono para solidarizarse por lo ocurrido.
-¿Personal policial acudió al lugar donde se produjo el robo?
-La policía se portó muy bien conmigo. Conozco a muchos de los efectivos policiales porque hemos convivido muchos años con varios de ellos en el banco cuando hacían las guardias. Tengo amigos y ex compañeros de trabajo que recuerdo y me brindaron su respaldo en este momento.
Incluso, hoy (por ayer) me llamó el oficial de Policía Víctor Abraham, que fue atropellado por un auto cuando perseguía un individuo en moto la semana pasada.
Olga con sus 79 años trata de recuperarse de las lesiones sufridas en su rostro, el brazo y la pierna izquierda. Muestras los hematomas y se emociona cada vez que recuerda lo ocurrido.
Parece mentira que una persona de bien deba soportar tanto daño físico y psicológico de estos energúmenos que roban en moto, como el que la atacó en plena vía pública a la jubilada.
El delincuente consiguió huir en sentido contrario de circulación por calle 60 en sentido a la calle 49 y se perdió de vista. No fue detenido.