Millonario robo en un taller mecánico
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Entraron a través de un boquete en el techo. Se llevaron implementos
“Da mucha bronca, nos mataron la perra de la raza Ovejero Alemán, envenenándola y le podría haber pasado lo mismo al macho, pero lo había llevado a casa. Hicieron un boquete en el techo y sustrajeron varios repuestos”, sostuvo ayer Diego Rúa.
El damnificado reconoció que “la policía enseguida tomó intervención por lo ocurrido y el personal de Científica obtuvo algunas huellas dactilares, por lo que aguardamos el resultado de la investigación”.
El comerciante narró que los delincuentes accedieron al taller mecánico luego de trepar un alto paredón y aprovecharon la oportunidad que la vivienda lindante no tiene ocupantes en forma permanente.
Los ladrones luego de envenenar al can y cortar con una tijera parte de la chapa del techo, se apoderaron de varios elementos de inyección, toberas para inyectores de motores diesel, filtros y demás repuestos de vehículos de distintas marcas y modelos.
El ilícito ocurrió en horas de la madrugada en el inmueble de avenida 42 al 2300, entre calles 47 y 49, frente al Hospital Provincial Neuropsiquiátrico.
El caso es investigado por el personal policial pero al cierre de esta edición no había detenidos.
Con audacia
Los malvivientes utilizaron la casa de una familia que no reside todo el año en la ciudad para ocultarse en primera instancia y desde allí trepar un alto paredón que da al patio externo del taller mecánico “El Pato”.
Posteriormente, lograron llegar hasta el techo del inmueble y se desplazaron hasta las dependencias del frente del negocio que da sobre la avenida 42. Con audacia y precisión, realizaron un agujero en una chapa para acceder a un depósito de repuestos de vehículos.
Desde ese lugar seleccionaron los elementos que se llevarían pero el sistema de alarma los habría puesto en fuga en un momento de la madrugada, alrededor de las 2.30.
Operarios del sistema de alarma de seguridad se acercó hasta el taller mecánico y lo mismo sucedió con agentes del Comando de Patrullas, alertados por el robo que se estaba perpetrando.
En definitiva, los delincuentes lograron escapar con los elementos de inyección, filtros y toberas, entre otros objetos que alcanzaron a llevarse.
Huellas dactilares
El denunciante consideró que las pérdidas económicas superan el millón de pesos y ahora tuvo que reforzar la seguridad en las instalaciones comerciales situadas en avenida 42 entre calles 47 y 49.
Según el trabajo de los peritos de Policía Científica, se habrían conseguido rastros en el interior del comercio y esto serviría para orientar el robo perpetrado en horas de la madrugada.
El personal de investigaciones de la Seccional Primera está a cargo de la pesquisa y se trataban de reunir pistas en las últimas horas para dar con los responsables del robo.
Tomó intervención también la Fiscalía Nº 1 que estaba de turno al momento del audaz hecho.
¿“Un datero”?
En ese sentido, se procuraba establecer quién sería “el datero”, es decir, el individuo que pasó información precisa a los autores materiales del ilícito, quienes eludieron con prestancia las cámaras de seguridad del negocio.
Por otro lado, la policía llevó a cabo un relevamiento en la cuadra para determinar la posible presencia de aparatos de filmación privados que pudieran haber obtenido alguna imagen que favoreciera a los investigadores del caso.
Hace un mes, en otro negocio de 59 y 70
A lo ocurrido en el taller mecánico de avenida 42 al 2300, se puede adherir el accionar de boqueteros en otro comercio hace exactamente un mes, aunque en esa ocasión, el robo se perpetró en pleno centro.
Sucedió en el amplio local de avenida 59 y calle 70, de donde los ladrones se apoderaron de más de 10 equipos de teléfonos celulares de alta tecnología y, lógicamente, muy costosos.
Ese robo se produjo en horas de la madrugada y personal policial luego realizó allanamientos en pos de conseguir su esclarecimiento.
Ahora, los boqueteros con eficacia y destreza, lograron su objetivo de vulnerar la seguridad en un taller mecánico, de donde se llevaron varios repuestos de vehículos también muy costosos en el mercado comercial. Por el momento, los casos no tienen detenidos y las investigaciones continúan abiertas.