“Necesitamos una sociedad movilizada para resolver los problemas”
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María de los Ángeles Haberle consideró necesario fomentar la participación de la comunidad. Se quejó por la falta de una política de turismo y dijo que “hay que dejar de mirar el Parque como un negocio y cuidarlo”
Julieta Moreno
de la redacción
“Necesitamos una sociedad movilizada para resolver nuestros problemas”, destacó María de los Ángeles Haberle, y consideró que los gobiernos deberían fomentar la participación y abrir el debate de los temas que nos involucran a todos.
María de los Ángeles Haberle nació en Bella Vista, Corrientes, aunque a los 2 años se trasladó con su familia a Buenos Aires. Vivió su infancia, adolescencia e incluso parte de su juventud en el Conurbano. Se recibió de maestra normal y prescolar en el Instituto de Formación Docente N° 34 de El Palomar y empezó a trabajar enseguida en su profesión. Se casó con un necochense y se vino a vivir a esta zona. Primero se instaló en Mar del Plata, donde trabajó en jardines municipales, principalmente en Batán, y a fines del 83, se radicó para siempre en Necochea. Ingresó como maestra en el Jardín Lassalle y luego en el Jardín 903 y 913 de Quequén. Sin embargo, después de 10 años en la docencia, dejó la actividad para dedicar más tiempo a sus hijos. Al poco tiempo, le surgió la posibilidad de incursionar en el rubro inmobiliario. Cursó la carrera para ser martillera, se recibió, obtuvo su matrícula y empezó a trabajar desde su casa. En forma simultánea, siempre estuvo vinculada a la política. Fue dirigente gremial en Mar del Plata y, al llegar a nuestra ciudad, militó por varios años en la Agrupación Comunal Transformadora (ACT). En el año 2000, se abocó a su barrio y creó, junto a otros vecinos, la Junta Vecinal de la Villa Díaz Vélez, donde ocupó varios cargos en la comisión directiva, entre ellos, el de presidenta y secretaria. En 2005, la convocaron para ser concejal del Frente a la Victoria e ingresó al cuerpo legislativo por cuatro años. Después de su paso por el Concejo, volvió a la inmobiliaria y también a la Junta Vecinal. En distintos momentos también integró la comisión directiva del Colegio de Martilleros. Hoy, sigue al frente de su propia inmobiliaria desde hace más de 25 años y, en política, actualmente milita en la agrupación Corriente Nacional de la Militancia dentro del Frente de Todos.
En diálogo de Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Insistió en la necesidad de resolver el problema del depósito final de la basura y seguir gestionando para lograr la planta de tratamiento de efluentes cloacales. Se lamentó por la falta de una política de turismo y opinó que hay que proteger el Parque y dejar de mirarlo como un negocio.
Inmovilización
“Necochea es una ciudad hermosa, yo la adoro. He criado cuatro hijos y me he desarrollado en mi profesión y en muchas otras actividades”, fue lo primero que dijo María de los Ángeles Haberle, al pensar en la ciudad. Sin embargo, reconoció que la ve “triste y apagada” y, en parte, cree que tiene que ver con la falta de participación de la comunidad y el desinterés por la cosa común.
“Veo que hay como una anomia o inmovilización”, analizó, aunque al mismo tiempo remarcó que “en esto hay una gran cuota de responsabilidad de los distintos gobiernos que son los que tienen que convocar a las organizaciones intermedias, vecinales, clubes, asociaciones de profesionales”.
Para ella, por un lado, hay poca participación en las entidades, pero, por otro lado, no hay una convocatoria desde los gobiernos, “lo que hace que uno no se sienta parte de la vida comunitaria”.
“Los gobiernos tendrían que empezar a entusiasmar a las personas para que se asocien, para que participen en distintas entidades porque eso le da otra dimensión a la movilización social y necesitamos una sociedad movilizada para resolver nuestros problemas”.
Sin solución en el horizonte
Entre los temas prioritarios, mencionó que “tenemos un gran problema con el sistema de salud porque está atendiendo solo el efector público, al cual caemos todos”.
Para ella, la salud es un tema en el que se podría convocar a distintos sectores, que trabajen en la problemática, para buscar soluciones.
“Hay falencias que se podrían solucionar con un mayor acompañamiento de la comunidad, pero para eso el Ejecutivo tiene que convocar, pero no tiene que hacer un acting, tiene que escuchar lo que la población le está diciendo y actuar en consecuencia”.
