Nahir Galarza se largó a llorar en el juicio por el crimen de su novio
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La joven de 19 años interrumpió la declaración de Silvia Mantegazza cuando decía que ella lo insultaba y le pegaba. Otros gestos desafiantes
Nahir Galarza, la joven de 19 años acusada de haber asesinado de dos balazos a su novio Fernando Pastorizzo en Gualeguaychú, llegó minutos antes de las 8 a los tribunales donde es juzgada por el crimen y, si bien no declaró, se quebró en medio de la declaración de la mamá de la víctima y a los gritos la trató de mentirosa. Ante la sorpresa de los presentes en la sala, interrumpió a Silvia Mantegazza cuando relataba que la joven «le gritaba y le pegaba» a su hijo.
Esposada, custodiada por dos efectivos y sin hacer declaraciones, la imputada se bajó del patrullero que la trasladó desde la comisaría del Menor y la Mujer, donde se encuentra detenida desde hace cinco meses, e ingresó a la primera audiencia del debate en el que está previsto que declaren más de 80 testigos. Ni bien se sentó en el banquillo de los acusados su actitud fue desafiante: se peinó con la mano su cabellera lacia, ahora más corta, y se sonrió de costado.
Galarza será juzgada por el homicidio doblemente calificado por la «relación de pareja» con la víctima y el «uso de arma de fuego» y, de ser encontrada culpable, podría ser condenada a prisión perpetua. La estrategia de la defensa apuntará a demostrar que la joven era víctima de violencia de género por parte de su pareja y que lo mató por accidente.
Afuera, en la puerta de los tribunales, amigos de la víctima se acercaron a acompañar a la familia con carteles que piden «Justicia por Fernando». Uno de ellos dijo a los medios que Galarza cometió un crimen “a sangre fría y calculado porque ella pensaba que si no era de ella no era de nadie”, indicó Télam.