Necochea debe comenzar a abrir su economía
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«Las dos pruebas más difíciles
en el camino político son,
la paciencia para esperar el
momento correcto, y el
valor de no decepcionarnos
con lo que nos encontramos»
Paulo Coelho.
Existe un falso dilema por este tiempo, situación difícil o comprometida, en la cual existen posibilidades de definición y no se sabe qué camino tomar. La prioridad es la defensa de la salud, la otra, la salud de la economía que también es fundamental.
¿Es salud o economía o salud y economía? según circunstancias puntuales y evaluaciones de cada ciudad, en una Argentina macro cefálica, no es lo mismo de norte a sur y de oeste a este.
El argumento es claro y repetido está bien el aislamiento pero, al mismo tiempo se destruye la economía y, cuando superemos la pandemia con la salud garantizada ante este mal, nos encontraremos con un país derrumbado social y económicamente, que será otro grave problema a resolver.
Es un absurdo pensar que esta crisis sea de las características del 2001, podemos sufrir situaciones parecidas en cada bolsillo, pero aquella no tuvo la connotación mundial, donde estuviesen en juego millones de vidas ante el Covid 19. Por ese entonces, era el llamado corralito, corridas bancarias, ausencia de conducción política, anarquía e incertidumbre y un mundo en píe, hoy están conmovidos los cimientos de la humanidad.
La cuarentena ha traído pérdida de empleos que no pueden disimularse, paralización de sectores de la producción y servicios, una clase media esperando respuestas desde la Nación, y todos sabedores que pasará mucho tiempo para iniciar una recuperación.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el Sol, la Luna y la verdad, como el coronavirus que tampoco se puede y hay que enfrentarlo con decisión, racionalidad y precaución.
Nuestra cuestión colectiva más dura se refiere al encierro obligado, que viola derechos consagrados en la Constitución Nacional, aunque la epidemia cause muertes pero, el confinamiento largo es desesperanzador, por no tener objetivos precisos de su fin deja consecuencias negativas, ante el desconcierto, en todos los sectores de la sociedad, afectando de diferente manera y no se saldrá indemne, aquí se produce la lógica dicotomía entre los profesionales de la salud diagnosticando sobre proyecciones de infectados en el corto y largo plazo y los economistas, que alertan las consecuencias negativas de este aislamiento extenso.
Levantar la cuarentena antes de tiempo puede provocar rebrotes y retroceso en todo lo actuado, el remedio peor que la enfermedad. También el colapso económico provocará crisis, más pobres, descensos sociales, inseguridad, delincuencia, marginalidad, tal vez provocando tantos muertos o igual cantidad que el virus maléfico.
El dilema no debería ser ¿salud o economía? sino salud y economía.
Y la pregunta a hacernos es ¿hasta cuándo resiste el habitante, en el caso de nuestro distrito, la cuarentena?
Lógico que esa «resistencia» debe seguir presente si el Covid 19 permanece acechando, pero no debemos descartar la lenta y flexible apertura que puede darse si las condiciones, como parece, estuviesen dadas.
¿Necochea puede ir hacia una flexibilización?
El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García reconoció que hay que empezar a analizar cómo ir flexibilizando el aislamiento, que de hecho ha comenzado a producirse en la reacción natural de la gente que tiene que seguir haciendo sus cosas habituales y además, imperiosamente trabajar y en esto no hay diferencias de clases sociales; desde quien trabaja en lo diario para su alimento, como otro debe mantener sus empleados, y la actividad de profesiones diversas. En el entendimiento que hay áreas que requerirán mayor tiempo para que la rueda comience a moverse, caso concreto la gastronomía, uno de los sectores más perjudicados, junto a hotelería, espectáculos públicos, etcétera, etcétera y no habrá magia, esperemos sea lo más pronto posible para volver a cierta normalidad.
Las estadísticas dicen que la mitad de los comerciantes no pueden abonar el alquiler mensual y los sueldos totales de sus empleados. «En el centro sur y el oeste de la provincia de Buenos Aires no hay problemas» dijo el Ministro, agregando » en los lugares donde existe un buen control puede haber, eso lo saben los intendentes, activar un mecanismo de ciertos negocios abiertos y si ellos elevan una propuesta institucional no tendremos problemas en avalarlas».
El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, de visita el viernes a Necochea, una clara puesta en escena, dijo entre otros conceptos que se puede producir una apertura y que «el gran Buenos Aires no es lo mismo que otras ciudades del interior», una verdad de Perogrullo, dejando una puerta abierta a esa posibilidad.
