Ninguno de los robos a mano armada de las últimas semanas ha sido esclarecido
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Hubo dos asaltos en comercios, otro en una vivienda de Quequén y también uno a una quiniela
En las últimas dos semanas se han producido varios robos a mano armada en nuestra ciudad y si bien existen grabaciones en video sobre los autores de los robos y otras pistas, no se ha podido identificar a los ladrones.
En la mañana del miércoles se produjeron dos robos en comercios y si bien existen imágenes en video de uno de los hechos, el Juzgado de Garantías consideró que la grabación no ofrecía suficiente certeza sobre la identidad del ladrón, por lo que denegó la realización de una serie de allanamientos.
Se sospecha que tanto en asalto a la propietaria de la panadería La Perla, en 68 al 3600, como en registrado en el comercio de 44 y 55, pudo haber actuado el mismo individuo, ya que el modus operandi y las características físicas de los ladrones eran muy similares.
En ambos casos, el delincuente actuó con total normalidad mientras hacía las compras y sólo exhibió el arma cuando llegó la hora de pagar.
El ladrón se movilizaba en moto, en ambos robos, llevaba colocada una campera oscura y también tenía una mochila en la que guardaba un arma de grueso calibre.
En la grabación de la cámara de video de la calle 44 y 55, se puede advertir, que el delincuente llevaba un pistolón tipo escopeta, plegado en el interior de la mochila.
En ese caso, el ladrón exhibió el arma, pero sin apuntar directamente al propietario del comercio. Incluso desarmó y guardó el pistolón mucho antes de salir del comercio.
La frialdad con la que actuó hace sospechar que se trata de un delincuente experimentado.
Asalto en Quequén
El día anterior a esos dos robos, en la mañana del martes, tres individuos ingresaron a robar a una vivienda ubicada en la calle 554. Los delincuentes, que actuaron con extrema violencia, todavía no han podido ser identificados.
Los tres hombres llevaba los rostros cubiertos y actuaron armados. Las víctimas fueron Jaime Juvenal Puyel, de 75 años, y Alberto Rodolfo García, de 79, sólo tenían 900 pesos cada uno.
El salvaje asalto se produjo minutos antes de la 7 de la mañana en una vivienda de la avenida 554. Las víctimas escucharon ladrar a los perros y Puyel dedició salir de la casa para ver qué ocurría. Por seguridad, tomó un machete y salió.
Puyel no vio nada raro y volvió a entrar en la casa. Pero entonces uno de los perros, que duerme en el interior de la vivienda, comenzó a ladrar hacia la puerta, por lo que el hombre decidió mirar por la mirilla.
En la tranquerita que da a la calle, Puyel vio un hombre parado que le hacía seña como pidiendo agua caliente para el mate. Esto no le llamó la atención, ya que por ese sector circulan muchos camiones. “Nosotros nos levantamos temprano porque nunca falta el camionero que nos pide agua para el mate”, explicó.
Puyel buscó la llave del candado y, en cuanto abrió la puerta, fue sorprendido por dos sujetos armados y encapuchados.
Uno de ellos le aplicó un culatazo en la cabeza y lo empujó hacia el interior de la vivienda, donde se encontraba García. “Me pedían plata y yo les decía que no teníamos así que nos empezaron a castigar”, dijo Puyel.
Luego de tirarlo al piso y patearlo, tomaron una botella de alcohol de quemar, se la tiraron en la cara y lo amenazaron con un encendedor.
“Me tiraron alcohol de quemar en la cara y me prendían y apagaban un encendedor cerca”, afirmó.
La quiniela
Una semana antes, el lunes 25 de septiembre, dos individuos armados ingresaron a una agencia de quiniela donde también funciona un sistema de cobro rápido y asaltaron al empleado del local y a una clienta que se encontraba circunstancialmente en el lugar.
Todo el robo quedó grabado por el sistema de seguridad, sin embargo los delincuentes actuaron con los rostros cubiertos por cascos de motos.
A las 13.45, un individuo ingresó al local de avenida 58 casi 75 y tomó por la espalda e inmovilizó a una clienta que realizaba un pago de un servicio.Luego, entró otro hombre con casco y un arma de fuego y se metió detrás del mostrador para dirigirse hacia donde estaba el empleado Luis Torres.
Este último apuntaba con el arma directamente al empleado de la agencia mientras que buscaba dinero detrás del mostrador.
En determinado momento, cuando no encontró el monto de dinero que esperaba, fue hasta el empleado, lo amenazó para que se tirara al piso y antes de que la víctima pudiera responder, le aplicó dos culatazos con el arma.
Según explicó el propietario de la agencia, los delincuentes lograron apoderarse de 15.000 pesos que había circunstancialmente en el lugar y que era para pagar un premio.///
Pocas pruebas contra los “motochorros”
Pese a los allanamientos realizados y a la aprehensión de un sospechoso, pocos han sido los elementos que se han podido sumar a las investigaciones de los robos cometidos días atrás por “motochorros” en Quequén.
En esos hechos las víctimas eran personas jóvenes y los ladrones, que se movilizaban en moto, los amenazaron con armas para apoderarse de sus teléfonos celulares.
Entre las víctimas se encuentra una niña de 3 años que acompañaba a su hermana de catorce cuando fueron interceptadas por dos individuos en motocicleta.
Por ese hecho y otro ocurrido días después, en el que la víctima fue otra adolescente de 14, se procedió a la aprehensión de un sospechoso y a su posterior detención. Sin embargo, el hombre podría recuperar la libertad debido a que no se pudieron encontrar entre los elementos secuestrados en dos allanamientos, alguno que lo vincule con los robos.///