Ni la cuarentena los detuvo
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El merendero 2cientas Sonrisas retomó la actividad hace unos meses en el barrio General San Martín. Con la colaboración de vecinos solidarios, entidades y algunas empresas, sigue con la labor iniciada hace siete años
“Seguimos con el merendero, como siempre. Con la cuarentena no paramos y seguimos en 2021. Ahora empezamos con un poquito más de fuerza”, afirmó Nélida Esther Luján, el alma y corazón del merendero 2cientas Sonrisas, que funciona en el barrio General San Martín desde hace siete años.
Explicó que ahora se está trabajando con “chicos más chicos”, que “no pasan de los 12 años”.
“Hace seis meses que los chicos volvieron al merendero”, afirmó Luján, que durante la cuarentena de 2020 no se quedó quieta y salió a repartir alimentos a las familias de los chicos que concurrían a la institución.
En el merendero ubicado en la calle 89 bis no sólo les brinda la merienda, también ayuda escolar y contención. “Asisten una psicopedagoga y algunas maestras que realizan sus prácticas”, explicó.
En los últimos meses el merendero ha recibido importantes aportes solidarios. Uno de los últimos fue una jornada organizada por la asociación necochense Todo Terreno, que incluyó la colaboración de Juan Bautista de Benedictis y varios comercios. Lo recaudado fue entregado al Hospital Hospital Municipal y a 2cientas Sonrisas.
“Era tanto el alimento que nos entregaron que lo compartimos con el merendero Frutillitas”, dijo Nélida, que también destacó la constante colaboración de la empresa de transporte de colectivos local para llevar a los chicos a distintas actividad y lugares, como una visita al circo o al Festival Infantil.
Para ayudar
Esta iniciativa surgió hace siete años, cuando Alejandra Pascale le propuso a Nélida Luján “hacer algo por los chicos que andaban en la calle”.
En un principio se empezó con un merendero, pero luego se comenzaron a desarrollar otros proyectos, porque la idea no sólo era darles comida a los chicos, sino ofrecerles alguna actividad cultural y deportiva. Así se ofrecieron obras de teatro, clases de judo y talleres de pintura.
Si bien Alejandra Pascale debió dejar el proyecto por cuestiones de salud, Nélida siguió adelante junto a la concejala Sandra Antenucci, un grupo de voluntarios que brindan talleres y sus propias familias.
Así se arregló el garaje donde comenzó a funcionar el merendero. Con la colaboración de vecinos y empresas se le hizo un techo nuevo y luego se construyó un piso de cerámicos.
En 2020 la pandemia obligó a cerrar las puertas del merendero, pero Nélida no se quedó quieta. Comenzó a entregar bolsones de comida entre los vecinos que los necesitaban.
En los últimos meses de 2021el merendero comenzó a trabajar a pleno como en 2019. Con la colaboración de su familia, algunas mujeres que colaboran desinteresadamente y el apoyo de otras instituciones, 2cientas Sonrisas arrancó un 2022 especial.
Los miembros de la Asociación Necochense Todo Terreno no sólo donó alimentos, decidieron ponerse manos a la obra y lavaron el frente del merendero a fin de pintarlo en los próximos días.
Merendero
Nélida, cuya propia infancia fue difícil, señaló que a los chicos del merendero les hace bien saber que hay gente que se interesa por ellos.
Este verano se acercó el payaso Fainá, quien les regaló a los chicos una tarde inolvidable.
Luján, que sabe de pobreza, señaló que tal vez lo ideal sería que los chicos no tuvieran que concurrir a un merendero, “que pudieran comer en sus casas lo que quisiera”, pero, afirmó, “lamentablemente estamos muy lejos de eso”.
Por eso, Nélida no baja los brazos y sigue trabajando infatigablemente para mantener abiertas las puertas del merendero.///