Miércoles 14 de octubre de 1995
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Municoy vetaba una ordenanza, pero sin proyecto alternativo
Los concejales habían derogado la creación del CAIP y el Intendente había intervenido ante la decisión del cuerpo, pero no había presentado un nuevo proyecto
Decidido a que el Consejo Asesor para la Iniciativa Privada (CAIP) comenzara a funcionar para permitirle otorgar en concesión los servicios públicos de la ciudad, el jefe comunal vetaba la ordenanza con la que el Concejo Deliberante había anulado la creación del organismo, considerado clave para la gestión municipal en su intención de transferir la prestación de servicios a empresas privadas. No obstante, el intendente no había remitido al cuerpo deliberativo un nuevo proyecto que diera mayor intervención a los ediles, como había acordado previamente en conversaciones con los bloques opositores.
Los concejales habían sancionado la Ordenanza 3316/96, derogando la creación del CAIP, al considerar insuficiente su participación en el proceso de concesión de servicios públicos. Municoy, por su parte, había convocado al capital privado utilizando como herramienta una ordenanza aprobada durante la gestión de José Aloisi, al tiempo que conformó el CAIP y designó a sus integrantes.
Pese a lo conversado con los representantes legislativos, el veto no fue acompañado por una nueva propuesta del Departamento Ejecutivo que contemplara un papel más activo del Concejo. Sin embargo, el secretario General de la comuna, Fernando Ciancaglini, aseguró que solo restaba una “cuestión formal” —la firma del intendente— para que ese proyecto fuera remitido al HCD, y sostuvo que su contenido ya había sido consensuado.
En el texto del veto, Municoy cuestionó a los concejales por “negarle al actual intendente municipal la misma posibilidad otorgada al Departamento Ejecutivo anterior de utilizar la herramienta de convocatoria a la iniciativa privada”. Según fundamentó, la derogación se producía “luego del accionar concreto de este Departamento Ejecutivo de poner en funcionamiento el CAIP”.
El jefe comunal insistió en que “no era ajustado a la realidad” sostener que el Concejo Deliberante veía menguadas sus facultades de control, ya que la ordenanza original —la Nº 2882/93— garantizaba la intervención del cuerpo en la aprobación o rechazo de adjudicaciones. Por tanto, consideró “ajustado a derecho” que fuera el Concejo quien diera la aprobación final a toda iniciativa privada.
El veto reiteró además que el CAIP se había creado sobre la base de una norma aprobada por el propio Concejo en 1993, pensada como “mecanismo idóneo para convocar al sector privado a presentar proyectos de inversión orientados al mejoramiento de la economía y el accionar municipal”.
Municoy sostuvo que era “fundamental para el despegue de la comunidad la captación de capitales privados dispuestos a invertir en el distrito”, y destacó que, tras la convocatoria, “numerosas empresas del sector privado se habían mostrado interesadas en hacerlo”.
Finalmente, el Departamento Ejecutivo señaló que resultaba “altamente conveniente para los intereses municipales y de la comunidad toda, en atención a los principios de seguridad jurídica, mantener vigente el mecanismo instituido por los artículos que se pretendían derogar”.
Terrenos para hipermercado
El Concejo Deliberante de Necochea aprobó la venta de terrenos municipales en los que una empresa marplatense había manifestado su interés para construir un hipermercado.
En una breve sesión extraordinaria, el cuerpo deliberativo derogó la ordenanza que autorizaba a Supermercados Toledo a utilizar esos lotes en concesión durante tres décadas, a cambio de un canon anual de 50 mil pesos. Se trataba de los predios ubicados sobre la avenida 75, entre calles 58 y 62, donde actualmente funcionaban el club Ciudad de Necochea y la cancha de Gimnasia y Esgrima.
La decisión de anular la cesión se basó en el cambio de postura de la firma, que había expresado su preferencia por adquirir los terrenos de manera definitiva antes que continuar con la modalidad de concesión, debido al elevado valor del canon.
En consecuencia, el Concejo aprobó el llamado a licitación pública para concretar la venta, instancia en la que Toledo debía competir con otras empresas interesadas.
La ordenanza también estableció que, si la licitación fracasaba, las revocaciones de cesión quedarían sin efecto y los clubes recuperarían su derecho de uso sobre los predios, restituyéndose la situación al estado anterior.
Obra en Barrio San Martín
La Municipalidad de Necochea ejecutó una obra de reemplazo de cañerías en la avenida 74, entre calles 83 y 85, con el objetivo de mejorar el suministro de agua corriente en el barrio General San Martín —ex 200 Viviendas—.
El proyecto consistió en la instalación de un nuevo sistema de cañerías de 110 milímetros, que sustituyó al anterior de 75 milímetros, insuficiente para abastecer de manera adecuada a la zona.
El subsecretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Roberto Jócano, explicó que la comuna buscaba “mejorar la red de agua corriente con el cambio de cañerías”, ya que “la baja presión del servicio afectaba a numerosas familias del barrio”. La obra se realizó mediante administración municipal y estuvo a cargo del personal de Obras Sanitarias.
“Estábamos en condiciones de llevar adelante este proyecto que benefició a muchos vecinos, ya que permitió que la totalidad del barrio General San Martín recibiera un mejor servicio de agua corriente”, afirmó Jócano.
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