Con el aumento de empleados hay problema para pagar sueldos
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Se estima que la actual administración municipal sumó unas 500 personas a la planta permanente. Atrasos en los pagos y efervescencia en el gremio principal de los trabajadores. Una moratoria para conseguir “dinero fresco”
La Municipalidad se ve apremiada para el pago de salarios, en éste último tramo de 2017 el problema se ha potenciado, a punto tal que recién ayer se depositaron los sueldos del mes de noviembre de los destajistas, lo que ha puesto una luz roja de cara a los próximos meses.
Si bien desde la esfera del poder se esgrimen varias causas para llegar a esta especie de ahogo económico, la principal es el crecimiento que ha experimentado la planta de empleados: de los 1.762 agentes y 220 destajistas que había al final del gobierno encabezado por José Luis Vidal, se ha pasado a 2.200 empleados permanentes y unos 300 destajistas (dados de baja, aunque se reincorporarían unos 90); números éstos reconocidos por el propio intendente Facundo López a Ecos Diarios en reciente entrevista.
En materia de dinero, mientras hace dos años se abonaban en sueldos $20.400.000, el cheque mensual de la actualidad es de unos $38.000.000.
Más allá del ingreso abultado de empleados de la actual administración, se trata de una conducta que han exhibido todos los últimos intendentes, tanto sea para sumar “gente de confianza o del palo”, como para pagar favores políticos y promesas de campaña
En el desbarajuste económico del municipio también ha jugado, de acuerdo a los dichos del jefe comunal, por la variación de financiamiento que la Provincia estableció desde mitad de este año y que “nos generó una realidad distinta”.
En la compleja situación hay una cuestión que plantea al menos una duda: la ampliación de los meses en los cuales se deberá pagar salarios a los más de cien guardavidas. Ahora serán cinco y las cifras treparán. “Lo que pretenden ahorrar con destajistas deberán abonárselo a los guardavidas”, se ha escuchado desde el sector de los trabajadores.
Efervescencia
Desde los gremios dan cuenta que el retraso en el abono de sueldos viene “de varios meses”, jugándose al límite con la fecha de pago, situación que produce preocupación e irrita a los trabajadores.
En lo que va del mandato de Facundo López, el Sindicato de Trabajadores Municipal llevó a cabo tres paros, en todos los casos por tardanza en el pago de salarios.
En esta semana se sumó, hasta ayer, una medida de fuerza de los destajistas, pero en el panorama se avizoran más conflictos si la cuestión sigue así, y al medio está el pago del aguinaldo.
Y la situación promete complicarse aún más para el venidero mes de febrero, cuando empiecen las paritarias municipales para determinar el aumento de salarios en 2018.
¡A recaudar!
El Intendente sostiene que la crisis es de índole financiera, no económica. De acuerdo a esas palabras queda en claro que la situación de los pagos se ha complicado por la falta de ingresos.
Una de esas fuentes es lo que se recauda en materia de tasas, que según han reconocido las propias autoridades sigue siendo baja: sólo paga el 50% de los contribuyentes.
Se habla de la ejecución de bienes a quienes no cumplen, pero en la realidad nada ha pasado, al menos en marcada escala. Y las trilladas soluciones a las que ha apelado el gobierno son, por un lado la actualización del valor de las tasas de cada año, habiendo pedido un 38% de aumento que parece poco factible que le sea concedido desde el Concejo Deliberante.
La otra medida es la de la implementación de una moratoria, herramienta a la que en principio el Intendente se resistía, porque en definitiva termina premiando al que no cumple, y que fuera aprobada en la última sesión del cuerpo deliberativo.
Al respecto desde el área de Hacienda de la comuna se calcula que “en la calle” hay varios millones que se adeudan desde hace años y que hay que recuperar. Un dinero que vendría más que bien.
Mientras se otea el horizonte para sumar divisas, el pacto fiscal con la Provincia resulta una cuasi imposición para no cortar la entrega de créditos, leasing y otros avales a las comunas y se transforma en una especie de espada de Damocles sobre las finanzas de los municipios, que deberán extremarse aún más.
Facundo López ha tomado medidas, como la supresión de varias dependencias y por ende la baja de algunos funcionarios, más el despido de 300 destajistas (contratados) a los cuales les están llegando los telegramas por estos días. Sin embargo, todo parece poco ante este cuello de botella con impredecible futuro.
Una hábil decisión
Desde lo político, Facundo López motorizó la creación de un nuevo gremio: la Agrupación Gremial de Empleados Municipales (AGEM), afín al gobierno.
La estrategia fue debilitar al tradicional Sindicato de Trabajadores Municipales y de esa manera morigerar cualquier medida de fuerza que se pretenda ejecutar.
Lo cierto es que el gremio más antiguo cuenta hoy con 870 afiliados, el nuevo, al que las voces críticas denominan “el gremio del Intendente”, con unos 400 y ATE posee un centenar.///