“No ha habido una gran clase empresarial o institucional, como sí hay en otras ciudades”
Para Leonardo Cavallo, la dirigencia no siempre ha estado acorde a las necesidades de la ciudad. Entre sus preocupaciones, planteó la necesidad de desarrollar la faz productiva
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JULIETA MORENO | Redacción
“Hemos tenido una dirigencia política, institucional y empresarial que no sé si ha estado siempre acorde a las necesidades de la ciudad”, expresó Leonardo Cavallo al pensar la realidad de Necochea. Para él, durante mucho tiempo ha faltado una buena clase dirigente “con apego a la ciudad para mejorarla”.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre el distrito y planteó como una de sus preocupaciones la necesidad de desarrollar la faz productiva para generar empleo y dinamizar la economía. Habló del crecimiento territorial, pero también de la falta de servicios y opinó sobre el casino, el parque y el gobierno municipal. Pese a los desafíos pendientes, se mostró esperanzado por el recambio generacional que se está produciendo en la dirigencia y la cantidad de personas que silenciosamente están trabajando en diversos ámbitos, dando cuenta de una “efervescencia social”.
El rol de la dirigencia
“Está bastante dura la cosa. No lo veo bien”, afirmó Leonardo Cavallo al analizar la realidad actual de Necochea. “Históricamente nunca estuvo bien cuidada o mantenida”, sostuvo, aunque aclaró que el problema no puede atribuirse únicamente a una gestión municipal.
En su opinión, “la dirigencia, no solamente política, sino institucional y de muchos lugares, no ha tenido tanto apego a la ciudad para mejorarla”.
En contrapartida, mencionó la enorme predisposición que existe en Necochea para participar de las instituciones. “Hay muchísima gente que está viviendo acá, que trabaja y colabora con instituciones”, señaló. Sin embargo, consideró que esa energía no se volcó con la misma intensidad al desarrollo productivo de la ciudad.
En ese sentido, observa que Necochea cuenta con recursos y sectores con un enorme potencial, como el puerto y el campo, pero remarcó que faltó una dirigencia política, social y empresarial con mayor capacidad de articulación. “No ha habido una gran clase empresarial o institucional, como sí hay en otras ciudades”, explicó, y agregó que “no hay mucha cohesión”, más allá de las diferencias de pensamiento lógicas.
“A Necochea le estuvo faltando una buena dirigencia”, resumió, aunque advirtió que en los últimos años comenzó a producirse un recambio generacional. “Quizás eso genere un cambio”, planteó.
Para Cavallo, esa renovación debería estar acompañada por espacios de formación y una universidad más fuerte, capaces de contribuir a la preparación de nuevos dirigentes y profesionales.
También cuestionó la idea de hablar de “el necochense” como si existiera un perfil único. “Hay mucha mezcla, en el buen sentido también”, indicó, dando cuenta de la cantidad de personas que han venido de otros lugares a instalarse a la ciudad. En este aspecto, le parece mejor hablar de comunidad.
Por un desarrollo productivo
Entre sus principales preocupaciones, señaló la necesidad de fortalecer la faz productiva. Consideró positivo que el campo sea un dinamizador de la economía local, pero entiende que no puede ser el único motor.
En su análisis, planteó que la ciudad perdió buena parte de su perfil industrial. “Las fábricas fueron reemplazadas por los comercios, donde se revenden productos o manufacturas traídas de afuera”, señaló. Recordó que Necochea tuvo históricamente fábricas e industrias vinculadas al puerto y al campo.
A su entender, un desarrollo productivo más fuerte permitiría generar empleo, mejorar la situación social y construir una economía con mayor capacidad para resistir los embates externos. En ese esquema, el turismo también debería ocupar un lugar central, pero articulado con otras actividades.
“No nos olvidemos que somos una ciudad de todo el año. No es solamente un eslogan turístico. Es una realidad que tenemos”, afirmó. Por eso, entiende que Necochea debe pensar su desarrollo como una combinación de distintos rubros y no a partir de un único sector. “No es un único rubro, no es un único título, no es un único slogan, sino que son todos los que tenemos amalgamados y que generen un desarrollo de producciones de distintos rubros que sean los motores de la ciudad”, explicó.
Acompañar la
expansión
En otro tramo de la entrevista, también se refirió a la expansión de la ciudad. Desde su experiencia, comentó que la ciudad se expandió sin que los servicios acompañaran ese proceso. “La ciudad creció para ese lado y los servicios no han acompañado”, afirmó al referirse al crecimiento hacia la zona de Villa Deportista.
Además, consideró que es necesario avanzar en un mayor ordenamiento para evitar que viviendas y emprendimientos productivos terminen conviviendo sin una planificación adecuada.
En la misma línea, cuestionó que la ciudad haya tenido históricamente una actitud más pasiva que activa frente a sus oportunidades. Como ejemplo, mencionó el desarrollo del Paseo de la Ribera y consideró que, con un mayor acompañamiento de distintos sectores, podría haberse extendido hasta la Cascada.
