Municipio empresario
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En la última reunión del Concejo Deliberante y hasta último momento no se sabía si se aprobaría la realización del Enduropale, dado que la oposición, y con sobrada razón, estaba en duda de aprobar la carrera de motos. Cosa que al final se votó favorablemente, a regañadientes, sobre todo con respecto a las obligaciones adquiridas por la comuna, las cuales significan una importante suma de dinero que se desprende del bolsillo de los contribuyentes.
Surge una vez más, que la comuna a través del Entur se ha puesto en una empresa organizadora de eventos de espectáculos públicos. No es motivo de este comentario analizar “La Ruta del Tango”, lo hemos hecho en esta misma columna, destacando favorablemente su resultado en cuanto a la participación del público local. Pero está demostrado que pretender quebrar la llamada estacionalidad, es como ir contra la ley de gravedad, en este caso, el crudo invierno necochense.
Cabe recordar que las competencias automovilísticas de turismo carretera que se hicieron en Necochea, por las que pasaron pilotos que han quedado en la historia del deporte motor, contaban sólo con el auspicio municipal, estando tanto la logística como los gastos que surgían en manos de los clubes responsables de las competencias.
El Automóvil Club Argentino, en su caso conjuntamente con la filial Necochea de esa entidad, con apoyo económico de YPF y de la empresa Ardanaz Hnos. que ponía los premios para el ganador, durante varios años sostuvieron el TC en las rutas que convergen a Necochea. Y más tarde el Club Palermo, hasta la tragedia ocurrida en el circuito semipermanente de Quequén.
Estas carreras, es sabido, convocaban a gran cantidad de público, proveniente de distintas localidades, más todas las personas de los equipos de competición que días antes hacían gastos en gastronomía y hotelería. Para el municipio cero costo.
A primera vista Necochea ofrece gratuitamente su amplia playa como pista de carrera, olvidándose del tan pregonado cuidado del medio ambiente. Entrega nada más ni nada menos lo que no tienen los organizadores. Quienes llevan a cabo este espectáculo lucran, como empresa privada, con el cobro de entradas, propaganda, inscripciones y demás cuestiones relacionadas directamente al ruido motor. A raíz de este nuevo encuentro de motos pisando nuestras arenas, se infiere que el municipio es socio de los organizadores sólo en las pérdidas.
Entre las responsabilidades asumidas por la municipalidad se encuentran los costos en concepto de materiales, movimientos de maquinarias y personal que sean utilizados; la provisión de sistemas de sonido para el escenario, pista y parque de asistencia, la iluminación y premiación de las 22 categorías que van del 1º al 5º puesto cada una.
Además, la comuna debe hacerse cargo de los baños químicos para el público, 100 metros de vallas de hierro, tres ambulancias con médicos, hospital móvil dentro de pistas, bomberos y policía adicional y el pago de Sadaic y Adicapif.
Resumiendo, atendiendo costo beneficio para nuestra ciudad, sobre esta carrera de motos que se va a llevar a cabo el último fin de semana del corriente mes, y ya que estamos ante un hecho consumado en el maltrato y contaminación de nuestras exclusivas playas, al municipio sólo le hubiese cabido el rol de controlar que las cosas se hiciesen bien y haber cobrado un interesante canon acorde a la entidad que se le quiere dar a esta competencia.