Murió la mujer que fue atropellada junto a su hijo por un automovilista
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Ana María Rivero (62) no pudo soportar las graves lesiones sufridas el pasado 6 del actual
“Hace dos semanas estaba estacionado con mi moto frente al semáforo y mi madre viajaba en el asiento trasero. De repente, un vehículo cruzó la plazoleta de la Diagonal San Martín y nos atropelló, mi vieja voló unos 25 metros hasta caer sobre el pavimento, y yo terminé inconsciente”, señaló ayer Nicolás D’Annunzio.
“No pude hacer nada para evitar que el auto nos embista, inclusive, todavía está la marca del neumático en el separador central. El conductor del vehículo estaba con 2,45 gramos de alcohol por litro de sangre y habría pasado semáforos con la luz roja”, acotó el motociclista que también sufrió lesiones graves.
Una de las víctimas de la tragedia dio su versión de lo ocurrido entre las 17.30 y las 17.45 del sábado 6 del actual, cuando se produjo el accidente que derivó en la muerte ayer de Ana María Rivero (62).
La mujer no pudo soportar las múltiples lesiones que padeció y dejó de existir ayer a la mañana en la terapia intensiva del Hospital Municipal Ferreyra.
La causa judicial se transformó en “homicidio culposo agravado” por un lado y también en “lesiones graves”. Fuentes de la Fiscalía a cargo de Guillermo Sabatini, adelantaron que mañana solicitarán la detención del automovilista.
Apoyo solidario
Un grupo de entre 50 y 60 personas se concentraron primero en Diagonal San Martín y avenida 59 para apoyar y solidarizarse con las familias D’Annunzio-Rivero, en este momento de profundo dolor.
Posteriormente, los manifestantes marcharon a pie por Diagonal San Martín hasta calle 63 y por ésta hasta la calle 30. La caravana continuó hasta el frente de la vivienda del imputado de “homicidio culposo agravado” y “lesiones graves”, Fernando Beretta.
Con gritos de “asesino, asesino” y el reclamo permanente de “justicia, justicia”, los familiares de Nicolás D’Annunzio, amigos y ciudadanos en general, prosiguieron la caminata hasta el mismo sitio de la concentración.
“En plena cuarentena obligatoria, este individuo andaba por la calle manejando alcoholizado y nadie sabe de dónde venía. Cualquier vecino sale a hacer un mandado y los policías lo demoran, a este sujeto nadie lo detuvo”, agregó uno de los hijos de la mujer fallecida.
“Un atropello a la vida”
“Necesito que se sepa la verdad de todo esto, fue un atropello a la vida, no fue un accidente más. Esta persona tiene que pagar por lo que hizo, no tienen que protegerlo algunos poderosos de esta ciudad”, añadió Nicolás D’Annunzio durante el diálogo con Ecos Diarios.
El motociclista también durante la semana fue intervenido quirúrgicamente de una lesión en una de sus piernas, tras el violento choque sufrido la tarde del sábado 6 del corriente en dicho sector de la ciudad.
En la pacífica movilización de ayer en reclamo de justicia por este nuevo caso de inseguridad vial y muerte, participó otro hijo de Ana Rivero, Jonathan D’Annunzio, quien se abrazó con su hermano Nicolás y ambos lloraron por la irreparable pérdida. ////