No desentonaron
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Javier Segovia y Nicolás Casais lograron sendas victorias en la Monomarca de APSE
Ambos lucieron los mejores números del ranking y en las dos finales que se estableció en el organigrama se retiraron exitosos en un nuevo capítulo de los torneos APSE 2018 y en los que la Monomarca, en el circuito La Virgen del Camino, del Club Jorge Newbery, de Lobería fue la categoría que le dio el cierre ante una buena cantidad de público.
El campeón Javier Segovia hizo suyo todo lo que se propuso y vuelta a vuelta fue comprobando que el asedio del loberense Luis Giménez, algo que ocurrió en los primeros tramos, le daba pie para escaparse unos metros en cada frenaje y salir mejor armado de las cabeceras del estupendo trazado aurinegro.
Giménez, al amparo de la motorización de su padre, capitalizó el buen andar de su auto y tuvo que esmerarse para no cometer errores que lo privaran de terminar en el podio.
Martin Romero fue quien se aferró al propósito de saltar al puesto de escolta y por sólo 330 milésimas completó el podio de los Titulares.
En la línea
En la final Dual, el loberense Luis Giménez fue el dominante absoluto, luego de una impecable largada y en la que Juan Jakimzuk, a metros del inicio de la prueba quedó cruzado y transitó así hasta poder recuperar la línea de marcha muy retrasado.
Se establecieron varios pelotones detrás de los líderes y peleando por la tercera posición no se dieron tregua cuatro pilotos y la maniobra entre Fernando Rodríguez junto a Emiliano Domínguez fue la que cambió el planteo del resto.
A la salida de la primera curva del trazado y transitando rumbo a la conocida zona de la chicana, Rodríguez sostuvo firme su aspiración de terminar en el podio y de la acción, el trompo completo de Domínguez originó su retraso posterior.
Desde atrás, en tanto, recuperando terreno apareció Alejandro Segovia, quien desde la última posición escaló hasta estar quinto y luego retrasarse cuando sólo restaban dos giros .
En los tramos finales el juvenil Nicolás Casais movilizó a todos porque se acercó con serias aspiraciones de arrebartarle el triunfo a Luis Giménez y cuando salieron de la última curva, ambos vehículos recorrieron apareados rumbo a la sentencia definitoria y al caer la bandera a cuadros en manos del Vasco Rabellino fueron 0117 milésimas las que lo consagraron a Casais, despertando la algarabía por la brillante maniobra compartida y por tamaña definición.
En esta última final de la tarde para Fernando Rodríguez significó mucho el arribo al tercer peldaño del podio: se llevó el Premio Bocha Rodriguez, justo en el día del homenaje para su padre que siempre lo acompañó desde sus comienzos en el motociclismo y posterior arribo al automovilismo deportivo.
