Músico desde la infancia
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Esteban Carraro comenzó a estudiar a los 5 años. Es multiinstrumentista y ha tocado con la mayoría de los músicos de la ciudad. La mayor parte de su vida la ha dedicado a la docencia
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En una reunión, la maestra jardinera le dijo a la madre de Esteban que debía enviarlo a estudiar música porque tenía facilidad.
Fue así como Esteban Carraro comenzó a estudiar música a los 5 años. Para hacerlo sus padres debieron conseguir que un vecino les prestara una guitarra.
Hoy Carraro tiene como compañeros de trabajo en el profesorado de Música de la Escuela Provincial de Artes a varios de sus alumnos.
Esteban ha dedicado la mayor parte de su vida a la docencia y a tocar con bandas de todos los géneros.
Afirma que ha tocado prácticamente con todos los músicos mayores de 30 años de la ciudad, aunque no recuerda ni el número ni los nombres de todas las bandas y agrupaciones en las que participó.
“El Colo” tuvo como primer profesor a Tito Picón, un músico con el que muchos años después se dio el gusto de tocar en Tener 4.
Carraro se recibió a los 17 años de profesor de música en un conservatorio privado y luego pensaba dedicarse a estudiar matemáticas.
“Era lo que me gustaba, pero por cuestiones económicas no me fui”, dijo Carraro, que ha vivido siempre en Quequén.
Fue así que comenzó a cursar el profesora en la Escuela Provincial de Artes Nº 500 a mediados de los 90. Luego de egresar, se fue a estudiar al conservatorio Luis Gianneo, en Mar del Plata.
El arte de enseñar
Era muy joven cuando comenzó a trabajar en la docencia como profesor de música y unos pocos años después se convirtió en inspector de Educación Artística para Necochea, San Cayetano y Lobería.
A pesar de toda esa actividad vinculada a la docencia, no dejó de hacer música. “Los géneros que más me gustan son el rock y en el blues, pero he tenido bandas de folclore, tango y jazz, he hecho de todo”, aseguró.
El primer grupo en el que tocó, y del que no recuerda el nombre, lo armó con un primo suyo.
Pero su primera banda estable fue 220 Watts, junto a los hermanos Almassio.
Arranqué tocando rock, temas de Pappo, después llegué a tocar jazz en la época del conservatorio”, dijo Carraro, que es un reconocido multiinstrumentista, capaz de tocar guitarra, flauta traversa, bajo, batería y piano.
“También hice folclore con Pañuelo de agua, un grupo donde tocaba flauta traversa, saxo y hacía los arreglos”, precisó.
“Con el tiempo volví al blues, que es donde más cómodo me siento”, dijo Esteban que en la actualidad canaliza la mayor parte de su creatividad con el trío Batea Blues, junto a Ignacio Rodríguez y Pablo Thomas.
Más lugares para tocar
“Viví de la música toda la vida. Arranqué dando clases a los 15”, dijo Esteban que tiene cuatro hijos junto a la artista plástica y docente Karina Aguilera.
“Tuve una época en que tocaba como sesionista para una cantante solista, pero me sentía incómodo, así que volví a la docencia y hacer la música que a mi me gusta”, dijo Carraro que alguna vez incursionó en el heavy metal y grabó un disco con el grupo Trisauro. También salió de gira con Tenor 4, el grupo de su primer maestro, Tito Picón.
Si bien también es arreglador y compositor, mucho del material de su autoría se encuentra inédito.
Carraro no tiene grandes aspiraciones, se siente satisfecho con su carrera docente y con su familia. “Me interesa poder seguir haciendo música. Sólo me gustaría que hubiera más lugares para tocar”, explicó.
“Mi meta a corto plazo es una grabación que vamos a hacer en agosto o septiembre con Batea Blues. Va a ser el primer disco que va a sacar la banda”, dijo Carraro, que además de está trabajando con Cristian “Paisa” Hernández en un dúo de piano y guitarra.
Pero sus avances con el dúo dependen principalmente del tiempo que le deja su actividad docente y como inspector. “La música es el arte de combinar los horarios”, bromeó.///