Mensajes confusos y realidad
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/01/alberto-pichicata.jpg)
El tema de la compra y aplicación de la vacuna contra el Covid-19 en el país, fundamentalmente la que se fabrica en Rusia, se ha transformado en una especie de sainete, que sería anecdótico si no se tratara de una pandemia que ha producido enormes costos, inicialmente el de la pérdida de vidas.
A anuncios oficiales realizados por el Gobierno nacional, en muchos casos por el mismísimo presidente de la Nación, le han sucedido desmentidas a las pocas horas, que no han hecho más que confundir y preocupar a una sociedad que ve aumentar su descreimiento ante la realidad que le ha sucedido a la mayoría de los enunciados de las autoridades.
Han existido varios cortocircuitos entre lo expresado desde la administración que encabeza Alberto Fernández, y los dichos y acciones con las que responde Moscú en torno a la provisión de la Sputnik V.; la más reciente la palmaria comunicación de los últimos días, asegurando un retraso en las entregas, que prometen extenderse más allá del próximo mes de abril.
Mientras tanto, y más allá de las decisiones que pueda tomar el Gobierno para subsanar este inconveniente, lo que realmente está aconteciendo es que las dosis son más que insuficientes para la población argentina, aún si se suman vacunas producidas en otros países.
Paradójicamente, fuera de varios errores sucedidos en los operativos, en el caso de la provincia de Buenos Aires se ha dado el caso que ya está preparado todo el sistema, por ejemplo la capacitación del personal que aplicará las vacunas y lugares y sistema de conservación de las dosis, entre otras cuestiones. Pero por otro lado, en el caso de Necochea se está a la espera de algunos insumos, entre ellos gazebos y freezer para equipar las escuelas donde se hará la aplicación masiva a la población. Aunque por estos días la llegada en tiempo y cantidad suficiente de las vacunas, es el mayor interrogante.
En tamaña confusión de anuncios y no concreciones, también se han colado las suspicacias y dudas respecto a la eficacia de la Sputnik V, sobre todo porque aún Rusia no ha publicado todo respecto a ello. Y más allá de algún argumento de tono político en la resistencia a aplicarse la mencionada vacuna, o de miedos por posibles consecuencias físicas, lo cierto es que la opisición es de real mención.
En el caso específico del personal de salud, primera línea de respuesta a la pandemia, fuentes del propio gobierno municipal han dado cuenta que se vacunó el 65%. Un número que, por cierto, marca el desinterés o un pensamiento contrariado por parte de quienes se suponen son los más informados sobre la cuestión.
Mientras se siguen asestando mensajes confusos, algunos de ellos en forma intencionada o jugando a la política en un año precisamente electoral, la sociedad sigue aumentando su descreimiento de los políticos. Algo muy grave para un país tan necesitado de cambios positivos, como lo es lamentablemente desde hace largo tiempo la Argentina.///