Mundialistas contra todo
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Los estafaron, llegaron sin preparación y perdieron por goleada, pero concretaron la mayor experiencia deportiva de sus vidas con el desconocido kayak polo
Una pasión que nació en el río Quequén los llevó hasta Canadá para defender los colores nacionales. Un viaje con pocas estaciones en un par de años pero con mucho sacrificio para Pilar Roldán, Sebastián Barth Soria, Guadalupe y Sabrina Arias, quienes participaron hace un par de semanas en el Campeonato Mundial de kayak polo, organizado por la Federación Internacional de Canoas.
Para los cuatro el río fue el origen común pero la vida los llevó por caminos distintos hasta reencontrarse en este deporte poco conocido. Las hermanas Arias comenzaron a subirse a un kayak hace 12 y 13 años, con Martín Sánchez y Martín Trípano como profesores en el Club Del Valle. Pilar lo hizo hace dos años en el Rowing Club y lo siguió cuando hoy, tras cumplir los 18, cuando se fue a estudiar a la Universidad de La Plata. Sebastián arrancó con 11 años en la escuela municipal en Vito Dumas, con Martín Trípano, y ahora con 21, también en La Plata estudiando, aprovechó como Pilar que la universidad presta su natatorio a una escuela de kayak polo para seguir ligado a la actividad lejos de la ribera del Quequén.
De cero
Aunque todos se inclinaron desde chicos por la opción más lógica del slalom, y más allá de las intermitencias al practicarlo, el kayak polo germinó como una buena opción desde hace tres años, cuando prácticamente nació el seleccionado. Sebastián, sin conocer el kayak polo previamente, integró el equipo que compitió en el Sudamericano 2016 y el Panamericano en noviembre del 2017, ambos en nuestro país, mientras que Sabrina, hoy con 30 años, lo hizo en el Panamericano, siendo las únicas experiencias, internacionales para ellos antes de este Mundial. Lo aprendido cuando chicos en el río les permitió destacarse y ganarse un lugar. “El kayak polo había quedado sólo en Escobar, pero los chicos se pusieron a trabajar y comenzaron a contactar para armar equipos”, expresó Sabrina, la menor de las hermanas. Fernando Taglioretti y Mauricio Bucci fueron los puntales, como entrenadores del seleccionado. “Mujeres no había y Mauricio, que remaba con nosotros, buscando juntar equipo nos contactó para ver si queríamos volver”. Fue el punto de inflexión para reunirse y abrirse paso en un deporte que tiene muchos años en Europa pero que en la Argentina apenas se está formando. Y eso en el Mundial se notó. En mayores femenino, con las hermanas Arias, la Selección Argentina finalizó 17º sobre 19 equipos, mientras que los seleccionados Sub-21, con Pilar y Sebastián, terminaron últimos en la clasificación, 10º en damas y 16º entre los varones. En mayores masculino, Argentina fue 22° sobre 23 equipos.
Zoe Moscoso y Francisco Facal, otros dos palistas necochenses, estuvieron en el preseleccionado pero no pudieron viajar a Canadá. Los costos del viaje fueron el gran escollo para poder participar. “Vendimos rifas, un bingo, organizamos una carrera, venta de comidas, cosas que hicimos con la selección que ayudaron a juntar plata para poder ir. No recibí ayuda de nadie y al principio pensé que no iba a poder ir”, apuntó Barth Soria, aunque finalmente en su caso, como para las chicas, el viaje terminó costeándose mayormente por el esfuerzo personal. “Hay otras federaciones que se hacen cargo de sus atletas pero nosotros no. Nos pagamos la ropa, todo”, agregó Sabrina.
Con menos botes
Y el periplo no fue sólo llegar a Canadá, sino además poder competir en igualdad de condiciones. Sabrina compartió que “los torneos constan también de llegar antes y poder jugar amistosos para entrar en contacto con la cancha. Pero nosotros no teníamos los botes. Lo único que quedaba era reírnos y bailar”, expresó tomándose el mal momento con algo de humor. “Aunque después llorábamos mucho también. Nos estafaron. Pedimos 32 botes y nos llegaron 19. Los compramos a un fabricante de Polonia y llegaron, además, al segundo día. La Sub-21 tuvo que jugar primero con botes prestados”, explicaron. Guadalupe, de 33 años, aclaró que “los botes tienen que estar homologados por la ICF y en Argentina no hay este tipo de código, no pasaban el control, el 95% de los botes que teníamos no servía, por eso se eligió un fabricante y se le hizo un pago del 50 por ciento. Iban derecho a Canadá. También le pasó a otras selecciones, que los botes no les habían llegado como correspondía”. Pilar compartió que “acá (por nuestro país) usamos cada uno un kayak diferente, pero teníamos la ilusión de que en el Mundial íbamos a tener nuestro propio kayak, pero seguimos a ‘lo argentino’ compartiendo los botes”. Sabrina agregó que “los botes no vienen armados, así que estuvimos el día anterior a la competencia poniéndoles nosotros la pedalera, ploteando y perforando”.
Diferencia
Derrotas por 37 a 1, 27 a 0 y 19 a 1, fueron duros golpes durante una campaña sin victorias. “Aunque nos hicieron ‘pelota’, fue muy bueno”, resaltó Roldán. “Aprendí un montón, fue una experiencia inolvidable y única que nadie te puede llegar a sacar. Salir con 39 goles a 0…pero aprendí igual. Salía mal de la cancha, pero siempre es experiencia”. Para Guadalupe “del primer partido hasta el último fuimos mejorando muchísimo” y Barth Soria analizó que “el nivel de los otros (equipos) era muy alto, nos dimos cuenta que nos falta más para jugar de igual a igual. Siempre los argentinos nos destacamos porque dejamos todo, con garra en cada partido. Pero se notaba la diferencia. Esta experiencia fue única y me dan ganas de poder seguir jugando y poder llegar al próximo Mundial y dejar lo mejor”.
El próximo desafío será en Roma 2020 y hasta entonces el objetivo es fortalecer la competencia interna, desarrollar de los actuales seleccionados y nuevas caras. “No tenemos equipos y no tenemos entrenadores”, reclamó Sabrina, sobre las dificultades básicas. “Necesitamos que vengan entrenadores de afuera y nos den tácticas. Hacer charlas”, apuntando a lo importante que fue la llegada del francés Anthony Potier, ex jugador de la tercera división en su país, quien se sumó revolucionando el juego y la táctica nacional en pocos meses.
“Hay que relacionarnos con las escuelas de canotaje y mostrar el juego. Tenemos que aprender bien el deporte y después poder difundirlo, para no depender de entrenadores de afuera en el futuro”. Demasiadas dificultades quizás, pero el río siempre llama, como desde hace tantos años. “Eso tiene la pasión…te tenés que meter al agua con el frío”. Contra todo y contra todos. ///
