Nayib Bukele despliega más de 2.000 militares en Haití tras el secuestro de cuatro soldados
El gobierno salvadoreño movilizó tropas, blindados y helicópteros artillados hacia Puerto Príncipe con el objetivo de rescatar a cuatro militares secuestrados desde el 18 de octubre.
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El Salvador pasó de una misión de asistencia médica a desplegar más de 2.000 militares en Haití para rescatar a cuatro soldados secuestrados. El operativo incluye helicópteros artillados, vehículos blindados y apoyo logístico internacional, en una intervención que plantea interrogantes sobre sus objetivos y la posibilidad de que el gobierno de Nayib Bukele amplíe su participación en la lucha contra las pandillas que controlan sectores de Puerto Príncipe.
Durante su columna en Infobae al Mediodía, el analista Andrei Serbin Pont examinó la magnitud del despliegue, las capacidades militares movilizadas y las dificultades de operar en un territorio dominado por grupos armados. La dimensión de la misión también abre una discusión sobre la proyección internacional del modelo de seguridad salvadoreño.
La participación de El Salvador comenzó con el envío de 125 técnicos de aviación destinados a evacuar heridos. El escenario cambió tras el secuestro de cuatro integrantes del personal militar, de quienes no había noticias desde el 18 de octubre. A partir de entonces, el gobierno salvadoreño movilizó recursos para una operación de mayor envergadura.
Hoy El Salvador tiene más tropas en Haití que la totalidad del contingente de Naciones Unidas que está ahí.
Según las cifras, el contingente salvadoreño se ubica entre los 2.000 y los 2.500 militares. Uno de los focos de la operación es Santo, al este de Puerto Príncipe, una zona marcada por la presencia de organizaciones armadas. Entre los principales recursos desplegados figuran helicópteros MD-500 equipados con lanzacohetes de 70 milímetros y ametralladoras rotativas.
La operación depende de una estructura logística internacional con apoyo de Colombia y Estados Unidos, mientras que la República Dominicana funciona como punto de apoyo para los movimientos aéreos. Andrei Serbin Pont advirtió sobre la complejidad logística de la misión:
Desplegar a 2.500 personas fuera de tu frontera, con helicópteros, con blindados, teniendo que alimentarlos, darles seguridad, darles atención médica, es todo un desafío.
El analista señaló que esta sería la primera vez que el modelo de seguridad de Nayib Bukele sale de El Salvador para aplicarse en otro país, lo que genera expectativas sobre si la intervención se convertirá en un precedente para futuras operaciones contra organizaciones criminales en la región.