Normalizar la institucionalidad del Club Rivadavia
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Afirmó el Dr. Patricio García de Arriba, quien es desde ayer asumió, en principio por un lapso de tres meses, la intervención de la entidad. Deberá llamar a elecciones
A media tarde de ayer se apersonó en la sede del Club Atlético Rivadavia el Dr. Patricio García de Arriba, que bajo la homologación de Personería Jurídica de la provincia de Buenos Aires, comenzó así su tarea como interventor de la entidad con la tarea de normalizarla y llamar a elecciones, en principio en un lapso de tres meses.
“Mi misión es normalizar la institucionalidad de un club tan importante como Rivadavia”, comentó a Ecos Diarios el letrado, quien acotó que “veo al club muy desmejorado y caído, pero también tiene un potencial muy grande, no solo para los socios y simpatizantes sino parta la sociedad de Necochea y se lo puede recuperar”.
La función que ejercerá el citado profesional resulta inédita para el club decano de la ciudad, fundado el 1º de marzo de 1913.
“Fui nombrado por Personería Jurídica para hacer un trabajo objetivo, a favor de los socios y no de un grupo de los mismos. Y mi tarea terminará cuando se llame a elecciones y le entregue el manejo de la entidad a las nuevas autoridades” puntualizó el interventor.
Luego indicó que “mi papel es raro, pues desde hoy me toca el rol de toda una comisión directiva en mi persona, y estar a cargo de absolutamente todo lo que tiene que ver con Rivadavia. Seré juez y parte en todo…”
Recorrida
La llegada a la sede de la calle 64 entre 57 y 59 del interventor se registró a las 17.30 de ayer, siendo recibido por Sol Birgé y Nicolás Mazzuchelli, quienes se presentaron como presidenta y vice de la entidad “en las alecciones realizadas en el pasado mes de mayo”.
Ambos lo condujeron por todas las instalaciones, excepción del salón de fiestas y la confitería de abajo, que han sido clausuradas por la Municipalidad y un par de dependencias de las cuales no poseían llaves.
Ecos Diarios participó de la recorrida, observándose un estado de abandono y roturas en el techo en algunos sectores, como ser la sala de presidencia del primer piso, producto de la filtración de agua al estar rotas las canaletas, se explicó.
Informe preliminar
A partir de hoy el interventor deberá recorrer los otros inmuebles de la entidad, es decir el estadio de fútbol, el Piso de los Deportes y el Parque Zugazúa, este último en un estado total de total abandono, según se comentó ayer.
En principio en los próximos días deberá elevar a Personería Jurídica su primer informe, dando cuenta de cómo recibió el club.
El interventor fue anoticiado por Birgé y Mazzuchelli sobre la actividad diaria, que en el caso de las distintas disciplinas (artes marciales, patín y escuelita de fútbol, casín y un gimnasio, entre otras), se ponen en marcha a las 17 de cada jornada.
Una dura faena
De acuerdo a lo que se pudo palpar y de los comentarios, acusaciones y controversias que han ido surgiendo desde hace más de un año entre dos grupos de dirigentes y asociados, al interventor le espera una ardua tarea para encarrilar a una de las principales entidades de la ciudad en cuanto a historia y potencial edilicio.
Faltante de actas de asamblea y otra documentación (en algunos casos desde el año 2012); deudas, entre ellas una abultada con la Usina; contratos vencidos; algunas dependencias que estarían usurpadas; impedimentos de acercamientos de ex directivos dictados por la Justicia y otras irregularidades, constituyen el complicado presente del club de la calle 64.
“Escucharé a todos y les abriré las puertas. De hecho ya me he reunido en mi estudio con las distintas partes. Mi función debe ser objetiva y evitar cualquier conflicto. Yo fui nombrado para eso…”, resaltó el interventor ante el panorama que afrontar, a la vez que reconoció que “hay un gran conflicto humano, que habrá que solucionar…”
En el final, García de Arriba citó: “Si bien tendré un gran trabajo por delante, también me significará un rico desafío, que permita reencauzar a este club. Rivadavia hoy es un reflejo más de cómo Necochea ha ido cayendo, y hay que volver a ponerlo de pie”.
Unos 400 socios
En la víspera se informó a García de Arriba que en la actualidad la institución decana de la ciudad posee apenas 400 socios, que en su mayoría son los practicantes de las distintas disciplinas deportivas, aunque algunos de los que no participan de estas actividades no están abonando la cuota social.
Al respecto el interventor explicó que “debo contar en mis manos el real padrón de socios existente, para que lo apruebe Personería Jurídica, que es la que decidirá cuál socio puede participar del acto eleccionario al que deberemos llamar”.
Si bien sólo hay un listado de socios nuevos que hicieron quienes hasta ayer estuvieron a cargo del club y los nombres de los socios vitalicios, se carece de otra documentación, excepto el estatuto.
El abogado tendrá que obrar de acuerdo a su criterio en varias cuestiones, aunque también tendrá que atenerse a reglamentaciones dispuestas por el organismo provincial”.
Mudos y abandonados testigos
En la recorrida efectuada ayer por la sede rivadaviense, se pudo observar la serie de fotografías de equipos de fútbol y deportistas en el hall de acceso, banderas de otros tiempos y alguna que otra copa en las vitrinas del riquísimo historia de la entidad albiazul.
Imágenes de los futbolistas Silvestre Calabrese, el “Gallego” Alvarez y Tomás Márquez, por mencionar algunas glorias del club, y gigantografías de los casinistas Néstor Osvaldo Gómez, su hijo Camilo, Ricardo Fantasía y Hugo Prieto, de fiestas de décadas pasadas, la mayoría en blanco y negro, la colección completa de la revista El Gráfico y banderines, fueron mudos testigos ayer de la puesta en marcha de la intervención del club, seguramente uno de los momentos más tristes de su derrotero deportivo-institucional.
En una de las dependencias, virtualmente tirados por el piso, húmedos y sin brillo, se pudo ver a numerosos trofeos y copas que en su momento fueron el motivo de grandes festejos al obtenerlas. Componiendo una fotografía de lamentable abandono; oda una postal del estado al que ha llegado la institución señera en nuestra ciudad.