“Necochea carece de ambición”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/04/bartolome12.jpg)
Bartolomé Zubillaga dio su mirada sobre la situación actual de la ciudad e insistió en la necesidad de asumir un mayor compromiso desde todos los sectores. El impulso de la educación terciaria y universitaria, según él, es clave para el desarrollo
“Hemos cometido el error de esperar todo del poder político de turno y depositar todas nuestras esperanzas en personas que no dejan de ser conciudadanos nuestros con sus falencias, capacidades, grados de compromiso e ideas”, consideró Bartolomé Zubillaga, al hacer un análisis de lo que nos pasa como ciudad.
Para él, “es una ciudad donde nos cuenta hacer cosas, algo que no se le puede achacar a un intendente en particular, sino que es una responsabilidad de todos”, haciendo referencia a “la falta de compromiso” y “a la carencia de ambición”.
Bartolomé Zubillaga nació y desarrolló su carrera profesional en Necochea. Es presidente de la agencia marítima Trimar, pero hace 30 años que se desempeña en el rubro portuario. Además es gerente general de Ecotec Interoceánica S.A., vicepresidente de la Cámara de Profesionales de Puerto Quequén (Caproq) y ha sido presidente de Fedecaem, de la Cámara de Actividades Portuarias y hasta del Club Rotario de Necochea.
Para Zubillaga, Necochea tiene características propias para desarrollar, que no son comunes a todas las ciudades. “No todas las ciudades tienen puerto y una producción agropecuaria circundante con semejante riqueza como la nuestra”, analizó, y agregó el aspecto turístico que, si bien ha ido menguando, tiene su importancia.
“Necochea tiene todo para ser mucho más de lo que es, pero nos tenemos que comprometer a querer hacerlo”, indicó. De todas maneras, aclaró que no necesariamente la participación debe darse en un partido político sino en algunas de las tantas ONG, que trabajan con distintos objetivos.
En este sentido, indicó que cuando se habla de tener “un desarrollo significa tener mejor salud, mejor seguridad, mejor educación, algo que nos dé calidad de vida y en Necochea, la vamos perdiendo a partir de no comprometernos”.
La educación y el desarrollo urbano
Para Zubillaga, un aspecto fundamental del desarrollo es el impuso de la educación terciaria y universitaria. “En algún momento, se hizo un calculo de cuánto dinero se traslada de Necochea a otras ciudades para pagar alquiler, comida, libros de sus hijos”, recordó, al tiempo que añadió que “además esos jóvenes que se van y se forman, no vuelven porque no se pueden desarrollar profesionalmente en Necochea”.
En este aspecto, puso como ejemplo el crecimiento de Tandil, en parte, gracias a la Universidad Nacional de Centro. Sobre este tema, recordó un proyecto en el que los comerciantes incorporaban pasantes universitarios en sus negocios para mejorar la administración, mientras que el joven iba haciendo, al mismo tiempo, sus primeras experiencias en el mundo profesional.
Desde el punto de vista urbanístico, mencionó la importancia de extender el frente costero de Necochea. “Si uno va a las ciudades turísticas más reconocidas del mundo están construidas frente al mar, nosotros no estamos enfrentando al mar, salvo una partecida, así que es indudable que tenemos que desarrollar el frente costero, que quizás podría atraer inversiones no sólo en bienes raíces, sino en otros rubros que nos puedan ayudar a mejorar nuestra ciudad”.
Más apertura
Con respecto a la gestión del intendente Facundo López, consideró que “atraviesa una etapa complicada porque viene de pasar varios momentos difíciles económicamente hablando. Además tenemos la particularidad de tener siempre signos políticos diferentes en la Provincia o en el país y entiendo que debe ser más gravoso”.
No obstante, le hizo un pedido al Intendente: “Lo que yo le pediría es que se abra más para ver si podemos lograr algún compromiso. En su momento, la gente se unió por la terapia intensiva. Creo que cuando nos toca la salud, la educación, la seguridad, tenemos más motivación, pero lo lamentable es que no se utilizó ese movimiento para seguir adelante”.
Consultado acerca del programa “Necochea 2030”, afirmó que se ha hecho otras veces, pero aclaró que “estar pendientes de lo que el Intendente nos motive a hacer no es una forma de desarrollarse”.
“La forma sería establecer un plan desde las entidades y ese tendría que ser el ámbito de la discusión, donde dejar de lado las mezquindades”. Sin embargo, reconoció que lamentablemente “cuando uno se sienta a hablar con alguien lo primero que se trata de hacer es saber a qué partido pertenece”.
Un tema que reconoce que debería debatirse ya, es el Casino, pero consideró que “es tanta la desconfianza entre los sectores, que se pasa a la inacción”. Con relación al futuro del edificio, señaló que le gustaría escuchar propuestas “porque es un lugar muy lindo como para desperdiciarlo con algunas torres”.
“Me gustaría que sea un ícono de la ciudad, como espacio cultural y social”, comentó, agregando que tiene que ser un proyecto público y privado; privado, para que sea dinámico, creativo y público para que no sea simplemente un negocio”, advirtió.
Para terminar se mostró optimista sobre el futuro de Necochea, pero recalcó que “tenemos que ser más ambiciosos, tener más compromiso con la ciudad, más responsabilidad social empresaria, empezando por los empleados y siguiendo con el medio ambiente”.
Además aseguró que en nuestra ciudad hay mucha “gente exitosa en lo de ellos” y destacó que “hay que aprovechar a los empresarios que tenemos, pero también a los que trabajan para darle la merienda a los chicos pobres, cada uno aportando lo suyo (…) eso es asumir un compromiso”.
El Puerto y su inserción en la comunidad
Bartolomé Zubillaga también se refirió a la relación del Puerto y la ciudad. Al respecto, consideró que existe un desconocimiento en la población sobre la actividad portuaria y lo que significa en términos económicos para la ciudad. Mencionó que se hicieron muchos esfuerzos para dar a conocer lo que es la estación marítima, como charlas y hasta visitas a las escuelas.
Otra cuestión pendiente para él es el trabajo mancomunado que debe haber entre Puerto y Municipalidad. Para explicar a qué se refiere, recordó una anécdota con un taxista en Bahía Blanca que cuando él le dijo que era de Quequén, inmediatamente le mencionó el tema de una draga que se estaba por contratar. De esta manera, dio cuenta cómo la población en Bahía está interiorizada de lo que sucede en el Puerto, a diferencia de lo que pasa en nuestra ciudad.
Además agregó que en ese momento había un intendente radical y un presidente de Puerto de origen peronista en Bahía Blanca y, sin embargo, “yo les he visto juntos defender una posición contra una ley de puertos que era avasallante y nosotros parecía que no podíamos ir juntos”. “La imagen que damos es de mezquindad, que tendríamos que terminar”, opinó.///