“Necochea no va a ser la misma después de la pandemia”
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Pedro Barbieri advirtió que hay que repensar la ciudad a partir de esta situación porque el impacto social y económico va a ser importante. Se mostró preocupado por la falta de liderazgos confiables en la política
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“Después de esta pandemia, la ciudad no va a ser la misma y hay que tomar conciencia del impacto social y económico que nos va a quedar”, opinó Pedro Barbieri, dando cuenta de la responsabilidad que tendrá el Estado y la dirigencia política para resguardar el capital social y humano y, a su vez, planificar a partir de esta situación.
Pedro Barbieri nació en Necochea y solo vivió fuera de la ciudad siete años mientras estudiaba en la facultad para ser ingeniero agrónomo. Tras recibirse, regresó y comenzó a desempeñarse en su profesión en forma privada, pero también tuvo responsabilidades en el sector público. Fue responsable técnico en el vivero municipal (1999- 2003), consejero escolar –encargado del área de infraestructura- (2009 -2013) y titular de la delegación local de Anses (2017-2019). También, cumplió funciones como docente en el centro de formación profesional durante 18 años. Actualmente, además de desempeñarse como profesional, es presidente de la asamblea del Consejo de Administración de la Usina Popular Cooperativa.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Se mostró preocupado por la falta de liderazgos confiables en la política que, según su visión, ha impedido la planificación de la ciudad, a diferencia de lo que ha ocurrido en otros municipios de la región.
Líderes confiables
“A Necochea la veo que no tiene un liderazgo natural que convoque a los necochenses. No hay líderes confiables que permanezcan el tiempo para que se pueda construir algo a mediano y largo plazo”. Esta situación, se ve –a su entender- porque cada cuatro años cambia el intendente, pero no ocurre lo mismo en Tres Arroyos, Balcarce, Tandil, San Cayetano, “donde hay una confianza entre el político y la gente que se logra con el tiempo y que da credibilidad”.
Explicó que durante las campañas políticas se firma una especie de contrato social con la gente, que si se cumple genera la confianza que se necesita para avanzar, pero si no se cumple lo prometido, se rompe el contrato social y ahí es cuando en las elecciones siguientes, se elige a otro candidato.
Para él, en nuestra ciudad los intendentes no han cumplido con lo dicho en campaña y esto ha impedido la planificación y el desarrollo. Por otra parte, advirtió que como los líderes no son confiables, el ciudadano no participa, pese a que quiere hacerlo.
Para Barbieri, tras la pandemia va a ser fundamental la planificación, pero tomando conciencia de que Necochea ya no va a ser la misma, al igual que todo el país, por el impacto económico y social que ya se está viendo. “Van a quedar muchos sectores afectados y va a haber desocupación”.
En este contexto, “tendrá una gran responsabilidad el Estado y todos los dirigentes de la comunidad para resguardar el capital social y humano porque hay que pensar en las personas y cómo se van a reconvertir”.
“Aquí tenemos un gran reto de trabajar para lograr tener la mayor sustentabilidad posible de la economía de la ciudad, porque la Provincia y la Nación tienen muchos problemas económicos y la coparticipación cada vez será menor. Desde el Estado municipal se tienen que realizar políticas productivas o microemprendimientos para generar mano de obra inmediata”.
El perfil turístico
Entre sus preocupaciones, mencionó la necesidad de fortalecer la infraestructura de la ciudad y desarrollar el perfil turístico para romper con la estacionalidad.
“No veo desarrollos en el río, que es uno de los lugares para explotar en invierno”, mencionó, dando cuenta que no podemos ser turísticos solamente durante 45 días en verano. “Tenemos río, médanos, parque, lugares donde podrían hacerse actividades durante el invierno para romper la estacionalidad”.
“Una ciudad sale si tiene planificación de todos sus sectores con todos los actores políticos, sociales y religiosos de una comunidad y es el Estado local el que tiene que convocar a todos para determinar la identidad que nos tendría que caracterizar a Necochea”.
La gestión municipal
Sobre la gestión del intendente Arturo Rojas, opinó que “este gobierno fue elegido con un gran apoyo del electorado y es muy reciente todavía para hacer un análisis de cómo va la gestión, sobre todo teniendo en cuenta las decisiones que tuvieron que tomar para encaminar el municipio complicado que se encontraron”. En este sentido, dijo que “esas decisiones fueron algunas cuestionadas por el electorado y otras, no tanto”.
“Hay que ver ahora el resultado de estas medidas y si el contrato social sigue vigente o se rompe, depende de la gestión. El tiempo lo dirá”.
Para terminar, Barbieri se mostró optimista, aunque advirtió que no hay que perder de vista que después de esta pandemia, Necochea va a ser otra desde el aspecto económico y social. Insistió en que el Estado y los dirigentes tendrán una gran responsabilidad para encauzar el futuro, así como también las instituciones y entidades intermedias.
En lo que respecta al ciudadano, utilizó la palabra resiliencia para explicar lo que se viene. “A nivel personal, familiar y laboral nos vamos tener que adaptar a nuevos desafíos y a cambios de hábitos. La resiliencia es la que nos va a reconvertir y mantener en el nuevo sistema. Es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas. No va a ser lo mismo, porque van a quedar muchos sectores muy afectados”.
Casino: participación del privado y el Estado
Con respecto al Casino, Pedro Barbieri advirtió que como está “no sirve para nada” y el Estado no tiene los recursos para ponerlo en condiciones. Para él, se debería permitir una inversión privada, pero el municipio debe ser parte de esa sociedad porque “es un patrimonio público” y “no se puede vender”.
En este sentido, opinó que se debería busca la forma para armar un proyecto que incluya al privado pero también al Estado.
Sobre la posibilidad de recuperar algún sector, señaló que podría ser el auditórium, pero consideró que eso dependerá del proyecto de lo que se quiera hacer en el lugar y propuso como opciones, un complejo hotelero, una universidad o un emprendimiento gastronómico.
Postura sobre el Parque
Al referirse al parque Miguel Lillo y a las posturas encontradas sobre el tema, opinó: “Soy de los que creen que hay que hacer alguna intervención, como pueden ser complejos gastronómicos y deportivos, pero no urbanísticos” y aclaró que “siempre a través de concesiones”.
“Para muchas personas, el Parque termina en la avenida Pinolandia, por eso hay ampliar el paseo hasta la avenida de los caballos o más también para que la gente pueda aprovechar un circuito más grande, ahora que hay más cuadras asfaltadas por la 10”.
Por otra parte, mencionó que necesita mantenimiento y reforestación. “En el año 1988 se hizo un estudio donde se planteaba que había que hacer recuperación de espacios porque había sectores de plantas que se estaban secando y eso nunca se llevó a cabo”. A su entender, hay que retomar esta idea porque “con el tiempo el Parque va a tender a desaparecer”. Explicó que hay plantas que se han caído y no se recuperan de un día para el otro porque los árboles tardan 20 años en crecer.
Barbieri comentó que le gustaría que se extendiera el frente costero, pero ratificó que no está de acuerdo con emprendimientos urbanísticos en el Parque. Para él, el lugar ideal hubiera sido el campo de Cipriano, e hizo referencia a un antiguo proyecto que tenía Gastón Guarracino para ese lugar, donde actualmente están los molinos.