Niños jugaban en la arena y de pronto el insólito episodio
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Dentro de bolsas de nylon semienterradas en el médano estaban los restos de un cadáver prácticamente completo. La investigación
El domingo 4 de mayo de 2020, en plena cuarentena por la pandemia de coronavirus, un macabro hallazgo realizaron niños que jugaban en un médano cercano a su casa, ubicado a metros del acceso a Costa Bonita.
Encontraron un cráneo, fémur, tibia y peroné, entre otros huesos humanos comenzará una investigación forense para determinar la identidad de la persona fallecida.
Esa tarde entre las 17 y 18 horas, un grupo de chicos de distintas edades halló restos humanos semienterrados y poco después avisaron a sus progenitores, que dieron aviso a la Policía.
Luego de una inspección general del terreno y la notificación a la Fiscalía, se montó una guardia policial en el lugar para preservar el hallazgo y el lunes siguiente 5 de mayo, especialistas del Conicet rescataron cada una de las piezas encontradas.
Los periodistas de Ecos Diarios concurrieron esa fría tarde-noche del domingo 4 y las primeras especulaciones indicaban que los huesos pertenecían a una persona joven.
A simple vista, se determinó que el cráneo estaba perforado en el parietal izquierdo.
Operativo
Llegaron hasta el lugar, efectivos de la Jefatura Departamental de Policía, Bomberos, el instructor de la Fiscalía Juan Astiz y agentes de la Policía Científica.
Además del cráneo, había un fémur, una tibia y peroné, una mandíbula que presentaba el faltante de todas las piezas dentarias del lado izquierdo y demás restos óseos.
Integrantes del equipo de antropólogos del Conicet llevaron a cabo el operativo de rescate de los huesos humanos, fueron seleccionados y acondicionados luego en un gabinete que funciona en el edificio de la Unidad de Enseñanza Académica de Quequén, que depende de la Universidad Nacional del Centro de Tandil. ////