Otro tema que, a su entender, es prioritario y que se viene arrastrando desde hace mucho tiempo es la falta de una planta de tratamiento para los residuos. “Se recoge la basura bastante bien, pero el depósito es un desastre y eso contamina el aire, el suelo, el agua”, expresó, al tiempo que indicó que “lo más preocupante es que no se ve una solución en el horizonte”.
Consideró que la planta de efluentes cloacales también es una necesidad, pero en este caso se necesita apoyo del Estado nacional para financiar la obra. Sin embargo, en el caso del problema de los residuos “es un tema nuestro y tan grave o más grave que el otro”.
“Hay que respetarlo y protegerlo”
Con respecto al parque Miguel Lillo, remarcó que tiene una función específica para la cual fue creado. “El vivero dunícola forestal se creó para fijar las dunas para que pueda existir la Villa Díaz Vélez”, explicó.
“Nos dio la posibilidad de crecimiento de la avenida 10 hacia Villa Marítima Zabala porque toda esa zona fue creciendo a la vera del parque y esa es su función”.
Sin embargo, además, de cumplir su función, mencionó que “es el mayor espacio de integración social que tenemos en la comunidad”.
Sobre su postura sobre lo que habría que hacer, fue clara: “Al parque hay que cuidarlo, respetarlo y protegerlo”. Asimismo, consideró que “hay que hacer un plan de manejo integral, en el que podría haber alguna intervención liviana”, es decir, “paisajear algún lugar” o colocar bebederos, pero no más.
En este sentido, explicó que los estudios del Lisea, ya en 2003 planteaban que el Parque debía tener no más del 5% de intervenciones duras para estar sustentable y ya en ese momento estaba ocupado ese porcentaje.
“Cada gobierno que entra tiene que dejar de ver el Parque como un negocio y ver los beneficios para los que fue creado y cuidarlo para que nos siga dando esos beneficios: la biodiversidad, el cuidado del agua, del aire, un atemperador del clima y turísticamente, un lugar admirado por todos”.
No obstante, para ella, desde el Ejecutivo se lo cuida “poco”. “No está abandonado porque el Parque tiene vida, pero hay que seguir forestándolo y no veo una planificación en ese sentido”.
Tanto los estudios del Lisea como el de la Copap, años después, definieron –según Haberle – lo que hay que hacer en torno al Parque. En el Lisea, por ejemplo, se dieron “sugerencias sobre el cuidado de las plantas, forestación, calles cortafuegos y se propuso un organismo de gestión con un director y una mesa consultiva”. “Las conclusiones a las que llegaron fueron acordadas, pero nunca se pusieron en funcionamiento”, se lamentó.
“Abrir el debate”
Al referirse al casino, reconoció que se transfirió a Necochea sin los recursos correspondientes y es costoso mantenerlo. Sin embargo, señaló que durante algún tiempo se pudo y funcionó, pero después se lo dejó abandonado. “Uno no sabe si se lo dejó abandonado a propósito para después decir que hay que venderlo”, remarcó.
En este sentido, se mostró en desacuerdo con la venta, “así como está planteada” y agregó que “cualquier proyecto que se presente que no tenga consenso social no va a funcionar”.
Para ella, en este tema como en otros, “hay que abrir el debate a la comunidad” para que los distintos sectores puedan presentar propuestas y aclaró que “los beneficios que se obtengan a partir de lo que se haga con eso, tienen que ser para la mayoría de la población, no pueden ser para un sector determinado”.
“No hay una política de turismo”
Con relación a la gestión de Arturo Rojas, señaló que “es un gobierno que está haciendo algunas cosas como mantenimiento de calles y obras de veredas, pero me parece que los temas profundos de la comunidad no están siendo tratados”.
Consideró que el turismo “no tiene ninguna proyección y no hay una política” en este sentido. Recordó que “se disolvió el Entur porque era burocrático, se volvió a la Secretaría de Salud y ahora ni sé lo que hay, creo que depende de Producción. En esto, se involucionó”.
“Yo necesito ver un horizonte de crecimiento y desarrollo que nos convoque a estar todos detrás de eso, para sortear las adversidades y para proyectarnos a futuro”, expresó en relación a lo que ella espera de una gestión. Además, insistió en que el Intendente tiene que convocar a la comunidad porque “una sociedad movilizada lo va a ayudar mucho más que una inmovilizada”.///