Medidas tardías y poco eficaces
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2022/01/manejo.jpg)
Con frecuencia, y a pesar que de las normas vigentes, cuando se producen hechos que conmocionan y cobran repercusión pública, los funcionarios y legisladores de turno salen a la palestra postulando nuevos proyectos o leyes.
En algunos casos estas reacciones surgen en torno a los accidentes de tránsito, en los que obviamente hay un alto porcentaje de negligencias y que desnudan que sin educación vial y los necesarios controles de parte del Estado, poco y nada cambiará y habrá que seguir lamentando víctimas.
Por estos días se conoció que el flamante ministro de Transporte bonaerense, Jorge D`Onofrio, enviará a tratamiento en la Legislatura provincial una nueva ley de alcohol cero al volante, que busca, según sus palabras, generar “un cambio cultural”.
El proyecto, además de la respectiva multa, implicaría capacitaciones o tareas comunitarias para recuperar la licencia y se buscará fortalecer las campañas de conductor designado y la educación vial desde el jardín de infantes.
D`Onofrio consideró que “es inadmisible la estadística que tenemos: mueren cuatro bonaerenses por día en siniestros viales”. Algo tan lamentable como poco novedoso, porque viene ocurriendo desde hace largo tiempo, sin que el gobierno de turno lo logre morigerar.
Es de esperar que las buenas intenciones del novel funcionario, que por otro lado atienden a una de sus responsabilidades por el cargo que le compete, tengan positivos efectos para reducir las trágicas estadísticas.
Educar es el primer peldaño, y hacerlo con continuidad en el tiempo. Pero también se necesita de un mayor control y penalización por parte del Estado, para aquellos que irresponsablemente conducen tras haber ingerido bebidas alcohólicas en porcentajes superiores a lo permitido y que redunda en la pérdida de reflejos a la hora de manejar.
En ese último caso desde hace tiempo, y según se admitió por falta de equipos que debe enviar la Provincia, no se llevan a cabo operativos de control de alcoholemia en las calles de nuestra ciudad.
Por otro lado, también se conoció de una iniciativa a presentarse en el mismo poder legislativo bonaerense, para regular la circulación de cuatriciclos en las playas de la costa atlántica, determinando zonas específicas para la misma. Un tema recurrente que surge cada verano, sobre todo cuando se produce alguna tragedia con víctimas fatales.
En este caso mientras este proyecto se discuta y apruebe, habrá pasado la actual temporada veraniega y tal vez recién se pueda aplicar a partir de la de 2022-23.
Lo cierto es que mientras se discuten, analizan y barajan posibles medidas, las constantes transgresiones, en este caso el tránsito, siguen cobrándose vidas.
Surge la sensación general que los funcionarios responsables siguen corriendo detrás de los hechos, a la vez que se trata de medidas que no van más allá de los anuncios y una manera de justificar sus obligaciones.
Aunque aún se investigan las causas del accidente, días atrás falleció, tras volcar su camioneta en la que viajaba solo por la ruta 2, el jefe de Seguridad Vial de la provincia de Buenos Aires, Oscar Astoreca. Una tragedia que a la vez parece una mueca del destino al observar el cargo público que cumplía el extinto.