Libertad, igualdad y orgullo de ser mujer
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El #8M tuvo gran adhesión en nuestra ciudad y cerró con una marcha por el centro
Cientos de personas marcharon anoche por el centro de la ciudad en el cierre de los festejos del Día de la Mujer e hicieron sentir su voz en una jornada marcada por los reclamos de igualdad, tolerancia y libertad.
La emoción se apoderó de las calles céntricas de Necochea cuando una columna de más de 300 metros marchó con banderas, tambores y pancartas, en el final del #8M, jornada del Paro Nacional de Mujeres, en el que se reclamó el fin de un sistema que aún excluye y hace diferencia entre personas por su sexo.
Fue una extensa jornada en el que hubo intervenciones artísticas, talleres, una olla popular y un plenario, entre otras actividades y en el que las mujeres hicieron sentir como nunca sus voces contra la intolerancia, el sexismo y el abuso de poder de un sistema aún gobernado mayoritariamente por hombres.
Alrededor de las 19 una multitud, en la que se veían pocos hombres, se concentró en la plaza Dardo Rocha, frente a la Municipalidad.
Allí oradoras de agrupaciones feministas, barriales, políticas y sindicales reclamaron igualdad de oportunidades para las mujeres, vivienda digna, acceso igualitario a la salud y, por sobre todas las cosas, tolerancia y libertad.
La violencia irracional contra las mujeres, que queda reflejada en la escalofriante cifra de un femicidio cada 18 horas en nuestro país, fue uno de las cuestiones centrales tratados ayer.
Pero no sólo se reclamó contra la violencia física, también contra la institucional, que no brinda igual trato al sexo femenino, a pesar de que según las estadísticas en el país viven 100 mujeres cada 95 hombres.
Durante los discursos se escucharon los nombres de varias mujeres que en los últimos años se han convertido en símbolo de la violencia física e institucional, como Laura Iglesias, Melisa Nuñez, Mónica Benavídez, Vanesa Astudillo, Adriana Caballero y Adriana Celihueta.
Se criticó al gobierno municipal por incrementar tasas y no destinar recursos a las políticas de género y por no cumplir con el cupo trans.
Además, se reclamó la reapertura de la maternidad del Hospital Irurzun de Quequén.
Mientras que se reclamó por el derecho al aborto legal y se criticó a algunos médicos locales que actuaron como “objetores de conciencia”.
“Nuestro cuerpo es nuestro territorio y tenemos derecho a decidir sobre él”, señaló una de las disertantes.
“Si nuestras fuerzas no valen, produzcan sin nosotras”, gritó una de la mujeres que reclamó igualdad salarial y también continuar con la lucha contra la precarización laboral y acceso al empleo.
La marcha
Cientos de mujeres con sus hijos, mate y reposeras se concentraron en la plaza en la tarde de ayer, acompañadas por unos pocos hombres, a pesar de que no fue una convocatoria sexista, sino una jornada de reclamo contra la desigualdad y el maltrato.
Niñas, adolescentes y abuelas se sumaron al #8M con pañuelos, banderas y pancartas reclamando igualdad.
La marcha partió por la calle 56 hacia 59 y se marchó pacíficamente hacia el micro centro, con cánticos y al ritmo de los tambores.
La columna de más de 300 metros sólo se detuvo frente a la iglesia Santa María del Carmen, donde se gritaron algunas consignas contra la institución por sus históricas posturas contra las mujeres.
También se detuvo ante la Comisaría Primera, donde se repitieron cánticos contra la fuerza.
Sin embargo, no se registró en ningún momento ningún tipo de actitud violenta, más allá de fuertes reclamos contra un sistema que aún en pleno Siglo XXI continúa diferenciando a personas por su sexo o sus tendencias sexuales.///
