Ministerio se impuso ante Estación y armó una fiesta
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El decano salvó su lugar en la zona A ante un albiverde desdibujado
La mejor manera de salvar el año para Ministerio era defendiendo su lugar en la zona A en la promoción ante su rival de toda la vida, Estación Quequén, al que superó ayer como local por 3-1 para cerrar un 4-2 global y desatar un festejo que marcó más alivio que otra cosa. Por su parte, el Verdiblanco terminó muy desdibujado, con dos expulsados y sin poder lograr ninguno de los objetivos planteados durante el año.
Como la mayoría de los clásicos, los primeros minutos del partido fueron de estudio, fricción y muchas imprecisiones. La pelota parada era la gran “vedette” de la tarde y en ese aspecto Estación cedió mucho terreno, ya que le concedió muchos tiros libres en inmediaciones del área al local, que a los 28’ golpeó por intermedio del juvenil Marcos Charra, quien tomó un rebote en el área y la clavó arriba de derecha, luego de un envío lleno de veneno ejecutado por Bacigalupe.
Por supuesto, Estación se movió casi por inercia por el impacto y fue a empatarlo, pero dos veces chocó ante la figura de Gaytán, quien le ahogó el grito de gol a Giménez y luego a García. Para colmo, la visita se quedó con 10 ni bien regresaron del descanso, ya que un Julián Rodríguez nervioso (hasta ahí de buen partido), sacudió por el aire a H. Iragüen de atrás y vio la roja sin discusión alguna.
Once contra diez y el resultado a favor era un gran horizonte para Ministerio, pero en ese momento apareció el unipersonal de Nahuel López, a quien Estación buscó una y otra vez con pelotazos largos y esta vez Cerezuela lo encontró en perfecta posición al 10, quien encaró en la puerta del área a la defensa, limpió a dos y empató el partido con zurdazo cruzado, lejos del alcance de Gaytán. Unos minutos antes, el mismo López había reventado el travesaño.
Pero claro, Estación todo el año fue puros arrebatos individuales y careció de juego en equipo, y en eso Ministerio fue superior, por lo que unos minutos después el local se tranquilizó y lo ganó con la fórmula Bolado-Diez. Primero desniveló Agustín con un remate elevado desde la derecha que venció a Irigaray, tras la habilitación de Diez, y ya en tiempo de descuento Bolado le devolvió la asistencia a Martín y el 7 la empujó con el arco vacío para sallar la serie y darle toda la alegría a Ministerio.///
Bacigalupe y Bolado, las voces
de una tarde triunfal de Ministerio
Consumado el triunfo ante Estación y salvado el honor propio, el capitán de Ministerio, Claudio Bacigalupe, y su goleador con 10 tantos, Agustín Bolado, expresaron toda su felicidad.
Quien ayer jugó su último partido en Ministerio, Claudio Bacigalupe, se mostró enfático y con lágrimas en los ojos al dejar entrever que “no lo tendría que decir, pero me duele porque soy hincha de Ministerio: había jugadores de ellos que dijeron que venían a jugar acá y que iba a ser como un entrenamiento para Estación Quequén… eso me dolió mucho, pero Dios siempre pone a cada uno en su lugar y terminamos festejando nosotros”.
Finalmente, Bacigalupe se despidió manifestando que “Ministerio tiene que seguir trabajando porque tiene un gran potencial, uno es temperamental pero no le enseña a los pibes lo que uno es, sino a cumplir, y ellos van a ser el día de mañana los que van a representar a esta institución”.
Por su parte, Agustín Bolado aseveró que “esto es lo que necesitábamos, o terminábamos el año hundido o salvándolo como hicimos, y estamos muy felices”, y a título personal señaló que “sufrí no haber estado en la ida, vine preparado mentalmente para la revancha y quería hacer más de diez goles, y llegué al décimo, hermoso que haya sido hoy (por ayer).
Se retiró entre lágrimas
Con sendos partidos de promoción ante el clásico rival de Ministerio, Claudio “Iaio” Bacigalupe le puso punto final a su carrera, y vivió una tarde de plena emoción de principio a fin. Antes del partido, el capitán recibió una presente de parte de la dirigencia de Ministerio, encabezada por el presidente Mario Wilgenhoff, y en el homenaje también participó su familia, un momento sumamente emotivo para el mediocampista, quien no pudo contener sus lágrimas y fue ovacionado por una multitud del Decano quequenense.
Mientras que al culminar el partido, con el objetivo cumplido y otra vez con lágrimas en los ojos, manifestó que “es difícil llegar a esto, uno nunca quiere decidirlo, pero es una edad en que ya lo sufría. Salió redondito, esto es para mi familia y para toda la gente de Ministerio, ganar así una llave contra el clásico de toda la vida es una tarde soñada”.
Se festejó a lo grande
Casi como si fuera un título, la algarabía de los jugadores y cuerpo técnico de Ministerio se hizo notable una vez que pitó el final el árbitro Rubén Vómero. Tras saludar a sus contrincantes de Estación, todo el plantel de Ministerio se fue a festejar la permanencia al arco que da a la Avenida 554, donde estaba el grueso de los hinchas, y las celebraciones se prolongaron más tarde en la sede del decano, en la esquina de 554 y 519, donde se entremezclaron hinchas y jugadores a celebrar en el medio de la calle.