No hay propiedades para alquilar y el ajuste anual llegó a 61,5%
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Difícil situación. Atraviesan los inquilinos, a quienes les cuesta pagar los exorbitantes aumentos. Muchos rescinden contratos. Dueños sacan inmuebles del mercado
Dentro de las nocivas consecuencias que viene teniendo la inflación, Necochea no escapa a una problemática que ya se venía insinuando desde 2020 y que ahora se ha agravado hasta límites angustiantes: la escasa o nula oferta de alquileres de inmuebles.
El mayor padecimiento surge al año cuando hay que actualizar el valor del alquiler de acuerdo al índice de contratos de locación, que publica el Banco Central de la República Argentina (BCRA): mientras que un año atrás significaban subas del 41% en el alquiler, el mes pasado se elevó al 61,5% y se vaticina que seguirá creciendo.
Ante este panorama existe suma inquietud e incertidumbre, que hace que varios propietarios no vuelvan a alquilar sus propiedades al cumplirse los contratos, esperando una mejora del cuadro a partir de una necesaria reforma de la ley de alquileres; o directamente los pongan en venta. Algo, esto último, que también está paralizado en nuestra ciudad.
Mediaciones
Aparte de los inquilinos, la situación complica la labor profesional de los martilleros, que han visto sensiblemente reducido su trabajo y que deben oficiar de mediadores entre las partes. Ante esta situación se busca prorrogar el vencimiento de los convenios al vencerse, y con subas estipuladas por las partes, “que en general se muestran predispuestas”.
El agente inmobiliario Sebastián Sarasíbar, no ocultó su preocupación por el actual escenario. Sobre el tema manifestó que “al no llegarse a un acuerdo, se vienen produciendo muchas rescisiones de contratos por parte del inquilino, meses antes de su vencimiento”; aunque reveló que “aún no han crecido casos de judicialización…”
Por otro lado, ante la actual tensión cambiaria, con un valor del dólar que no para de crecer, los martilleros se las ven “en figurillas” al momento de tener que hacer una tasación “Cuando se fue el ministro Guzmán el dólar estaba en $245 y ahora está cerca de $240”, se quejó un profesional del ramo.
Quien alquila hoy un inmueble debe abonar el mes de depósito, el primer mes de locación, y en caso de intervenir un profesional inmobiliario, los honorarios del mismo, equivalentes al 4% del total del contrato. Un pronunciado gasto al que se suma el de la mudanza.
Los costos en la ciudad
Las fuentes consultadas detallaron que si bien la falta de oferta de alquileres es general, es aún más notoria en cuanto a casas.
Hablando de los costos actuales promedios de alquileres en Necochea, más allá de la variabilidad de precios de acuerdo al barrio en el que están ubicados los inmuebles y la antigüedad y estado de los mismos, andan en los siguientes valores: un departamento de dos ambientes, sin cochera en edificios de más de 40 años de antigüedad, tienen un valor base de $30.000 mensuales y uno con cochera, de $45.000 en adelante. Por su parte alquilar una casa bien ubicada de tres dormitorios, con cochera, cuesta a partir de $80.000.
Hay que reformar la ley
La grave situación actual es producto, en gran parte, del fracaso de la ley de alquileres (27.551), que comenzó a regir hace dos años, perjudicando tanto a inquilinos como dueños de inmuebles, e inclusive a los martilleros, que son actores de las transacciones. “Se generan aumentos en muchos casos imposibles de afrontar. Los inquilinos no encuentran inmuebles, los dueños quedan desfasados en lo que perciben respecto a la inflación y tiene una mayor carga impositiva; y nosotros no tenemos trabajo”, apuntó un martillero consultado por Ecos Diarios.
Los profesionales del rubro coinciden en que “hay que reformar cuanto antes, ya que es mucha la gente que debe alquilar al no poder tener su primera vivienda, y ni siquiera un crédito hipotecario que le permita construir”.
Por otra parte sostienen que hay que reducir los tres años de contrato que establece la ley “por lo menos a 2 años, para no quedar desfasados”. En los casos habitacionales, los aumentos pactados en el contrato son anuales, mientras que en los de comercios se pactan generalmente en subas a los tres o seis meses.///