Mejor, de a dos…
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Independiente de San Cayetano gritó bicampeón por cuarta vez en su rica historia en la Liga Necochea de Fútbol
Adrian Stolarczuk
Redacción
En el fútbol, en el deporte o hasta en la vida siempre se impone la frase “lo difícil no es llegar, sino mantenerse”. En la Primera división de la Liga Necochea de Fútbol este año hubo otro claro ejemplo de ello, con Independiente de San Cayetano, que revalidó su título del 2017 y como bicampeón logró mantenerse como monarca y dominador, incluso con una campaña mejor a la del año pasado.
La defensa del título del “Albo” no se trató de la primera, sino por el contrario han sido muchos los clubes que han conseguido en los casi 90 años de la Liga ganar dos títulos consecutivos. El último había sido Jorge Newbery de Lobería, entre 2014 y 2015, algo que el aurinegro también disfrutó entre 1991 y 1992.
Incluso el primer bicampeón de la Liga Necochea surge desde la misma fundación de la entidad, ya que el por entonces Sportivo Huracán, el mismo “Globo” de hoy, se adjudicó los dos primeros torneos en 1930 y 1931. No tardaría Rivadavia en imitar esa pequeña hazaña, ganando consecutivamente los siguientes tres torneos y comenzando una cosecha que lo tienen todavía hoy, por lejos, como el máximo campeón de la historia, con 31 títulos en Primera división.
Época dorada
Para Independiente de San Cayetano, en su rica historia ahora con 11 títulos anuales en la Liga Necochea, se trató el pasado domingo de la cuarta vez que logra festejar dos años consecutivos.
La primera ocasión fue entre 1950 y 1951, iniciando una época gloriosa de éxitos deportivos bajo la presidencia de Juan Bautista Marlats, en cuyo honor se nombró el actual estadio. Independiente repetiría además el bicampeonato entre 1953 y 1954.
Fue tras un año de ausencia y el pedido expreso de retorno por parte del presidente de la Liga Necochea Armando Copello, que el Albo volvió a las competencias en nuestras canchas para quedarse y dominar los siguientes años. Brillaban grandes jugadores como Eladio Meléndez, el capitán, Roque Agel y otros valores como José Leguizamón y Francisco Martínez. En 1950 y 1951 perdió apenas un partido en cada campaña. Tras ser subcampeón en 1952, volvería al éxito en 1953 con todos jugadores surgidos de las inferiores del club. El título de 1954 cerró quizás el período más importante de la historia futbolera del club, incluso con triunfos y copas fuera de la Liga. Es muy recordado el triunfo de julio de 1954 sobre la reserva de San Lorenzo de Almagro por 2-1, con goles de Ponciano Muñiz, también máximo artillero de la Liga Necochea.
55 años después
La última vez que Independiente de San Cayetano había logrado un bicampeonato fue hace 55 años, cuando se llevó incluso tres títulos entre 1960 y 1962. En el túnel del tiempo, vale detenerse a recordar aquel equipo de 1960, que realizó una campaña destacada con 15 triunfos y sólo dos derrotas en 20 partidos, superando a Boca por dos puntos en la tabla final. La formación titular era con Rodríguez; Carlos García y Héctor Teerink; Pascual Casella, Sudrot y Echazarreta; Alfredo Casella, Villarruel, Horacio Benítez, Mastromarino y Baiza. Alternaban además Cinalli, Bazán, Fritz, Héctor Medina y Más. Horacio Benítez, con 30 goles, fue el máximo artillero con un registro sin precedentes para un torneo de la Liga Necochea en los últimos 20 años. Incluso lo mejoraría al año siguiente, con un gol más, para ser determinante en la conquista del bicampeonato.
En la campaña de 1961, con la misma base de nombres, el equipo volvió a perder apenas un par de partidos y con 14 triunfos en 20 presentaciones, terminó defendiendo la corona, apuntalado por un notable poderío ofensivo que alcanzó los 74 goles, a una media de casi 4 por encuentro. Los éxitos del fútbol, y también en el básquetbol, posibilitarían que el club alcanzara entonces los 1250 socios, quedando entre los mejores períodos históricos al respecto.
El tricampeonato en 1962 se consumaría con el aliciente de superar en la recta final a Sportivo San Cayetano, por cuatro puntos de ventaja. Nuevamente Horacio Benítez y Mastromarino serían los goleadores del “Albo” con 14 goles, a uno de Silvestre Calabrese, de Rivadavia, quien encabezó la tabla de artilleros ese año. Justamente Rivadavia, con el propio Calabrese y Vicente Bonavena como goleador cortaría la seguidilla victoriosa de los sancayetanenses quedándose con el campeonato de 1963.
En la historia
Además de los nombrados, Huracán, Rivadavia, y Jorge Newbery de Lobería, no son muchos los clubes que acompañan a Independiente de San Cayetano en haber alcanzado alguna vez un bicampeonato: Defensores de Juan N. Fernández, Estación Quequén, Villa del Parque, Mataderos y Ministerio de Quequén. Cada club con grandes equipos y en algunos casos logrando mucho más, quedando para siempre en la historia de cada club. En el caso del “Chimango”, además del técnico marplatense Damián García, los jugadores que tuvieron el privilegio de estar en cancha en ambas campañas consagratorias en 2017 y 2018 son: Emanuel Truitiño, Franco Costanzo, Gabriel Darroquy, Maximiliano Ciarnello, César Espende, Jonathan Suhit, Francisco Roque, Lucas Muñoz, Nicolás Montenegro, Daniel Azurmendi, Matías Aranda, Brian Cortadi y David Moreno. A días del 2019 nadie les puede quitar la ilusión de seguir levantando copas y para los demás, se mantiene una larga sed de revancha.