Un plan global de salud
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La Organización Mundial de Salud lanzó un programa de acción para impulsar la actividad física. En nuestra ciudad desde el área de Educación Física se trata de implementar algunos lineamientos de esta iniciativa
A pesar de que cada vez más gente decide realizar actividad física para estar en forma y sentirse bien, parece que la población mundial tiende a ser cada vez más perezosa. A fin de combatir esta tendencia, recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó el ‘Plan de acción mundial de la OMS sobre actividad física 2018-2030: más personas activas para un mundo más sano’.
En todo el mundo, uno de cada cinco adultos y cuatro de cada cinco adolescentes (de entre 11 y 17 años) no realizan suficiente actividad física. Las niñas, las mujeres, los adultos mayores, los pobres, las personas con discapacidades y enfermedades crónicas, las poblaciones marginadas y los pueblos indígenas tienen menos oportunidades de mantenerse activos, según destaca la OMS.
Nuestra ciudad no escapa a ese fenómeno, aunque se ve beneficiada por ciertas características urbanas y paisajísticas que impulsan a personas de todas las edades a realizar actividad física.
Mientras tanto, desde distintos ámbitos, los profesores de Educación Física ya trabajan para impulsar en el distrito los lineamientos patrocinados por la OMS.
Desde acá
“La Confederación Argentina de Atletismo forma parte de este programa de la Organización Mundial de la Salud que tiende a fomentar hábitos saludables”, explicó Mauro Cabrera, profesor de Educación Física que desde hace varios años está a cargo de la Escuela Municipal de Atletismo de nuestra ciudad.
“En una sociedad que tiende a conductas de poco movimiento, como se dice habitualmente, lo que trata de hacer la OMS es promover actividades viendo las características de cada ciudad. Ellos plantean que las personas deben tener por lo menos 30 minutos de actividad física por día”, explicó.
Precisó que estas actividades pueden ser desde caminar hasta correr o salir a andar en bicicleta. “Hoy muchos trabajos llevan a las personas al sedentarismo y hacen que la gente no le dedique ese tiempo mínimo de ejercitación que recomienda la OMS”, afirmó.
Dijo que en la actualidad “los países desarrollados impulsan principalmente el desarrollo de la energía sustentable y, por otro lado, a que su población sea saludable”.
Indicó que si bien no existe una política a nivel nacional, provincial o regional al respecto, los profesores de Educación Física, “desde nuestro lugar podemos hacer muchas cosas, no sólo promover, también incentivar a la población para que se anime a salir de su zona de confort y haga actividad física”.
En ese sentido, dijo que cree que Necochea tiene mucho a favor. “Nosotros tenemos unos paisajes naturales increíbles, que en muchos lugares no hay. Una playa y un parque que son muy extensos y que facilitan que la gente haga actividad física”.
Por eso, agregó, “está bueno que nosotros como ciudad podamos capitalizar y ser parte de este programa que nos propone la OMS”.
Desde los CEF
“En los Centros de Educación Física uno de los objetivos es mejorar la calidad de vida mediante la actividad física”, explicó Angel Alfredo Vallejos, vinculado desde hace años al CEF Nº 63 de Juan N. Fernández y uno de los principales impulsores de la creación de un CEF en el barrio 9 de Julio.
“Entonces lo que plantea el plan de la OMS lo llevan adelante los CEF desarrollando proyectos que tengan impacto en la comunidad”, añadió.
Explicó que estos proyectos deben buscar la “manera de que aquellas personas que no puedan acceder a un club o una actividad privada, lo puedan hacer a través de los CEF”.
Porque, precisó, “la que siempre queda de lado es la franja más vulnerable, que son aquellos que no pueden acceder a una práctica deportivo o recreativa por los costos que tiene un club o un gimnasio”.
Y afirmó que, precisamente, esto debería ser una política de estado. “Debería haber una articulación en lo que es salud primaria, el área de educación del municipio e inspección. Porque como está planteado el sistema, los inspectores tienen que llevar adelante un proyecto educativo social, para toda la comunidad”.
Dijo que en nuestra ciudad “hay una gran vorágine con el tema deportivo”, pero se descuidan otros factores. “El municipio tiene un impacto importante con el polideportivo, pero en realidad como geográficamente está muy alejado del cordón más vulnerable, no llega a esos sectores”.
