Melisa y Matías llegaron a Quequén cargados de ilusiones
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La chica tenía 19 años cuando sufrió envenenamiento, tras el derrame de restos de productos tóxicos por cañerías cloacales
La declaración de Matías Ortiz era considerada importante para la Fiscalía que investigó el derrame de agroquímicos en las cañerías cloacales de viviendas de un sector del barrio Puerto Quequén, que luego provocaron el envenenamiento y muerte de Melisa Núñez.
El joven que integra la Prefectura Naval Argentina cumple funciones en Rosario y estuvo en Necochea para cerrar los testimonios orales en el juicio a los hermanos Emiliano y Fernando Cañada.
Ortiz era la pareja de la chica correntina y fue quien la encontró descompuesta en la casa que ambos alquilaban en la esquina de calles 507 y 536, del barrio Puerto Quequén.
Eran las 21, aproximadamente, de esa jornada del lunes 13 de abril de 2015, y la propia Melisa le había advertido a su novio que se sentía muy mal de salud y hasta había vomitado en el interior de la finca.
Luego, Matías Ortiz la trasladó junto a un oficial de Prefectura Quequén hasta el Hospital Municipal Ferreyra, donde los profesionales atendieron a Melisa por el cuadro complicado que presentaba su salud y no pudieron salvarle la vida.
Alrededor de las 23 de ese lunes, Melisa tuvo un paro cardiorrespiratorio y falleció en el nosocomio local. La tragedia envolvió sorpresivamente a Matías y a la familia de la víctima que, lógicamente, se hallaba en la capital de Corrientes, la tierra natal.
Cargados de ilusiones
Durante la declaración de quien era la pareja de Melisa, la tristeza y el dolor abrigó a las personas que colmaron la sala del Tribunal Criminal Nº 1, pero en especial, a la mamá de la víctima, Mercedes Fernández, quien no pudo evitar la emoción y lágrimas en sus ojos.
Matías Ortiz respondió al interrogatorio de la fiscal Silvia Gabriele y el luctuoso episodio pareció más cercano en el tiempo. Brindó detalles de cómo encontró a novia en la vivienda que ambos ocupaban en el barrio Puerto Quequén.
El difícil cuadro de salud que padecía la joven fue mencionado por el chico que hoy tiene 23 años y reconoció que jamás pensó semejante desenlace de vida.
Es que Melisa y Matías llegaron a Quequén cargados de ilusiones desde la capital correntina, para iniciar una nueva etapa juntos y con la idea fija de progresar en lo que emprendieron.
La carrera de Matías en Prefectura le había marcado el destino de Quequén y ambos jóvenes se radicaron en ese inmueble de calles 507 y 534, donde enseguida se ganaron el afecto y respeto de los vecinos.
Cada uno en lo suyo
El chico se había ido esa mañana del lunes 13 de abril para cumplir con su función de guardia en el predio de Centrales de la Costa y Melisa concurrió al Instituto Superior de Formación Docente Nº 31, donde había iniciado una carrera de nivel terciario.
La joven regresó a la casa antes de lo previsto, pero nadie le advirtió que se había producido el derrame de un producto tóxico a pocos metros, en un depósito situado a mitad de la cuadra sobre la calle 507.
Melisa trató de descansar, pero enseguida se sintió descompuesta y esa lluviosa jornada del 13 de abril de 2015, comenzaba a transformarse en desgracia con el paso de las horas, también producto de la impericia de varias personas.
Luego, adiós a las ilusiones de la adolescente de 19 años y de su pareja, quien en ese momento tenía 21 años. Una muerte absurda que pudo evitarse con otro tipo de accionar, según pudo develarse durante el debate oral.
Ahora, la resolución del caso está en manos de los jueces técnicos del Tribunal Criminal Oral, ellos tendrán la palabra final.