“Me tiró dos balazos y podría haberme matado”
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Señaló el hombre que resultó absuelto anoche por el crimen de Marcelo González, en Quequén
“Estoy arrepentido por lo que hice, pero me podría haber matado. Me tiró dos balazos y traté de defender a mi hijo Emiliano y a mí”, señaló Juan Omar Bellavía (73), quien fue absuelto por el crimen de Marcelo Gastón González, en Quequén.
“Fui a reclamar el teléfono celular de mi hijo y Gastón (por González) estaba en la vereda de su casa consumiendo alcohol junto al chico que declaró acá (Franco Iantuorno), pero enseguida comenzaron a insultarme y amenazarme de muerte junto a mi hijo”, puntualizó el vecino.
Agregó que en ese momento de estar frente a frente en la vivienda de calle 559 entre 576 y 578, el acusado de golpear y robarle el celular a su hijo “se tambaleaba y me tiró dos veces, de no haber estado borracho me hubiera matado, seguramente”.
Juan Bellavía reconoció que esa noche fatídica del viernes 24 de noviembre de 2017, “tenía en el bolsillo de atrás del pantalón el arma de fuego que era de mi familia y nunca había usado. Apreté el gatillo y disparé no sé cuántas veces, tal vez, entre seis y siete tiros, yo estaba muy nervioso”.
Le mataron un hijo
La historia de la familia que integran Juan Omar Bellavía y su esposa, Marta Alicia Bustamante no es nada agradable, en realidad, está teñida de drama y mucho dolor.
El matrimonio vivía en José C. Paz, en el Conurbano bonaerense, y en forma accidental perdió la vida de su hijo mayor de nombre Javier. Esa irreparable pérdida hizo que la pareja buscara nuevos horizontes y eligió Quequén para radicarse.
“Queríamos tener más tranquilidad con la familia, en José C. Paz ya no se podía vivir y debíamos cuidar a Emiliano, quien es discapacitado y se presenta como una persona muy vulnerable. Además, le habían robado sus pertenencias en varias ocasiones”, explicó el hombre que estuvo sentado en el banquillo de los acusados.
Bellavía recordó que “hace más de cinco años que estamos en Quequén y me dediqué a vender chorizos y longanizas, por eso que también me ayudado en esa labor Emiliano cada vez que podía”.
Arrepentido
Juan Omar Bellavía en su relato en la sala del Tribunal Criminal Oral Nº 1 dejó al desnudo otra vez la ausencia del Estado en cuanto a la protección de los ciudadanos que desean vivir en paz.
“Cuando ocurrió el robo a mi hijo, mi señora llamó tres veces al servicio 911 de la Policía. Nosotros con Emiliano nos encontramos con un patrullero y le dijimos a los oficiales lo que había sucedido, pero me dijeron que a esa vivienda (donde vivía González) no irían porque era muy peligroso”, sostuvo el vecino quequenense.
El hombre se abrazó con su esposa e hijo a la salida del recinto de Justicia y los tres lloraron ante la vista de los policías que lo rodeaban y lo escoltaron al dejar el edificio de calles 87 y 6, de la Villa Díaz Vélez.
Interactuó con un ladrón
El defensor oficial al momento de su alegato dijo que “hay que ser muy malvado para robarle los salamines y el teléfono celular a Emiliano Bellavía, además de golpearlo duramente con un palo de escoba hasta romperlo y lastimar a esta persona discapacitada”.
Daniel Surgen entendió que Juan Bellavía y su hijo debieron “interactuar con un delincuente con antecedentes penales, una condena por homicidio y que afectaba a los vecinos del barrio”.
El funcionario judicial cuestionó a la fiscal al manifestar que el imputado “no fue a matarlo (a Marcelo González) porque antes de ir a la casa llamó al 911 de la Policía y avisó lo que pasaba, pero no lo protegieron, nadie lo acompañó de los efectivos y lo dejaron solo”.
Explicó que de haber intervenido esa noche el personal policial “tal vez, no hubiera sucedido nada. Los Bellavía recurrieron al Estado pero el Estado no respondió, por eso que mucha gente luego no hace la denuncia de los casos que sufren”.
Surgen marcó una realidad incontrastable que vive la sociedad en su conjunto y en este caso quedó materializado, con un desenlace trágico que pudo haber sido mucho peor aún.
El defensor oficial también se refirió en su alegato al estado de salud que presentaba González con más de 2,50 de gramos de alcohol en sangre y signos de haber consumido cocaína esa jornada.