“Mi idea es inspirar a jóvenes para que viajen a Dinamarca porque a mí me cambió la vida”
Vanina Testani decidió irse al país nórdico a los 18 años a un colegio de deportes y quedó conectada para siempre
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“Mi idea es inspirar a jóvenes para que vayan a Dinamarca porque a mí me cambió la vida”, contó la necochense Vanina Testani, quien a los 18 años se fue a vivir al país nórdico para cursar en una escuela de deportes y se le abrió “un mundo lleno de experiencias”.
Si bien la joven –que hoy tiene 25 años- está radicada en Dinamarca, ahora estará hasta febrero en Necochea para acompañar a dos grupos de gimnastas daneses que están haciendo una gira promocional en nuestro país y que incluso, uno de ellos, se presentó la semana pasada en el Colegio Danés Alta Mira.
Por estos días, está aprovechando para disfrutar con su familia que es lo que más extraña cuando está lejos.
La decisión de irse
“En 2014 cuando yo estaba en el secundario vino un grupo de gimnastas daneses a la escuela para mostrar lo que hacían”, recordó Vanina, y destacó la energía que tenían, que fue lo que más le llamó la atención en aquel momento.
Al año siguiente, terminaba el secundario y como todavía no se había decidido qué iba a estudiar, le dijo a su mamá que se quería ir a Dinamarca a cursar a una escuela especializada en deportes.
Así fue como en diciembre de 2015, partió para allá con la idea de quedarse seis meses, pero al mes decidió que se iba a quedar un año entero. A los dos meses, aprendió a hablar el idioma danés e hizo muchos amigos.
Pasado el primer año, volvió a Necochea y se puso a trabajar como entrenadora de vóley con el exvoleibolista Pablo Meana. Sin embargo, reconoció que “no estuve muy bien ese año porque en realidad quería volver a Dinamarca”.
Luego se fue a vivir a Buenos Aires y cursó la carrera en Educación Física en el Instituto Romero Brest y, cuando se recibió de profesora, se fue de viaje con una amiga y decidió quedarse a vivir en Dinamarca.
En un jardín especial
Desde junio del año pasado, se instaló allá y comenzó a trabajar de ayudante en un jardín de infantes. “Yo quería trabajar con niños y empecé de ayudante y terminé siendo contratada de maestra en un jardín de educación especial para niños provenientes de los países árabes, que son refugiados de guerra”.
Explicó que, en Dinamarca, la educación es más libre. “No se planifica, sino que se parte de la iniciativa del niño, aunque mi propuesta tiene que ver con el movimiento porque está basada en el estudio que yo tengo”.
Contó que no tuvo que estudiar para dar clases en el jardín de infantes que, en este caso, pertenece al Estado, sino que “lo que se tiene en cuenta es que la persona tenga empatía para que los chicos se abran a uno”.
Actualmente se tomó una licencia de su trabajo para venir a la Argentina para participar de la gira de promoción del equipo de gimnastas Viborg EliteHold, que estuvo recientemente en Necochea y también en CABA, en Villa La Angostura y en San Cayetano. En tanto que, en febrero, también acompañará al equipo nacional de gimnasia DGI Verdensholdet que también estará recorriendo la Argentina. En este caso, ella hace de nexo y organiza las visitas y, a su vez, también oficia de traductora.
“Yo cuando me fui lo que quería era hacer algo para aportar a mi país y entonces, por eso, ahora prioricé la visita de los equipos de gimnastas a la Argentina porque a través de esta actividad, llegamos a 3.500 chicos de todo el país y fue una experiencia inolvidable”.
“Una energía hermosa”
De la vida en Dinamarca, dijo que le gusta todo, menos extrañar a la familia. “La energía de la gente es hermosa; hay un mito que dice que los daneses son fríos, pero nada que ver”.
Además, aseveró: “Tengo un trabajo que me encanta y mi vida es mucho más tranquila. No hay inseguridad y hay estabilidad en todo sentido porque no hay inflación, lo que te permite planificar cosas para disfrutar de la vida porque te alcanza la plata”.
Ella vive en Aarhus, donde alquila un departamento, trabaja, juega al vóley en sus tiempos libres y tiene muchos amigos. “En invierno, los días son muy cortos, pero en verano son larguísimos porque amanece a la 4 de la mañana y oscurece a la 12 de la noche y hace calor”, aunque reconoció que el termómetro no llega a los 35º como en la Argentina, pero quizás sí a los 30º.
“Estoy muy feliz allá, aunque la Argentina también me encanta por la familia y porque la cultura que también es hermosa”.
Para terminar, instó a los jóvenes a viajar a Dinamarca, incluso advirtió que tiene posibilidades de gestionar alguna ayuda económica para quien quiera vivir la experiencia. Para consultas, los interesados pueden comunicarse al número 2262-225075.///
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