Como ejemplo del potencial desaprovechado, comparó a Necochea con ciudades como Tandil y Olavarría. “Son ciudades que hasta incluso Tandil, por ejemplo, nos está pasando el trapo turísticamente”, sostuvo. Y recordó el caso de Olavarría, que hace algunas décadas era “una ciudad más de la provincia” y que hoy logró consolidarse como un polo productivo.
El parque y el casino
Con respecto al Parque Miguel Lillo, reivindicó el valor ambiental y natural de un espacio que considera que es “un orgullo de la ciudad”. Sin embargo, entiende que podría existir una intervención “criteriosa” que permita sumar algunos servicios, sin alterar la esencia del lugar. “No estaría mal dotarlo de algunos recursos, de algunos servicios un poquito más pensados”, señaló.
Además, planteó que la ciudad debería dejar de pensar que el Parque Miguel Lillo es un freno. Para él, “habría que haber hecho ya hace años un desarrollo pensado desde donde termina el Parque, donde está el parque eólico, hasta el balneario Los Ángeles” para aprovechar la extensa costa.
Al referirse al Casino, Cavallo no se mostró conforme con su venta, pero consideró que la situación del complejo no se puede analizar como un hecho aislado, sino como el resultado de una sucesión de decisiones y de la falta de una planificación turística más amplia.
“El edificio así, derruido, no puede estar más. Es una vergüenza para el necochense”, afirmó y recordó que alguna vez fue “el orgullo y la postal de Necochea” y que hoy se transformó “en el lunar”.
A su entender, el problema no se limita al edificio, sino que forma parte de una falta de visión integral sobre el frente costero. “En vez de haber buscado una única solución, se tendría que haber pensado en un proyecto más amplio y contundente”, planteó y lamentó que hace 60 años que hay solo unas pocas cuadras de playas céntricas y dos o tres cuadras de peatonal.
Desgaste y descreimiento
Al referirse a la gestión del intendente Arturo Rojas, señaló que observa “un desgaste muy grande” y una ciudadanía “muy descreída”. Según su mirada, existe una dinámica repetida en la que cada nuevo gobierno recibe inicialmente un margen de confianza, pero luego debe demostrar con hechos concretos cuál es su proyecto.
“Creo que el gobierno de Rojas no ha sabido demostrar que tenía un proyecto de ciudad para mejorarla”, afirmó. En su opinión, hubo “cosas aisladas o hechos muy aislados” que no lograron conformar una planificación general.
Una ciudad con futuro
A pesar de desafíos que hay por delante, Cavallo aseguró que mantiene una mirada optimista sobre Necochea.
“Creo que la ciudad, por suerte también, abre las puertas y ese es un escenario para la llegada de mucha gente en distintos rubros”, destacó. También valoró a quienes nacieron en Necochea, se fueron a desarrollar sus vidas en otros lugares y luego regresaron.
Para él, existe una diversidad que muchas veces no se alcanza a percibir a primera vista. “Hay mucha cabeza, mucho cerebro, como se decía en mi época, de gente que, sin tener roles protagónicos, en lo suyo tiene visiones interesantes para hacer cosas”, opinó.
“Hay una evolución y una efervescencia que quizás siempre estuvo”, afirmó.
En esa actividad silenciosa, diversa y creciente encuentra una de las principales razones para mantener la esperanza: “Hay muchas cosas para desarrollarse y mucha gente haciendo cosas que no se conoce, pero no quiere decir que no estén. Están”.
Entre la comunicación, la producción
y la participación ciudadana
Leonardo Cavallo nació en Necochea, donde realizó sus estudios primarios y secundarios. Integró una de las primeras promociones de la Escuela Técnica N° 3 y obtuvo el título de técnico en Informática. A mediados de la década de 1990, se trasladó a La Plata para cursar la carrera de Comunicación Social en la universidad pública. Si bien no terminó su formación, cursó cuatro años que le permitieron luego, a lo largo de su vida, consolidar su vocación alrededor de la comunicación institucional.
Por razones familiares, regresó a su ciudad y enseguida empezó a trabajar. Se desempeñó como redactor durante dos años en Ecos Diarios e incursionó también un tiempo en la radio, antes de ingresar a la administración pública en 2005. Durante 16 años trabajó en la Municipalidad de Necochea, donde ocupó cargos en las áreas de Cultura, Prensa y Turismo.
En forma simultánea, junto a su esposa, puso en marcha un emprendimiento familiar de producción de plantas aromáticas y vivero llamado “Cultivos Lawen”, que hoy siguen desarrollando después de 25 años. En la actualidad, también colabora en el estudio de agrimensura de su suegro.
Su vida social y comunitaria se completa con una militancia en la Unión Cívica Radical, iniciada durante sus años universitarios en la Franja Morada, y su participación en diversas entidades locales como el Radioclub y la Asociación Familia Marchigiana.///
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