Señaló que “lo que tiene que favorecer la política municipal y provincial, es la disponibilidad de los entornos favorecedores, como es llegar con playones deportivas a las comunidades más vulnerables”.
Y si no puede hacerlo por una cuestión de recursos, explicó, debería disponer para la práctica el espacio existente en las escuelas.
Aunque, también desde las escuelas se desaprovecha la oportunidad de guiar a los chicos hacia la actividad física. “Muchos chicos no tiene interés en la práctica deportiva de la escuela”, dijo Angel.
Esto parece contradecir el diseño curricular del nivel secundario. “Lo que propone el diseño curricular es que los alumnos egresen sabiendo hacer o armar una rutina para la mejora de su propia calidad de vida”.
Factores determinantes
María Cecilia Irazoqui, quien fue directora del Centro de Educación Física Nº 17 de La Dulce, señaló que existe una dicotomía. Por un lado, “se ve que la gente hace más actividad física, tal vez por necesidades médicas, por salir de su ámbito laboral o del encierro, de estar con sus pares y por ganas de estar con sus pares”.
En general, opinó, “la gente mayor se cuida más, se ha tomado más conciencia sobre la necesidad de hacer actividad física”.
“Pero si se ve la media de población de Necochea, no creo que llegue ni al 15 por ciento la gente que hace actividad”, dijo Irazoqui.
Y planteó que muchos factores llevan hacia la inactividad, como el estrés laboral, las nuevas tecnologías o una preocupante tendencia hacia el aislamiento.
“En las escuelas se trabaja muy bien la actividad física, aunque, obviamente, faltan espacios y algunos colegios están más equipados que otros”, explicó.
Indicó que “en la provincia de Buenos Aires la educación física tiene un papel bastante importante, y esto se ha visto reflejado en la creación de centros de educación física y en el compromiso de algunas municipalidades”.
Pero, comentó, “creo que no hay ningún plan a nivel nacional como el que plantea la OMS, aunque todos conocemos esta realidad de la falta de actividad física”.
Dijo que es necesario incentivar las campañas de Salud para difundir esta problemática y que se tome conciencia. “Es un trabajo a largo plazo”, opinó.
Un objetivo global
«Mantenerse activo es crucial para la salud. Sin embargo, en nuestro mundo moderno este es un reto cada vez mayor, principalmente porque nuestras ciudades y comunidades no están concebidas de forma adecuada», señaló el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, al presentar el ‘Plan de acción mundial de la OMS sobre actividad física 2018-2030: más personas activas para un mundo más sano’.
«Necesitamos dirigentes en todos los niveles que ayuden a las personas a dar un paso hacia la salud. Ello es posible sobre todo en las ciudades donde se manifiesta principalmente la responsabilidad de crear espacios más saludables», añadió.
Realizar periódicamente alguna actividad física es fundamental para prevenir y tratar enfermedades no transmisibles (ENT) como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes o el cáncer de mama y de colon.
También ayuda a reducir el riesgo de hipertensión, sobrepeso y obesidad, al tiempo que favorece la salud mental, la calidad de vida y el bienestar. Se estima que las ENT provocan el 71% de todas las muertes en el mundo, entre ellas, la de 15 millones de personas cada año con edades entre los 30 y los 70 años.
El plan de acción muestra a los países posibles vías para reducir la inactividad física en adultos y adolescentes en un 15% para 2030. Se basa en un conjunto de 20 medidas normativas que, combinadas, tienen por objeto crear sociedades más activas mejorando los entornos y las oportunidades para que personas de todas las edades y capacidades dediquen más tiempo a caminar, andar en bicicleta, practicar deportes, bailar o jugar.
Además, este programa insta a apoyar, por ejemplo, la capacitación de los profesionales de la salud y otros, al fortalecimiento de los sistemas de datos y el uso de tecnologías digitales.
Alto impacto sanitario
La inactividad física es mucho más que un reto sanitario: los costos económicos son enormes. En el ámbito mundial, se calcula que el sedentarismo tiene un costo de 54.000 millones de dólares en atención sanitaria directa, de los que el 57% corresponde al sector público y 14.000 millones adicionales son atribuibles a la baja productividad.
Según aclara la OMS, la «actividad física» no debe confundirse con el «ejercicio», ya que este último es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física.
En cambio, la actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas.