Mecánico construyó una réplica de auto de Fangio
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BALCARCE.- Un mecánico presentará en la XXVIII Fiesta Nacional del Automovilismo una réplica del legendario Mercedes-Benz W196 con el que Juan Manuel Fangio, cinco veces campeón de Fórmula 1, ganó su segundo título en 1954
Juan Carlos Fernández realizó con chatarra una réplica del bólido que hace poco tiempo se vendió en Inglaterra por 19,6 millones de libras (22,7 millones de euros), alcanzando un récord para la venta de un auto en una subasta.
Muestras de que la pasión que despierta “El Chueco” sigue intacta y genera cosas inexplicables pese a que muchas personas no alcanzaron a conocerlo y otros no pudieron ver sus carreras, ya que en la década del ’50 no existían las transmisiones como en la actualidad. Sólo imágenes de grandes premios y algunas entrevistas donde dejó frases como “ser el mejor sin sentirse el mejor” bastaron para que se transformara en una leyenda eterna.
Desde un humilde taller mecánico ubicado en las afueras de la ciudad, Juan Carlos creó una réplica perfecta del legendario Mercedes-Benz W196 con chatarra.
La precariedad de su taller de piso de tierra y sus pocas herramientas contrastan con la genialidad de un auto hecho a escala real que conserva cada detalle de aquel “Flecha de Plata” que tantas alegrías le dio a la marca alemana.
El histórico constructor de autos de carrera, Tulio Crespi, visitó el taller de Fernández y quedó maravillado por la fidelidad con que se copió cada detalle del auto.
Fernández, que es mecánico y no chapista, fue doblando la chapa y dándole forma con sus rodillas y manos. Con el tiempo y ante la necesidad alcanzó a comprarse una soldadora que le facilitó la tarea y le acortó los tiempos.
Las medidas las tomó de un Mercedes que se encuentra en el acceso a Balcarce y en su taller descargó varias fotos del bólido para que ningún detalle se le escapara en la creación.
“Tenía ganas de llevar algo a la Fiesta del Automovilismo. Como a mí me gustan los fierros decidí que tenía que llevar un auto. No sabía cuál. Al final elegí un auto de Fangio porque es lo más representativo que tenemos de la fiesta de la ciudad”, recordó el creador de la obra.
Fueron dos años de ardua tarea. Había que encontrar los momentos en que cerraba su taller y su familia no le demandaba un paseo. “Cada día, cuando cerraba el taller al mediodía trataba de comer rápido para venir a agarrarlo. A la noche lo mismo: cerraba a las 20 y me quedaba hasta la medianoche. Después aprovechaba todo el día cuando había un feriado o cada domingo”, mencionó.///