¿Cuál será la actitud del intendente Arturo Rojas continuar de la actual manera, pensar en una apertura organizada, llevar un mensaje y actitud esperanzadora a la gente? Es de suponer que ya habrá una idea para el día después, un proyecto, el cual todavía no se ha dado a conocer.
Para evaluar todo esto no sólo deberá ser una decisión personal, no sólo con quienes lo rodean diariamente, sino consultar también a profesionales de la salud y a otros actores de la sociedad como aporte importante y necesario.
En toda crisis, o momentos complicados en la vida de los pueblos existe ese término medio, no ocultar la verdad y a su vez dar esperanzas. Hay sectores que pueden comenzar a poner la primera, caso la construcción, como esgrimió el título de Ecos Diarios (página 2 jueves 16 de abril) «el sector de la construcción sigue paralizado y a la espera de una definición», con una propuesta presentada por empresas constructoras, involucrando a grandes y a pequeños emprendimientos que nuclea a albañiles, obreros en diversas especialidades, profesionales (arquitectos, ingenieros, maestro mayor de obras, electricistas, plomeros, carpinteros y gasistas), es decir, un comienzo que daría una dinámica amplia a un substancial sector de la productividad.
Habría que contemplar la atención de otros rubros, algunos individuales que pueden manejarse con tranquilidad, profesionales de la medicina, abogados, especialidades como peluquería, por ejemplo, sin pretender inducir actividades y dejar a otras de lado que pueden adecuarse perfectamente al ámbito laboral, no será la libertad plena anterior a la pandemia, pero se sale del letargo.
La cuarentena en sí no puede ser el único proyecto, con ese criterio la convertimos en semestral o anual y resolvemos la situación, no es así, el colapso sanitario es algo que provoca terror en todos y un mayúsculo y comprensible pánico de todo funcionario que se halle al frente de un país, provincia o ciudad.
¿Cuántos muertos puede generar el otro síncope, el económico producto del encierro, no lo sabremos porque nadie hará una estadística, es antipolítico.
En materia educativa se sabe que las clases no retornarán hasta agosto, hoy las educadoras lo están haciendo digitalmente, concientizar la aplicación del barbijo es otro elemento de protección, seguir aplicando rigurosidad en las entradas y salidas de la ciudad, con el cuidado de los mayores y aquellas personas en zona de riesgo, que no necesitan salir a trabajar, abrir otras líneas de pago y trámites para evitar aglomeraciones, seguir estricto con los sábados y, el domingo utilizando este día para el aislamiento general y total. Desde la urgencia de la situación, podemos darle un positivismo si estamos unidos para respetar una posible apertura, depende de la decisión política esa gradual salida, la continuidad y el éxito, de cada uno de nosotros.
Ha llegado el momento
Tal cual lo ha entendido el gobierno nacional ante la crisis de la pandemia que afecta a todos los países por igual, que este podría ser un momento oportuno para negociar la deuda externa con los bonistas, y más aún para la Argentina que venía con respirador artificial y se cortó la electricidad, se dejaron de lado viejos antagonismos y se sentaron a una misma mesa encabezados por el Presidente oficialistas y opositores.
Sería trascendente trasladar esa sana decisión del gobierno nacional al edificio de la calle 56, en virtud de los grandes problemas puntuales que nos aquejan de años. Se daría así, la oportunidad ante la imperiosa necesidad de recursos en que se ve inmerso el Estado municipal, de elevar un proyecto de venta de las tierras que ocupa el edificio del casino y poner en marcha esa maquinaria burocrática y negligente llamada pomposamente “honorable” Concejo Deliberante que ha hecho “mutis por el foro” aduciendo “distanciamiento social” olvidando que se hallan pendientes un sin número de cuestiones a resolver, cayendo en nimiedades individuales para hacer política ante la adversidad. Dejando las mezquindades, tal cual se pudo apreciar en la reunión del pasado viernes entre oficialismo y oposición abordando la negociación de la deuda externa, el cuerpo deliberativo por unanimidad en un acto de verdadero localismo, avalase una salida económica a la crisis municipal, atendiendo la incitante propuesta que debería hacer el Ejecutivo, con la seguridad que la mayoría de la comunidad comprendería la vía aceptada para la solución de la enfermedad endémica del atraso en la que se encuentra sumergida de Necochea.
La responsabilidad política de la hora así compromete. Si el Estado municipal asume con decisión la apertura del frente costero olvidando concesiones y aplicando el criterio de venta que es el estímulo para la inversión privada se podría decir hoy lamentablemente, no hay mal que por bien no venga.