Necochea…transición y comienzo de gestión
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«No somos elegidos
por Dios, sino por el
electorado, por lo tanto
busquemos el diálogo
con todos aquellos que
ponemos esfuerzos en
una mejor democracia»
Willy Brandt, político alemán
Durante décadas se dieron diferentes procesos de cambios en muchos lugares del mundo que han hecho que diversos politólogos comenzarán a estudiar las llamadas transiciones políticas, entendidas como cambios de régimen de cualquier ángulo ideológico e incluso del autoritarismo a la democracia.
Incluye el trabajo conjunto hasta la asunción del nuevo gobierno armonizando con el anterior, sabiendo que cada transición tiene sus particularidades, nada es siempre igual, más aun, en ocasiones no logran el fin deseado, porque suelen ser cambios bruscos y es necesario un alto sentido de la responsabilidad de unos y otros para arribar a un buen destino.
En gobiernos que respetan la democracia, se suelen dar casi en forma inmediata luego de una elección que pudo venir cargada de disímiles objetivos a veces con enfrentamientos verbales los que no son fáciles de olvidar, aunque el tiempo pueda llegar a disimular, encauzando un diálogo que sobrevuele aquellos desencuentros. En este momento los actores deberían recordar, como una metáfora, las palabras del líder radical Ricardo Balbín en el sepelio del presidente Perón: “Este adversario de ayer, viene hoy a despedir un amigo.” Aunque la ocasión sea diametralmente opuesta, la frase guarda una profunda reflexión.
Arturo Rojas debe sentarse con Facundo López quién está gobernando desde hace cuatro años y con la legitimidad de cada uno, electo y saliente, antes del 10 de diciembre, a una mesa e ir delineando, una transición tranquila y eficaz para la visión de una sociedad que espera y necesita gestos.
Madurez en una hora complicada que vive el distrito, tratando de dejar atrás aquel clásico «la herencia recibida», ya que es de suponer que se está preparado para manejar esa herencia no deseada. Una gran parte de la sociedad así lo entendió ya que el futuro intendente fue electo con casi el sesenta por ciento de los votos.
Cuando se habla de transición esto supone ambas partes, sin que sea una inquisición sino poner las cosas en su lugar y saber de dónde se arranca una administración admitiendo lo positivo de la anterior y conociendo lo negativo.
Cuando el diálogo político es serio y con altura se vislumbra un buen camino, por eso los intereses generales deben estar por sobre los particulares, lo hemos dicho mil veces.
Arturo Rojas: definiciones que dejen ver el camino a seguir en el coroto plazo
La transición todavía no está en marcha, pero no debe ni puede demorarse. El intendente electo quiere tener un aceitado diálogo con el Concejo Deliberante, qué si bien tiene con los siete ingresos de concejales una posibilidad cierta de acelerar decisiones fundamentales, a su vez necesita consensos, esperemos no confundir consensos con obstáculos, ni diálogo político con interminables charlas sin resultados prácticos.
Arturo Rojas fue concejal y sabe que los roces permanentes del cuerpo con un intendente no es una buena ruta a seguir, por eso quiere tener un fluido contacto, que lo expresó claramente cuando habló de reunir a los futuros diez concejales a asumir y a los diez que permanecerán dos años más, para estructurar una idea de trabajo. Aunque no se descarta que alguno de ellos pase a ocupar un cargo en el ejecutivo.
Rojas tiene dos temas que le desvelan, y por cierto claves, la aprobación del presupuesto, un arma vital para cualquier gobierno y la fiscal impositiva, la ordenanza que regula las obligaciones y derechos de los contribuyentes y cobro de los tributos, entre otros item.
Está la temporada estival encima (algún día deberemos cambiar el almanaque de fecha de elecciones en las intendencias costeras) con la concreción del Festival Infantil, la permanente discusión de todo lo que hace a espectáculos callejeros, limpieza de la zona de la Villa Díaz Vélez ver la continuidad o no del estacionamiento medido durante el verano, que tantas críticas contrarias ha generado, hay quienes que piensan en continuarlo pero achicando la cantidad de calles, y el gran tema la falta de agua en varios sectores especialmente en la zona costera.
Por fuera de todos estos temas, el fundamental será el abono de sueldos y aguinaldo de fin de año (supone una bolsa con de dinero cercana a los ochenta millones de pesos), el propio intendente electo ha manifestado en plena campaña electoral que tendría en mente la posibilidad de lanzar una moratoria al inicio del próximo año, que significará elevar el ingreso de dinero y dar la posibilidad a deudores por diferentes tasas y aplicar un severo plan que contemple, de una buena vez por todas ante tantos amagues, llegar a la cobranza de los morosos consuetudinarios. Se descuenta el acortamiento de la planta política, mayores posibilidades a empleados de carrera municipal otorgándoles otros grados de responsabilidades, colocar interlocutores para un constante diálogo con el Sindicato de Municipales
Entre las urgencias que tiene por delante el nuevo gobierno municipal están los proveedores, grandes, medianos o chicos, todos requieren importancia y tratos por igual.
No debe ser sólo una frase más en un comienzo de ciclo, debe ser una realidad concreta, por varias cosas, primero por la confianza que esto inspira, segundo porque habrá competencia lo cual valorizará un Estado y reducirá presentación de ofertas, tercero porque el pago a proveedores se llama respeto, a lo que habría que agregarle que no se pueden hacer negociaciones con proveedores sabiendo que resultará impracticable el cumplimiento.
El intendente electo tiene muy en claro algo, la renegociación del contrato más importante que tiene la concesión de mayor volumen económico, la recolección de residuos, no equivale a decir que hay que dar marcha atrás nada ni provocar enfrentamientos, debe haber una decisión evaluada con tres presencias en la mesa, el Estado municipal, empresarios y el Sindicato de Camioneros.
¿La mesa de concertación está servida?
Se debe enfocar en lo que puede salir bien, dejando el temor por lo que puede resultar mal. Se ha comenzado más de una vez con la posibilidad de concretar una mesa donde los principales actores de nuestra sociedad estén presentes, no como figuras decorativas sino como un intercambio de ideas, corrigiendo errores y compartir aciertos.
Es un camino correcto el llamado a una «mesa de concertación local » (sic Arturo Rojas), al brindar su primera conferencia de prensa luego de las elecciones, amplio el concepto afirmando que la pretensión es que funcione activamente con la integración de empresarios, comerciantes, sindicatos, entidades intermedias, colegios de profesionales y partidos políticos, tengan o no representación en el legislativo .
Es un buen intento, esperemos no se quede en eso, un buen intento si realmente se lo llena de contenido.
Necochea tiene por delante tres huellas a transitar, el pasado reciente y sus dificultades actuales, una coyuntura complicada, el corto plazo y un plan que nos proyecte al menos a un década por delante, habría que aplicar aquello de la necesidad de un bombero para apagar algunos incendios, un fino cirujano trabajando con anestesia pero metiendo bisturí a fondo, un proyecto para cuatro años y un estadista que mire más allá del horizonte.
Ir a las prioridades, no descuidar lo inmediato, manejar seriamente la transición, y después accionar con decisión sin detenernos, viendo la ciudad del futuro.
El camino es la transición, esperamos el encuentro y la foto del intendente electo y saliente, se llama convivir en democracia, aún en la diferencia.