“Mi momento preferido del día es cuando puedo pintar”
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Cintia Rigani. Profesora de Artes Visuales y artesana de la Feria de la Plaza San Martín
A poco de recibirse de profesora de Artes Visuales, Cintia Rigani coordinaba un taller de arte con una amiga, luego comenzó a incursionar en la docencia y formó parte de la Asociación Civil Alfredo Marcenac. Desde hace 13 temporadas tiene su puesto de artesanías en la Feria de la Plaza San Martín donde disfruta del contacto con la gente.
Cintia se recibió en 2003 en la Escuela de Artes a Orillas del Quequén y en sus comienzos, junto a su amiga Verónica Gorosito, armaron el taller “La Bicicleta”.
“Elegimos ese nombre porque andábamos en bici y porque la bici nunca para de andar, sigue pedaleando siempre”, comentó Rigani.
Tiene muy gratos recuerdos de esa época, porque lo disfrutó mucho, “estábamos recién recibidas, frescas, llenas de ideas y pudimos formar un grupo reducido de niños donde atendíamos las individualidades”.
Esa fue su premisa y el grupo se consolidaba primero desde los lazos, luego desde el arte y con los integrantes de La Bicicleta tuvieron la oportunidad de hacer varias muestras.
Por entonces, el taller funcionaba en el garaje de su casa y un tiempo después, María Petrarca les ofreció su espacio y continuaron trabajando de la misma manera. Y respecto a Petrarca dijo que “estoy muy agradecida con ella, es muy solidaria”.
Después, llegó el trabajo formal y dejaron el taller. Cintia empezó a trabajar como profesora de nivel secundario, luego en primario en el colegio Cavagnaro, “ahí me formé íntegramente como docente, adquirí toda mi experiencia y permanezco en la actualidad”.
Amistad
En este espacio no solo trabaja sino que ha formado un grupo de amigas que ya son parte de su vida, “también trabajo en la EP Nº 28 que pronto cumplirá años y prepara un lindo festejo en ese contexto”.
Junto a un grupo de profesoras de distintas áreas, Rigani formó parte de la asociación civil Alfredo Marcenac, y recordó que “visitamos escuelas donde la realidad decía que había que estar, permanecer y ayudar emocionalmente”. También hicieron capacitaciones docentes pero con el tiempo sus necesidades personales fueron mutando y finalizó su participación en esa asociación.
En los veranos, es parte de la feria de artesanos Plaza San Martín. Un lugar que le encanta porque puede estar al aire libre, en contacto con la gente, mostrando lo que pinta, “es muy gratificante que alguien quiera llevarse un pedacito de mi creación”, destacó Cintia.
Tiene su puesto desde hace 13 temporadas, muchos turistas que vienen año a año, son sus clientes y se mantienen en contacto a través de las redes sociales.
“Puede parecer poco tiempo que estoy en la feria pero para mí es muchísimo porque pensé que me costaría encontrar el artículo y el público, pero con el tiempo fue logrando un producto interesante”, afirmó la artista.
Por su parte, en este contexto de pandemia, el estar en su casa y trabajar desde allí, le ha permitido explorar aspectos creativos que durante el año están relegados por las actividades diarias.
“Los docentes seguimos trabajando desde casa por distintas vías de comunicación, según la escuela y sus herramientas”, comentó. En su labor diaria corrige, filma videos, toma fotos, edita, “todo para adaptarnos a esta pandemia, una realidad rara, casi de película”.///
RETRATO
Probar materiales
Los primeros tiempos de trabajo virtual fueron un poco desordenados, y hoy siente que tanto los docentes como las familias se han encaminado, y en ese sentido dijo que “no hay camino correcto, todos son caminos y vamos viendo sobre la marcha porque no hay ninguna receta ni herramienta efectiva, hay que adaptarse”.
Paralelamente a su trabajo como docente le suma la actividad que desarrolla en las redes sociales y contó que “uso mucho Instagram para mostrar y vender mis artículos”.
Cintia pinta y le gusta incursionar en materiales que no maneja, “por ejemplo con vinilos que se los encargo a emprendedores, maderas o costura, todo lo que sea creación”.
El nombre de su emprendimiento es Creatividad al mango, y según Rigani tiene dos lecturas, “creativos con poca plata o creativos a full”.
A su entender los emprendimientos están siendo protagonistas porque la sociedad los necesita y estamos conociendo otra realidad, “por eso me encanta cuando la gente apoya al emprendedor, le compra, recomienda y le pone un mensaje alentador, así nos apoyamos unos a otros”.
Por su parte, a través de su Instagram realiza vivos, propone juegos y comparte música para pasar un buen momento.
Cuando dispone de tiempo libre, su hobby es pintar y afirmó que “crear me desconecta de todo, ese es mi momento preferido del día”.///